En medio de la custodia de piquetes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, habitantes de la parroquia Sucre salieron al mercado de Catia y principales avenidas a buscar comida antes de la reconversión. En algunos negocios y buhoneros habían incrementado los costos de sus productos.

Caracas. «En Catia los comerciantes se volvieron locos y subieron los precios después de los anuncios de Maduro. Esto se veía venir, subieron hasta el triple», dijo Carmen Montilla, habitante de La Pastora, que se acercó al mercado de la parroquia Sucre a comprar comida, atraída por los supuestos “bajos precios”, y se encontró que solo un kilo de compuesto(cilantro, cebollín, hierbabuena surtidos) costaba 100 bolívares soberanos, es decir, 10 millones de bolívares.

Carmen no pudo comprar lo que tenía en mente. No se llevó el compuesto, tampoco el kilo de muslo que subió de 3,5 millones de bolívares a 9 millones de bolívares, más de 150 % de aumento en 24 horas. El efectivo que llevó al mercado de Catia  apenas le alcanzó para adquirir un kilo de sardinas en 100.000 bolívares y 12 jojotos por un millón de bolívares.

Este fin de semana desde tempranas horas de la mañana, el bulevar de Catia, el mercado de la parroquia y la Calle Colombia estaban llenos de gente que buscaba comida antes del comienzo de la reconversión monetaria, que le quita cinco ceros a la moneda.

Cuando los  ciudadanos preguntaban los precios pedían la información en bolívares fuertes porque no entienden el nuevo cono monetario, que arranca este 20 de agosto y que prevé monedas de 0,5 y 1 bolívar, y billetes de 2, 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 bolívares.

La FANB estuvo toda la mañana en la plaza Pérez Bonalde.

Junto con la reconversión, el Gobierno este 17 de agosto anunció un aumento de más 3000 % en el salario mínimo, que lo lleva a 1800 bolívares, devaluó la moneda en 96 % y elevó los impuestos, medidas que impactan con fuerza en el comercio y la industria y más cuando no hay un plan para corregir las prolongadas distorsiones.

Tras los anuncios, los precios se dispararon en horas y los ciudadanos este fin de semana tenían que cancelar el doble por los productos.

En la redoma de Pérez Bonalde, donde los buhoneros (bachaqueros) venden productos regulados en forma clandestina, una harina precocida de maíz costaba el sábado 400.000 en efectivo y este domingo subió a 800.000 bolívares. A pesar de este incremento, hubo quien se llevara este alimento que es indispensable en el hogar.

En esa plaza, que según vecinos está tomada por los llamados «colectivos», los buhoneros ofrecieron a los transeúntes todos los productos básicos que desaparecieron de los anaqueles de mercados.

Cuando se concreta la venta el comprador paga y el vendedor lo saca de su bolso y se lo entrega a escondidas, pues el Gobierno tiene prohibida la comercialización en esa zona, dijeron los vecinos. Este domingo estuvieron más precavidos por la presencia de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Esta es la quinta avenida de Catia, donde estuvieron apostados funcionarios de la FANB.

Estos funcionarios estuvieron apostados en varias calles de Catia e hicieron recorridos por la parroquia.

En la Avenida Washington de Pérez Bonalde el operativo de seguridad generó comentarios. Los vecinos coincidían en que la presencia de la FANB tenía que ver por prevención de protestas ante los anuncios económicos presidenciales, «porque desde hace rato no contamos con la vigilancia policial», relataron.

A pocos metros de esa calle, un vendedor informal de verduras y legumbres trataba de orientar a una compradora que no entendía cuánto le costaba el kilo de compuesto. “Señora, son 15 millones de bolívares, 150 soberanos”. En otro puesto, ubicado más adelante, medio kilo de compuesto lo vendían en 20.000. Y en pleno bulevar, unas ramitas que se estaban secando estaban a la venta en 150.000 bolívares.

Este puesto fue uno de los más concurridos este domingo.

“Esto es una locura. Todo lo han aumentado. Ayer no funcionaba el punto de venta, mi esposo duró tres horas en una cola para comprar carne. Yo no pude comprar pasta dental porque no pasó la tarjeta y a mi tía las tarjetas le salían rechazadas y no pudo comprar la charcutería”, dijo Evelyn Montero, vecina de La Silsa, quien recorrió varios negocios en búsqueda de pañales para su niña.

En las colas, el tema obligado de conversación era el aumento de sueldo presidencial y la inminente reconversión. Más de uno dijo que haría su “chuleta” con un cuadro para evitar perder dinero a la hora de hacer compras y transacciones.

Funcionarios de FAN estuvieron toda la mañana del domingo en operativo especial en Catia.

“Estamos empastelados con todo. Para mí, Maduro se equivocó con lo del aumento de sueldos. Tienen que ser 18 millones y no 180 millones como él dijo. Mientras sacamos cuentas en cuanto nos quedan las cosas, los comerciantes duplican o triplican los precios de los productos”, afirmó José Luis Peña, vecino de Catia, quien hacía una cola frente a un camión en la estación Pérez Bonalde para comprar 6 kilos de yuca por 1,5 millones de bolívares por punto de venta.

En fin, los catienses encontraron en el bulevar tres rubros con «buenos precios»: un kilo de sardinas a 100.000 bolívares, 12 jojotos por un millón de bolívares y 6 kilos de yuca por 1,5 millones de bolívares.

Fotos: Norma Rivas.


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