Electores de los municipios Baruta y Sucre del estado Miranda faltan a sus trabajos para viajar hasta Río Chico y ratificar su apoyo al revocatorio.

Carlos Crespo/@CarlosCrespoR

Caracas. “Ya saben, si nos detienen vamos a un congreso cristiano”. Con esta advertencia comenzó la travesía de cinco horas de unos 250 firmantes que decidieron aventurarse, desde Los Ruices, en el municipio Sucre del estado Miranda, hasta Río Chico, municipio Páez de la misma entidad, con el único objetivo de validar su firma y confirmar que desean revocar a Nicolás Maduro de la presidencia. “Ustedes corrieron con suerte, ayer (lunes) fuimos hasta Cúpira que son tres horas solo para llegar”, señaló el diputado Miguel Pizarro, quien encabezó la caravana de busetas que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) está organizando para trasladar a quienes deben ratificar su rúbrica en la entidad mirandina.

Luego de la advertencia dada, a las 9:00 am, por la coordinadora del autobús los 50 pasajeros se miraron los rostros, muchos coronados por gorras tricolor y con poco aspecto evangélico, y le indicaron a la encargada que ella misma portaba una franela con la palabra “revócalo” estampada. “La camisa de ayer era peor”, dice y se oye una risa contenida, risa que, sin embargo, no aplaca los temores de una señora de unos 70 años de edad que decide bajarse del vehículo. “Tengo un compromiso”, se excusa.

Su puesto es inmediatamente ocupado por José Torres, un odontólogo de 62 años de edad a quien no le preocupa mucho lo que le pase en la travesía para confirmar que desea que Maduro deje el poder. “A mí me botaron de un Hospital porque firmé para el revocatorio de 2004 y les dije que yo volvía a firmar hasta con los pies, tampoco creo mucho en los de la oposición, pero esta gente destruyó al país”, señaló.

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Firmantes se trasladaron en buseta hasta Río Chico para ratificar su voluntad. Foto: Carlos Crespo
Firmantes de los municipios Baruta, Chacao y Sucre se trasladaron en buseta hasta Río Chico para ratificar su voluntad. Foto: Carlos Crespo

Torres fue uno de los pasajeros que más tuvo que peregrinar para lograr validar su firma. Este martes se vino muy temprano desde San Antonio de los Altos hasta los Ruices, pues su centro de votación está ubicado en Baruta, en donde el Consejo Nacional Electoral (CNE) no colocó ninguna máquina captahuellas, al igual que en Chacao, los dos municipios de Miranda con más firmantes. Ahora decidió irse hasta Río Chico para manifestar su descontento con el Gobierno. “La oposición tiene que saber que el Gobierno no se la va a poner fácil”, expresó.

El camino verde

El autobús arranca y deja tras de sí una larga, casi kilométrica, cola que se origina en el Colegio Don Bosco de los Ruices. Aunque los que deseen confirmar su firma lleguen a las 8:00 am, hora en que empiezan a funcionar las captahuellas, y aguanten lluvia y sol, quizás no logren su objetivo ese día, por lo que la aventura de irse hasta Río Chico es atractiva, es un “camino verde” para superar los obstáculos del CNE, algo que para la oposición se ha convertido en una “epopeya” a cargo de los ciudadanos. “Ayer yo estuve todo el día y no pude validar mi firma, así que decidí arriesgarme. Si me descuentan el día que lo hagan, pero algo hay que hacer”, explicó José Rafael Ferrero, quien también vota en Baruta.

El camino transcurre sin mayores sobresaltos. El autobús avanza sin detenerse por la carretera Petare-Guarenas en dónde se producirá el único punto de tensión. El autobús se detiene ante una alcabala de la Guardia Nacional y todos tratan de poner una cara angelical, sin embargo, no hará falta. Los uniformados no le prestan mayor atención al vehículo.

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Ida y vuelta

El conductor, al que algunos firmantes apodan “Fittipaldi”, como el campeón de la Fórmula 1, llega en menos de dos horas a Río Chico. De los vehículos se bajan las personas ante la Biblioteca Isa donde, al igual que en Los Ruices, funcionan dos máquinas, la diferencia es que en el municipio Páez no hay quien las use. Decenas de personas se bajan del vehículo y celebran. “Sí se puede”, gritan en coro. “Si hacemos cola para una harina o por aceite, esto no es nada”, señaló Antonio Márquez, quien vive en La California y trabaja en Guarenas, pero pidió el día libre para poder ratificar su voluntad de revocar a Maduro.

Firmantes se trasladaron en buseta hasta Río Chico para ratificar su voluntad. Foto: Carlos Crespo
Firmantes hacen cola bajo el intenso sol de Río Chico. Foto: Carlos Crespo

Las personas son recibidas por varios voluntarios de la MUD. Los activistas explican que están desde las 6:30 am en el lugar y que más temprano recibieron otros buses. Los firmantes en cola se cuidan del intenso sol de Río Chico bajo los techos cercanos. A diferencia del municipio Sucre, en poco más de una hora todos logran validar las firmas y a los pocos minutos los autobuses arrancan de nuevo. Poco después de que las personas validaron sus rúbricas la MUD reportó que hubo un corte eléctrico en la zona y el punto debió funcionar con una planta de electricidad.

Fitipaldi hizo de nuevo de las suyas y avanzó sin detenerse, atravesando algunos breves tramos en los que cayó lluvia. En el regreso se distinguen con más claridad los rostros cansados, pero felices, de quienes lograron burlar los obstáculos del sistema electoral. Destaca una mujer que decidió hacer la travesía con su hija de unos dos años de edad en brazos. Cerca de las 2:00 pm, cuando los autobuses están llegando al punto de partida, una mujer cuenta que un familiar suyo, que estaba por delante de ella en la cola, todavía está en el colegio Don Bosco, sin poder validar su firma. Entonces queda claro para todos los pasajeros que el largo viaje valió la pena.

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Los firmantes quedaron agotados tras más de cinco horas de camino para ratificar su voluntad. Foto: Carlos Crespo
Los firmantes quedaron agotados tras más de cinco horas de camino para ratificar su voluntad. Foto: Carlos Crespo

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