Los sectores entre los kilómetros 6 y 16 son los más afectados. La ausencia del agua en esta parroquia del municipio Libertador ha generado al menos tres protestas en octubre. En la parte baja de Lomas de Oro tienen cinco meses sin el servicio.
Caracas. En la parroquia El Junquito, municipio Libertador de Caracas, los habitantes pasan bastante trabajo por el suministro de agua. Algunos vecinos tienen la obligación de desvelarse a la espera de un goteo que les permita llenar unos tobos. Para otros el martirio lleva hasta tres meses sin que llegue el servicio público.
La causa de la crisis desde el kilómetro 6 hasta el 16, según los propios afectados, radica en un problema crónico de bombeo desde las tuberías principales.
Para Aleida, vecina del sector Lomas de Oro parte baja, la paciencia se agotó hace tiempo, ahora lo que se agota es el dinero. Desde hace tres meses compra agua por cisternas, una medida desesperada que más que una solución afecta su economía.

“Pago $30 por 4000 litros que solo me alcanzan para 21 días. Es una locura”, relata con frustración.
Aunque la escasez es generalizada, la desigualdad también fluye en los sectores. Aleida ve cómo en su comunidad hay vecinos que sí reciben algo de agua, aunque lo describen como deficiente e irregular y con mal olor.
“No podemos seguir viviendo así. Hay personas de la tercera edad que no tienen agua, e incluso personas con familiares en cama. Esto es un calvario estar sin el agua. Antes llegaba, por lo menos, dos días cada 15 días, ahora ni eso”,
insiste Aleida.
Las protestas por el servicio
El cansancio de la espera y la impotencia ante las promesas incumplidas lleva a los habitantes de El Junquito a manifestar, reiteradas ocasiones. En menos de un mes, la parroquia se ha convertido en un foco de protesta cívica en reclamo por el servicio esencial.

La primera manifestación ocurrió el 5 de octubre. Residentes del kilómetro 8 salieron a la vía pública con tobos vacíos, para exigir un derecho que se ha vuelto un lujo en la capital.
Nueve días después el reclamo se movilizó al kilómetro 6, sector El Táchira, donde los vecinos no pueden ni siquiera comprar una cisterna porque es un barrio sin vía principal.
“Estamos cansados de esta situación. Vienen las autoridades, dicen tres cosas y prometen, pero no resuelven”,
se quejó uno de los manifestantes del sector El Táchira.
Según un informe del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) en 2024 se registraron 249 manifestaciones y 151 estuvieron relacionadas con los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, lo que representó 61 % del total.

El sábado, 18 de octubre, los vecinos de la parte baja de Lomas de Oro, en el kilómetro 7, protestaron porque ya acumulan más de cinco meses sin agua.
Consejo comunal pide solidaridad a afectados
Esta situación genera malestar entre los habitantes y comerciantes, quienes se expresa a diario en los diversos grupos de WhatsApp. No solo denuncian las molestias cotidianas, también los gastos extras que asumen para paliar las deficiencias del servicio.
La respuesta de los consejos comunales fue una campaña a través de WhatsApp. La solución propuesta es la autogestión y la solidaridad: pasar agua a las personas quienes no la reciben, evitar botes y cerrar las llaves si ya llenaron.

Para Marcela, una de las afectadas, estas medidas son fugaces porque no resuelven el problema de fondo. Considera que mientras no exista una reparación concreta de la tubería matriz, la situación será cada vez más crítica para los sectores altos.
“Uno ve al ministro grabando videos y mencionando que ya están trabajando en eso, pero uno cada vez tiene menos agua. Realmente todo empeoró desde hace seis meses”.
Desigualdad
Desde hace tres meses el racionamiento de agua afecta a los sectores El Táchira, Lomas de Oro, Bicentenario, Los Molinos, Cultura, Los Haticos, El Cafetal, Panorama, Luis Hurtado, Monte Alto e Iberoamericano.
En todo este tiempo los voceros de los consejos comunales atribuyen la escasez a una falla del sistema de bombeo de Vista Alegre, una estación clave que impulsa el agua desde el suroeste de Caracas hacia las zonas altas de la ciudad.

Hasta el 23 de octubre, día en que publicó esta nota, la avería solo ha recibido atención parcial por parte de Hidrocapital.
Sin embargo, en la zona aseguran que el problema no es reciente. Padecen un racionamiento que data de hace una década y que se agudizó en los últimos cuatro meses.
“Somos una parroquia olvidada por las autoridades. Tenemos problemas de agua, luz, la vialidad cada día está más deteriorada y a oscuras. Aquí reina la ausencia gubernamental”,
afirma otro vecino.
El ministro para la Atención de las Aguas, Carlos Mast Yustiz, encabezó una asamblea con los vecinos de Lomas de Oro el 23 de julio pasado para definir una Agenda Concreta de Acción (ACA), plan oficial destinado a optimizar el servicio en la zona.
Después de tres meses el funcionario regresó a las comunidades del kilómetro 6 y 8 tras, el 7 y 16 de octubre, las protestas que exigen el servicio. En una asamblea con los vecinos anunció la reparación total del sistema de bombeo y prometió un suministro de agua por cronograma.
Sin embargo, los afectados no perciben cambios, ya que el servicio llega de forma desigual y con muy baja presión.
(*) La información de esta nota incluye aportes de fuentes que solicitaron anonimato por motivos de seguridad. Crónica Uno garantiza la protección de su identidad.
Lea también:
Por promesas incumplidas en El Junquito tienen más de un mes sin agua


Los comentarios están cerrados.