Solo en la Universidad de los Andes, núcleo Táchira, se cuenta con alimentación diaria para la comunidad estudiantil. Mientras que en la Universidad Experimental del Táchira dan comida dos días a la semana y en la Universidad Politécnica Territorial Agro Industrial está suspendido desde 2024.
San Cristóbal. Desde hace más de siete años los comedores de las universidades del estado Táchira se encontraban inoperativos, lo cual se convirtió en un obstáculo para los estudiantes, que viven en municipios foráneos de la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira.
Y es que la alimentación gratuita suministrada en las universidades permitió que los jóvenes ahorraran entre $3 y $5 por comida, por lo que muchos optaban por este servicio para cumplir la jornada académica a diario.
Sin embargo, la inoperatividad del servicio obligó a que la comunidad estudiantil se llevara la comida desde sus casas, aunque en estos lugares no cuentan no pueden calentar ni refrigerar, razón por la cual las autoridades tomaron cartas en el asunto para reactivar de manera intermitente el comedor.

El vicerrector de la Universidad de Los Andes (ULA) núcleo Táchira, Omar Pérez Vivas, explicó que mediante los aportes de las providencias estudiantiles se logró entregar “bandejas servidas” a más de 4000 estudiantes.
De forma diaria se entrega el almuerzo a los jóvenes, quienes tras recibirlo acuden al cafetín, en vista de que el espacio destinado para almorzar se encuentra desmantelado desde el 2019.
“Es necesario que las autoridades nacionales se aboquen a la activación de este espacio para la alimentación de la comunidad y así los muchachos no tengan que comer en cualquier esquina de la universidad”,
dijo Pérez Vivas.
La ULA núcleo Táchira necesita 450.000 dólares para reabrir su comedor universitario, el cual fue dañado por el vandalismo durante la pandemia de COVID-19.

El vicerrector señaló que el exministro de Educación Universitaria, Ricardo Sánchez, prometió recuperar las instalaciones tras recibir el proyecto de rehabilitación, pero nunca obtuvieron la ayuda solicitada.
La infraestructura que se requiere para el beneficio los estudiantes sufrió robos e incendios que afectaron cuartos fríos, compresores y otras áreas.
Se acabó la comida fría
La estudiante Génesis Cárdenas contó que la reanudación del servicio le permite comer caliente, ya que por al menos dos años tuvo que llevar su comida e ingerirla fría, ya que no hubo un sitio donde pudiera calentar.
Destacó que ir y volver a su casa para almorzar era imposible, ya que vive a más de una hora de la universidad, en transporte público.
“Esto es una gran ayuda, lo malo es que no hay un sitio donde comer, pues cuando entregan la comida si no hay espacio en el cafetín debemos comer en el piso”, dijo.
De acuerdo a la última Encuesta del Observatorio de Universidades (OBU) del año 2023, al menos 29 % de los estudiantes comían menos de tres veces al día. 81 % come igual o peor que en el 2022.

Del mismo modo, el 69 % disminuyó la porción de las comidas, el 39 % vendió o intercambio bienes para comprar comida.
Dos días de servicio
El presidente de la Federación de Centros Universitarios (FCU) de la Universidad Experimental del Táchira, Georlly León, resaltó que en el 2019 el servicio del comedor fue intermitente y con la pandemia de COVID-19 quedó paralizado.

Desde el 2025 el servicio de comedor se encuentra intermitente en esta casa de estudios, pues solo funciona los días martes y miércoles, cuando se sirven más de 4000 almuerzos.
Entretanto, en la Universidad Politécnica Territorial Agro Industrial del estado Táchira, el servicio funcionó por siete meses hasta el 2024 y desde entonces se encuentra inoperativo.
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