La falta de efectivo y las altas comisiones del pago móvil, recientemente aumentadas, encarecen el transporte público en Caracas. Ante la falta de billetes y la falta de cambio en las unidades, los trabajadores sufren un sobrecosto diario que afecta su presupuesto familiar.
Caracas. El aumento de la comisión mínima del pago móvil a 14 bolívares y la escasez de billetes de baja denominación han convertido cada viaje en transporte público en un gasto adicional. Al precio del pasaje se suman las comisiones bancarias y, ante la falta de vuelto, el monto que el usuario paga de más, mientras el sueldo base permanece congelado en 130 bolívares mensuales.
Para muchos usuarios, trasladarse por Caracas supone un impacto constante en el bolsillo diario. Andrea vive en El Junquito, una parroquia montañosa del oeste de Caracas, y trabaja en una institución pública en la avenida Francisco de Miranda. Para cumplir con su jornada diaria toma tres camionetas de ida y tres de regreso: seis viajes al día de lunes a viernes.
Además, cada mes se le suma un nuevo incremento al pasaje urbano puesto que está indexado al dólar, calculado automáticamente según el valor cambiario estadounidense. Para Andrea estas decisiones afectan mucho más al venezolano y más si es de la administración pública.
“Si pago el pasaje y el banco me descuenta la comisión en cada viaje, al final del día el monto es más alto. En una semana gastó una parte importante del sueldo solo en pasajes”, dijo a Crónica Uno.
Cada pago representa un gasto extra en su presupuesto diario desde que el BCV autorizó el aumento del tarifario bancario, de acuerdo con la Gaceta Oficial número 43.427, de fecha 31 de julio pasado.
En el caso del pago móvil, la plataforma electrónica de transferencias inmediatas entre cuentas bancarias, la tarifa mínima era de 2 bolívares, lo que representa un incremento de 600 %.

La falta de sencillo
La escasez de billetes de baja denominación, los de menor valor que aún circulan, también altera las tarifas en la calle. Aunque el pasaje mínimo urbano es de 190 bolívares, Yelitza paga a diario 200 bolívares cuando no lleva el monto exacto.
Por lo general, al subir a la unidad de la ruta Chacaíto-Plaza Catia, el colector, la persona encargada de cobrar el pasaje, le dice que está “completo” porque no tiene billetes de Bs. 10 para devolverle los 10 bolívares de vuelto.
“Ellos nunca tienen sencillo, entonces establecen un monto y uno termina pagando más”,
cuestionó.
La mujer, de 40 años de edad, trabaja como recepcionista en El Rosal. En su rutina gasta 380 bolívares en pasaje al tomar una camioneta en la mañana y otra en la tarde, pero el gasto se incrementa cuando los conductores no le dan vuelto.
La dificultad para acceder a billetes responde a problemas estructurales en el sistema financiero que han sido denunciados desde hace 10 años. En una entrevista concedida a Crónica Uno, el secretario de la Federación de Trabajadores Bancarios (Fetrabanca) , el gremio que agrupa a los empleados del sector bancario, Claudio Rivas, explicó que la menor disponibilidad de efectivo se relaciona con la reducción de sucursales bancarias.
“Para el año 2020 existían 2.930 oficinas bancarias en todo el país y este número ha descendido 10%. Los cierres se deben básicamente a que estas oficinas no generaron los recursos necesarios para su mantenimiento”.

El impacto de las comisiones
La resolución del ente emisor mantiene las tasas porcentuales entre 0,30 % y 2 %. En las transferencias entre personas naturales (P2P), transacciones directas entre particulares, la comisión fijada es de 0,30 %, pero con el cobro obligatorio de 14 bolívares por transacción. Este monto es debitado directamente de la cuenta de quien realiza el pago.
En el transporte público, en el que el costo individual del pasaje es un monto menor, el porcentaje formal queda sin efecto y se aplica el cobro mínimo de 14 bolívares. Para un usuario como Andrea que debe transferir seis pasajes al día, el recargo diario es de 84 bolívares solo en comisiones bancarias.
El economista, Leonardo Vera, explicó en una entrevista en Unión Radio, el impacto de este cobro en los pagos pequeños cotidianos tomando como referencia un pasaje de transporte público de 190 bolívares.
Si el usuario realiza el pago mediante pago móvil y asume la comisión mínima, necesita disponer de 204 bolívares en su cuenta para completar la operación. Lo que representa un sobrecosto de aproximadamente 7,4 % sobre el precio del pasaje, coincide el economista.

Límites de retiro bancario
Las comisiones interbancarias encarecen las operaciones y los límites de retiro complican aún más el acceso al efectivo. En taquillas y cajeros automáticos, los usuarios pueden retirar entre 6.000 y 10.000 bolívares diarios, según el banco.
Rivas admitió que se mantienen limitaciones para retirar bolívares en efectivo por taquilla en los bancos del país, donde el monto entregado ronda los 5.000 bolívares, equivalentes a unos seis dólares oficiales.
Florangel, quien vive en los Valles del Tuy, una región dormitorio fuera de la ciudad, y trabaja en el centro de Caracas, relató que la inoperatividad de los cajeros automáticos para sacar dinero la obliga a hacer filas en las agencias bancarias para conseguir papel moneda.
“Aunque en el centro de Caracas hay varios bancos, se me complica retirar efectivo constantemente puesto que no todos tienen cajero automático. Debo retirar por taquilla y casi siempre hay cola; como trabajo, se me complica conseguir el efectivo”,
añadió.

Para sortear la falta de efectivo, Florangel utiliza el pago móvil. Con las tarifas del transporte indexadas a la tasa oficial, más conductores aceptan pago móvil, pero ahora es más dinero.
A su juicio, la inflación ha reducido el poder adquisitivo del efectivo y planteó la necesidad de establecer mecanismos que garanticen una circulación constante de billetes en las agencias bancarias.
La postura del gremio
Entre los conductores de las líneas urbanas, aceptar pago móvil les permite mantener el flujo de usuarios, aunque reportan inconvenientes técnicos durante los pagos. Los choferes han tenido que aprender a resolver fallos rápidamente para no perder viajes.
“Muchos pasajeros no tienen efectivo y no los podemos dejar varados en la parada. Aceptamos pago móvil, pero hay veces que no saben, no tienen saldo o no pagan”, aclaró Carlos chófer de Antímano a Bellas Artes.
Agregó que los transportistas mantienen la disposición de aplicar alternativas para el cobro del pasaje. En varias rutas urbanas se intentó incorporar el sistema VeTicket, un mecanismo electrónico basado en códigos de respuesta rápida anunciado por el Ejecutivo en abril de 2022 con la promesa de facilitar las operaciones en las unidades de transporte público.

Pese del anuncio oficial, la medida no logró consolidarse en el sector por falta de compromiso de las autoridades, sostuvo Carlos. Entre tanto, el gremio espera soluciones reales que nunca terminan de llegar.
Ni el dinero físico ni los canales digitales resuelven hoy la crisis del transporte. La rutina diaria agota los ingresos de quienes cruzan la ciudad para trabajar. Ante esto, usuarios recalcaron que rediseñar el esquema de cobro resulta urgente para evitar el colapso del presupuesto familiar.

