Según Raúl Parra, sindicalista de la Federación Venezolana de Maestros, al menos 28 escuelas de Caracas sufrieron daños en la infraestructura tras los movimientos telúricos del 24 de junio.

Caracas. Bloques partidos, cabillas dobladas y techos caídos fue lo que quedó de la Unidad Educativa Iberoamericano, una estructura de cuatro pisos, ubicada en el kilómetro 14 de la parroquia El Junquito, luego del doblete sísmico del 24 de junio.

Entre los escombros quedaron sillas rojas y escritorios de madera. Lo que antes era un espacio de aprendizaje para niños, niñas y adolescentes es hoy una pila de escombros.

Unidad Educativa Iberoamericano en El Junquito. / Foto: Yandris Saldivia

En esa unidad educativa estaban inscritos 198 estudiantes, desde preescolar hasta quinto año de bachillerato, aunque tenía capacidad para 800 alumnos, de acuerdo con Homero Rodríguez, dueño de la institución. Además trabajan al menos 40 adultos entre personal obrero, administrativo y educativo.

“Es algo muy triste, de verdad, ver que con tanto esfuerzo se construyó esto y ahora no quede nada. Pero le doy gracias a Dios de que no hay pérdidas humanas. Sabemos que esta institución va a regresar para seguir formando jóvenes”.

El legado de tres generaciones 

El plantel fue fundado hace 73 años. Es el paso de tres generaciones, porque la estructura la construyó el padre de Homero y ahora es dirigida por él y su hijo, Omar Rodríguez.

“Tiene una importancia muy grande en la familia. Ya tenemos el apoyo de los representantes y exalumnos, pero esperamos que la zona deje de estar alerta para empezar a sacar los escombros”,

dice Homero.

28 escuelas perjudicadas 

Según un diagnóstico preliminar en Caracas, al menos 28 unidades educativas con daños en la infraestructura tras los dos terremotos, de magnitud 7.2 y 7.5, de acuerdo con Raúl Parra, secretario de Legislación Laboral, Contratación y Conflicto del Sindicato Venezolano de Maestros —adscrito a la Federación Venezolana de Maestros (FVM)—.

“En muchos colegios son grietas superficiales, juntas de dilatación que fueron despegadas, desprendidas, pero otras instituciones educativas sí se vieron un poco más afectadas. Se vieron techos caídos, escaleras derribadas, frisos de las paredes, pisos levantados”.

Parra añade que los mayores reportes de daños ocurrieron en planteles de Caricuao, El Valle, Antímano, El Junquito, San Martín, Catia y La Vega, en áreas clave como baños, canchas y edificios principales, lo que compromete la seguridad de los alumnos y el personal.

Un censo real en las instituciones 

Además de las fallas estructurales por los movimientos telúricos del 24 de junio pasado, la organización gremial reporta que ya varias escuelas en Caracas tenían problemas de infraestructura, como tuberías tapadas y filtraciones graves. Ante esto, el sindicato hace un llamado directo a las autoridades para que la atención no se quede solo en las escuelas más visibles.

”Pedimos al Estado, pedimos al Ministro de Educación, pedimos a los organismos competentes que aprovechen la jornada, el momento de vacaciones, y que reparen los planteles educativos”.

Cuatro pisos se cayeron en la ecuela Iberoamericano tras los dos terremotos. / Foto: Yandris Saldivia.

Parra insiste en que las inspecciones y los trabajos deben llegar a las zonas con mayor vulnerabilidad, donde el acceso es más complejo. «No que tomen una muestra como siempre lo hacen, en colegios que ellos consideran que están a la vista de las autoridades», sentencia.

Retorno a clases 

Tras los sismos la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció este 28 de junio, la suspensión de las actividades escolares en todas las instituciones educativas del país por una semana más.

A pesar del colapso estructural Homero Rodríguez explica que la situación académica del plantel está controlada, debido al momento del año en que ocurrió el desastre. Al calendario escolar solo le quedaban 15 días, por lo que la institución ya tenía todas las notas de los estudiantes respaldadas fuera de la sede y los títulos de bachillerato ya habían sido emitidos.

Por su parte, el profesor Raúl Parra señala que desde la Federación Venezolana de Maestros considera que aún no es el momento para reiniciar las actividades escolares. La organización gremial advierte que los estudiantes y los docentes no pueden volver a las escuelas hasta que no se realicen inspecciones minuciosas que garanticen que las estructuras se encuentran en perfecto estado.

198 estudiantes afectados. / Foto: Yandris Saldivia.

Parra añade que las autoridades de rescate están concentradas actualmente en la atención de las zonas de desastre y la búsqueda de personas bajo los escombros, por lo que las evaluaciones escolares siguen pendientes.

Asimismo, destaca la necesidad de que el Ministerio de Educación aplique jornadas de atención psicológica para alumnos y maestros, quienes se encuentran afectados emocionalmente y en estado de shock por el temor a nuevas réplicas.

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