La institución informó en Gaceta Oficial N.° 42050 que el encaje legal bancario para las captaciones en bolívares pasaba de 93 % a 85 %, mientras que para las captaciones en monedas extranjeras el encaje se mantendrá en 31 %. Los créditos a los que se refiere la resolución deberán ser expresados únicamente mediante el uso de la Unidad de Valor de Crédito.

Caracas. El Banco Central de Venezuela (BCV) volvió a rebajar los porcentajes establecidos para el encaje legal. En la Resolución 21-21-01 publicada en Gaceta Oficial N.° 42050 con fecha del 19 de enero. La institución fijó que el encaje legal bancario para las captaciones en bolívares pasaba de 93 % a 85 %, mientras que para las captaciones en monedas extranjeras el encaje se mantendrá en 31 %. Para los expertos, los recursos que libera la medida siguen siendo insuficientes para dinamizar la economía.

El economista y calificador de riesgo bancario Leonardo Buniak dice en entrevista a Crónica.Uno que en principio la medida pudiera ser interpretada como positiva, debido a que cada reducción de puntos porcentuales que se haga en el encaje teóricamente debería permitir liberar recursos financieros para apoyar la actividad crediticia, sin embargo, advierte que son 85 % de los depósitos del público que seguirán encajados en el BCV: “Es decir, estos recursos liberados que teóricamente son del 15 % tienen que ser utilizados por la banca, uno, para darle cobertura al déficit del encaje legal que todavía acumulan, y dos, para mantener ciertas disponibilidades de liquidez que permitan financiar la demanda de retiro de los depositantes”.

El artículo 1 de la resolución reza lo siguiente: “Los créditos a los que se refiere la presente Resolución, deberán ser expresados únicamente mediante el uso de la Unidad de Valor de Crédito (UVC). A tales fines, las instituciones bancarias regidas por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Instituciones del Sector Bancario y demás leyes especiales en la fecha de otorgamiento del préstamo, deberán expresar la obligación en términos de Unidad de Valor de Crédito (UVC), resultante de dividir el monto en bolívares a ser liquidado del crédito otorgado entre el Índice de Inversión (IDI) vigente para dicha fecha, determinado por el Banco Central de Venezuela tomando en cuenta la variación del tipo de cambio de referencia de mercado y publicado diariamente en su página web”.

El 29 de enero de 2019 el BCV llevó a cabo la modificación del encaje legal. Para entonces el ordinario se elevó de 31 % a  57 % y el marginal quedó en 100 %. La medida limitó y casi pulverizó la capacidad crediticia de los bancos, así como esos préstamos de los que disponían las empresas. 

En abril de 2020 la institución flexibilizó la norma, que mantenía al sector con problemas de liquidez. En ese momento la resolución 20-03-01 publicada en Gaceta Oficial N.° 41850 con fecha 30 de marzo estableció un encaje legal que pasaba de 100 % a 93 % para las captaciones semanales en bolívares y un encaje de 31 % para las captaciones en moneda extranjera.

Los recursos liberados, que son en teoría 15 %, siguen siendo una cifra absolutamente marginal”, dice el economista Leonardo Buniak.

¿Qué impacto podría generar esta medida?

  • Reactivar el crédito al consumo.
  • Reactivar los préstamos personales.
  • Reimpulsar el uso de la tarjeta de crédito.
  • Aumentar los límites de la tarjeta de crédito.
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Todo lo anterior no va a ocurrir, estima Buniak. La razón, asegura, es que la liberación de recursos que hace esta reducción de encaje es insuficiente para reanimar la actividad crediticia. “Posiblemente vamos a ver una recuperación del crédito de carácter comercial y corporativo, pero en una escala inferior, porque la reducción del encaje no va a permitir un impulso importante en la demanda de crédito. Lo que sí creo es que la medida ejercerá presiones adicionales en el comportamiento del tipo de cambio”, agrega el especialista.

El encaje bancario es un porcentaje de los depósitos totales recibidos por cada entidad financiera que no puede ser utilizado. Por ley, dicho capital debe mantenerse en efectivo en las bóvedas de la propia institución o en sus cuentas en el banco central del país. Ello, con el objetivo de mantener su liquidez. En el caso de Venezuela, el encaje legal debe mantenerse en el Banco Central.

A juicio del analista financiero Henkel García “pareciera ser el comienzo de una reducción progresiva”. “Para el BCV y el Gobierno llegó el momento de expandir un poco el crédito bancario. El encaje legal pasa de 93 % a 85 %. ¿Las expectativas inflacionarias dan para que dicha expansión sea más real que nominal? Difícil asegurarlo”, escribió en la red social Twitter.

La falta de crédito es una de las dificultades que manifiesta el sector productivo del país, sobre todo, luego de siete años de recesión económica. En todo 2020 con la llegada de la pandemia las empresas tuvieron que hacerle frente a la crisis con recursos propios.

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A juicio de distintos especialistas, el aumento del encaje legal perseguía frenar la inflación, que desde 2017 superaba los dos dígitos intermensuales. El año pasado la nación cerró con una inflación menor que la registrada en 2019, pero la economía siguió contrayéndose y el PIB cayó 26 % en 2020.

El medio especializado en el sector Banca y Negocios advierte que aunque la rebaja de ocho puntos porcentuales en el volumen de los depósitos que los bancos deben congelar en el ente emisor significará un importante alivio a la situación compleja de liquidez que padece la banca, aún la exigencia sigue siendo muy elevada en comparación con los estándares internacionales, y continúa limitando una expansión sólida del crédito.

Igualmente, en el caso de los bancos microfinancieros, la norma prevé que aquellos que tengan un coeficiente de intermediación mínimo de 50 % deberán mantener un encaje legal mínimo de 40 %, vigente a partir del 1° de marzo del corriente año.

El economista Asdrúbal Oliveros escribió en su cuenta de Twitter: “Siempre es positivo que se reduzca el encaje y más ahora en que el ‘crédito barato’ no existe. Sin embargo, el alcance es limitado y dependerá del comportamiento de la tasa de cambio (y los precios) para esperar un ajuste a la baja mayor”.

El especialista apuntó que el BCV no tiene herramientas más allá del encaje y las ventas esporádicas de divisas en efectivo para defender la tasa de cambio, que este 20 de enero se cotiza en Bs. 1.555.320 en el mercado oficial. “Así que si la tasa de cambio se desliza al alza y con ella los precios, van a intentar restringir el crédito nuevamente”, advirtió.

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Para el calificador de riesgo bancario Lonardo Buniak si esta reducción del encaje buscaba reactivar el crédito bancario no lo logrará, así como tampoco reanimar el consumo privado. “El principal estímulo del consumo privado es el crédito al consumo, que históricamente representó más del 20 % de la cartera de créditos de la banca y hoy representa menos del 6 %; lo que la gente aspira es la ampliación de los límites de la tarjeta de crédito, pero esta medida no tendrá ese impacto en la reanimación económica”, prevé.


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