El legendario portero del Real Madrid y la selección española anunció esta semana su retiro como futbolista luego de una carrera de 30 años que lo llevó a innumerables destinos, entre ellos las ciudades de Caracas y Puerto La Cruz.

Caracas. Iker Casillas oficializó esta semana su retiro del fútbol como jugador activo. El legendario portero del Real Madrid y la selección española tuvo una dilatada y brillante carrera que le permitió recorrer el mundo y ser objeto de reconocimientos en los destinos más equidistantes.

Venezuela figuró entre las naciones que tuvieron el privilegio de apreciar el talento y la calidad humana del nativo de Móstoles, quien visitó el país en tres oportunidades. Dos de esas visitas fueron como embajador deportivo en iniciativas privadas y la otra como parte del plantel de la Roja que chocó contra la Vinotinto en Puerto La Cruz.

La primera vez que el campeón del mundo pisó suelo criollo fue por una iniciativa del empresario Ricardo González en julio de 2009. González era el presidente del extinto club Real Esppor y echó mano de sus contactos en el fútbol español para concretar la visita de Casillas como parte de un campamento vacacional en Caracas, auspiciado por la telefónica Movistar.

El guardameta merengue aprovechó el período vacacional de la Liga para hacer el viaje a Venezuela e inclusive pudo conocer el archipielago Los Roques antes de cumplir con el compromiso en la capital. El 17 de julio, Casillas aterrizó en un helicóptero en el estadio Brígido Iriarte de El Paraíso, donde asistieron unas 7.000 personas. El evento contó con la animación de los comunicadores Erasmo Provenza —para entonces jefe de prensa del Esppor— y de la actual comentarista de la cadena ESPN, Carolina Padrón.

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Una vez en el césped del hoy destartalado recinto deportivo, Casillas compartió con los aproximadamente 230 niños que se inscribieron en el campamento y hasta «atajó» penales cobrados por los infantes. Dijo estar «sorprendido» por tan caluroso recibimiento y mostró su acostumbrada humildad ante la eterna pregunta de si era el mejor portero del mundo.

«Es muy complicado saberlo, pero lo importante es que antes que jugador de fútbol hay que ser mejor persona». Esas palabras las demostró en sus innumerables apariciones y ayudas a causas humanitarias y benéficas, entre ellas las del programa «Parar la pobreza infantil», que lo llevó a visitar Mali antes de embarcarse a la capital venezolana.

La vuelta como campeón del mundo

La segunda visita de Casillas a Venezuela se concretó en junio de 2011, un año después del título de España en el Mundial de Sudáfrica 2010, donde el capitán madridista brilló, sobre todo con sus intervenciones en la final ante la selección holandesa.

Esta vez, el ahora exjugador se trasladó a la ciudad de Puerto La Cruz como parte del plantel español que eligió el entonces seleccionador ibérico Vicente del Bosque para el amistoso con el combinado vinotinto. La expedición de la campeona del mundo llegó el 5 de junio a la capital anzoatiguense y se hospedó en el Gran Hotel portocuruzano.

En el choque realizado el 7 de junio en el estadio José Antonio Anzoátegui, Casillas vio el partido desde el banquillo de suplentes y apenas entró al minuto 89 para sustituir a Víctor Valdés en los instantes finales del compromiso que España liquidó 3-0 con las tres dianas en el primer tiempo. Pese a lo que sugiere el marcador, el meta se refirió al rival con mucho respeto.

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«Lo pasamos mal pese al resultado. Hicieron buen partido, terminamos agotados», señaló Iker, uno de los más solicitados de España en territorio oriental. El cuidavallas también pasó por Caracas junto con sus compañeros antes de regresar a Europa y tuvo la oportunidad de cenar en el restaurant Urrutia de la avenida Francisco Solano.

La última visita hasta ahora

En julio de 2012, el que fuera también jugador del Oporto de Portugal hizo el último viaje a Venezuela hasta ahora. Hace ocho años, Casillas vino a la capital acompañado por su esposa de hoy en día, la periodista Sara Carbonero, por las gestiones del BBVA Provincial, institución bancaria del que era embajador.

En ese entonces, «San Iker» —como muchas veces se le llamó por sus destacadas intervenciones en el arco— formó parte del panel de una charla motivacional para los empleados de la institución bancaria en Caracas. Luego atendió largamente a los medios de comunicación en un encuentro moderado por el periodista Daniel Chapela en el hotel Eurobuilding y después de la rueda de prensa recibió un retrato suyo de manos del joven Emmanuel Posse. En la tarde de ese 16 de julio dictó una clínica en el estadio Olímpico ante 250 niños y volvió a ponerse bajo los tres palos para recibir los cobros desde el punto penal de muchos jovencitos.

«Soy un privilegiado. Tengo lo que cualquier niño sueña con tener y de alguna manera trato de devolverle un poco eso a la sociedad y en especial a los niños. Trato de integrarlos por intermedio del fútbol que es una manera más sociable de hacerlo», señaló por esos días Casillas en una entrevista para Meridiano Televisión.

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Además de visitar Venezuela tres veces, el tricampeón de Europa con el Madrid coincidió a la distancia con los criollos Rubén Arocha, exjugador del Madrid Castilla; y con el vinotinto Víctor García, exintegrante del Oporto B.

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