Dirigentes sindicales denunciaron que el Ejecutivo usa estas instituciones para suspender comicios sindicales o favorecer a las planchas que lo respaldan.

Caracas. “Lo que hizo el Gobierno, al arrebatar la democracia al pueblo con el revocatorio, lo viene haciendo con los sindicatos desde hace seis años”. La aseveración la hizo la dirigente sindical Marcela Máspero, quien asegura que el Ejecutivo utiliza medidas administrativas del Consejo Nacional Electoral (CNE) o sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para favorecer a las planchas que responden a los intereses del patrón, en este caso, el Estado. “Eso es lo que puede suceder ahora con el tema de la renovación de los partidos políticos”, advierte.

“Hay que rezar un rosario cada vez que se hace una elección sindical”, expresó Barrios.

Tanto Máspero como el activista sindical Froilán Barrios, señalan que desde el año 2000, el Gobierno viene aplicando una política para intervenir en los procesos electorales sindicales. La estrategia, apunta, está fundamentada en retrasar la renovación de las autoridades incómodas al Ejecutivo, para que estas pierdan la legitimidad legal y se pospongan las negociaciones de contratos colectivos. En otros casos se terminan discutiendo con los sindicatos afectos al Gobierno.

Ambos activistas indicaron que sectores como el petrolero, el eléctrico, la salud y el sector siderúrgico en Bolívar han sido afectados por estas prácticas, que se han extendido a gremios como el colegio de abogados y de periodistas e incluso a las elecciones de las autoridades estudiantiles de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

“Esto sigue un modelo donde se pretende controlar a la sociedad con la propuesta del estado comunal. Se quiere controlar a los gremios, a los partidos políticos, sindicatos. Se va cercenando, en torno al Jefe de Estado, la autonomía de cualquier organización civil”.

Máspero hizo énfasis en el caso de las elecciones hechas en el Metro de Caracas este jueves. Sostuvo que el Gobierno presionó para escoger a una comisión electoral afecta al actual presidente del sindicato, que contó con cuantiosos recursos económicos. Denunció, además, que se alteró el padrón electoral, no se le permitió a la otra plancha tener representantes en las mesas y se intimidó a los trabajadores que votaron.

“Lo más grave es la persecución, el acoso y el terrorismo. Había colectivos y hasta militares sentados en cada una de las mesas. Llevaron a votar a los practicantes, que no tienen derecho al voto y los vigilaban para que emitieran su voto a favor de la plancha oficialista (…) En el Metro, 90 % de los trabajadores rechazan al actual presidente del sindicato que dice haber sido reelecto”, esgrimió Máspero.

La dirigente agregó que, junto con los representantes de la plancha perjudicada, se encuentra recabando y registrando todas las violaciones en el proceso para tomar acciones legales: “Esto viola el convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”.

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Barrios, por su parte, expresó que estas prácticas ya han generado condenas y recomendaciones por parte de la OIT: “En definitiva, el CNE y el TSJ se han convertido en una especie de mecanismo de control de toda la vida democrática del país”.

Foto referencial: Cristian Hernández


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