Descuentos y baja producción dejan a Venezuela por fuera del repunte de los precios del barril de petróleo

barril de petróleo

El economista Giorgio Cunto señala que la categoría merey, la referencia para el crudo venezolano, está muy por debajo del resto de los indicadores de la Opep. Pero además, la cesta petrolera venezolana se fue haciendo más pesada, lo que hizo que la brecha entre el Brent y la CPV se fuera ampliando -incluso antes de las sanciones-, apunta la economista Pilar Navarro.

Caracas. Desde mayo los precios del crudo experimentan “firmes ganancias” según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep). Este lunes el precio de referencia de la cesta Opep alcanzó un pico máximo de 75,71 dólares por barril, que no se experimentaba desde octubre de 2018. Pero la buena racha no es igual para el crudo venezolano, que se vende con grandes descuentos y a través de transacciones opacas para sortear las sanciones de Estados Unidos.

Los descuentos al barril de petróleo venezolano son históricos y se aplican desde antes de las sanciones petroleras de Estados Unidos en enero de 2019, recuerda el economista Giorgio Cunto, quien es especialista en finanzas internacionales, no obstante, señala que estos descuentos aumentaron de forma marcada en 2020 a medida que se volvía más complejo colocar crudo en mercados internacionales. 

“Venezuela siempre ha vendido con un descuento explícito respecto al resto del mercado, por la naturaleza del crudo venezolano que sale de la faja. El precio del barril de petróleo venezolano siempre estaba relativamente por debajo, ese descuento empieza a crecer o tiene un efecto adicional cuando se aplican las sanciones, entonces comienzan los descuentos por dos vías: el descuento explícito inherente en el precio, y el otro es un descuento adicional –un poco más opaco– que tiene que ver con operaciones clandestinas para vender el crudo”, explica en conversación con Crónica.Uno.

En 2018 el descuento que se aplicaba –antes de las sanciones petroleras– estuvo alrededor de 10 %, sin embargo, Cunto recuerda que incluso en 2015 fue superior y estuvo alrededor de 20 %. Luego de las sanciones –a partir de febrero de 2019– la rebaja ha estado fluctuando y aumentando, ese año el descuento explícito fue de 14 %, mientras que en 2020 creció por los efectos de la pandemia y llegó a ser de 37 %. 

En mayo la canasta de referencia de la Opep aumentó 5,8 %, a un promedio de $66,61 por barril; en ese momento era el precio más alto desde mayo de 2019. En lo que va de año, el indicador ha subido 56,8 %, con un promedio de $62,16 por barril de petróleo, en comparación con los $39,65 que promedió durante los primeros cinco meses de 2020. 

El merey, dentro de la cesta Opep, es el precio de referencia para el crudo venezolano, este es el más bajo comparado con el resto de los tipos de crudo que entran en el indicador. Por ejemplo, en mayo el merey se ubicó en $49,13, mientras que el bonny light, el murban y el sahara blend superaban los $64.

El Ministerio de Petróleo no publica los datos de la cesta venezolana desde mayo de 2020, lo que hace cuesta arriba saber en cuánto se cotiza el crudo venezolano en mercados internacionales en este momento. Sin embargo, el precio del merey –que reporta la Opep– es el mejor indicador para calcularlo.

La categoría merey está muy por debajo del resto de los indicadores de la Opep, por ende, el precio del barril de petróleo de Venezuela es el más bajo de la cesta, por márgenes considerables, dice Giorgio Cunto.

Pero además la cesta petrolera venezolana (CPV) se fue haciendo más pesada, lo que hizo que la brecha entre el Brent y la CPV se fuera ampliando incluso antes de las sanciones, indica la economista y analista para Latinoamérica de Medley Global Advisors Pilar Navarro. “Luego llega 2020, donde se unen unas condiciones totalmente adversas en el mercado -por un desplome de la demanda-, lo que hace que los descuentos lleguen a máximos históricos y pasen de un promedio de 14 % a 40 % en los peores meses”.

Mientras el mercado petrolero experimenta una recuperación en los precios, debido a que se retoman actividades tras un año azotado por la pandemia de COVID-19, Venezuela mantiene una producción petrolera alrededor de 500.000 barriles diarios, por debajo de la meta del Gobierno, que aspira a cerrar este año con una producción de 1,5 millones de barriles diarios.

China impone aranceles

En junio China impuso aranceles que aumentan los costos para los importadores entre 40 % y 50 %. En 2020 China fue un receptor clave de las compras de crudo venezolano. FocusEconomics calcula que ese país adquirió petróleo venezolano por un valor estimado de $3500 millones en 2020.

A juicio del especialista, esta nueva medida hace que el petróleo venezolano se vuelva mucho menos rentable y torpedea el flujo de caja externo del Gobierno. Asimismo, explica que esos impuestos particulares se decidieron para cerrar un vacío legal en China y lograr favorecer a las refinerías locales.

La medida del país asiático forzó a Venezuela a que aumentara los despachos de crudo a China antes de que el impuesto entrara en vigencia en junio. En ese sentido, Cunto señala que el impacto de la decisión se sentirá en julio. Hasta ahora Pdvsa aspira a conseguir licencias especiales para seguir enviando crudo sin el pago de estos aranceles, pero no hay información aún.

“Bajo la categoría en la que estaba siendo exportado el crudo venezolano (bitumen diluido) a China deja de ser rentable. Esto dificulta mucho las ventas de crudo rentables a China, así que está por verse, especialmente en julio, cómo evolucionan esas exportaciones, que muchas de ellas son opacas y se hacen por transferencia en altamar a través de Malasia y Singapur”, dice, y agrega que China para evitar sanciones de Estados Unidos no registra las compras provenientes de Venezuela, sino que usa Malasia.

Pero, además de China, que figuraba en este momento como el comprador más rentable del crudo venezolano, existe una gran porción de petróleo que se exporta que no tiene identificado su comprador. “Los monitoreos de los envíos de Venezuela son muy opacos, así que los compradores son muy difíciles de identificar”, apunta Cunto.

Crudo venezolano no tiene influencia en el mercado

Para el economista, Venezuela hoy no tiene la influencia ni la relevancia que tenía en el pasado. “Lo que ocurre en el mercado venezolano no influencia al mercado internacional, en la Opep es un actor pasivo, porque no tienen capacidad, principalmente por la baja producción, incluso no entra en los recortes de la Opep”, explica. 

La nación depende de su capacidad de destilación local y, aunque hay avances para recuperar algunas unidades, la industria sigue muy por debajo de su capacidad instalada, debido a que está obsoleta o inutilizada por falta de mantenimiento. 

En diciembre de 2018 miembros de la Opep y otros aliados pactaron un recorte de más de 2 % en la producción diaria de crudo. El objetivo era reducir la oferta de barriles en el mercado para intentar levantar los precios del crudo, medida que ha funcionado especialmente este 2021, cuando han repuntado los precios de manera sostenida en las últimas semanas.

¿Quién es el mejor comprador de crudo venezolano?

China, que es el destino del 70 % de las exportaciones petroleras venezolanas. Según reportes especializados, China le concedió un período de gracia el año pasado a Venezuela en su pago de deuda, por eso, esas exportaciones de crudo a través de Malasia no son parte del pago del fondo chino. Estas compras las hacen refinerías privadas, no el gobierno chino. Por eso dificulto que el gobierno de ese país vaya a conceder ventajas adicionales a Venezuela con una exención. De cualquier manera, el gobierno de Maduro ha resultado ser rápido en encontrarle la vuelta a las sanciones, dice la economista Pilar Navarro.

A juicio de Navarro el aumento de los precios ha beneficiado a Venezuela, aunque no en toda su magnitud debido a las sanciones. Por otro lado, agrega que paradójicamente, la prohibición en noviembre de 2020 de los intercambios de petróleo por diésel, que venía haciendo Venezuela con India, Repsol y Eni, ha mejorado el flujo de caja de Pdvsa, a costa del desabastecimiento del mercado interno.

Ventajas en un mercado que busca productos más limpios

“A pesar de que el mercado global se mueve hacia una transición energética, las energías fósiles seguirán jugando un papel fundamental. En los próximos 20 años todas las fuentes de energía deberían aumentar su oferta para satisfacer la demanda. Así, la demanda de energía seguirá creciendo a medida que India supere a China como el país de más rápido crecimiento y principal demandante de energía”, explica la especialista, quien agrega que Venezuela ahí tiene una ventana de oportunidad para satisfacer la demanda de crudo pesado de las refinerías chinas e indias. 

“En un escenario de levantamiento de sanciones, Venezuela está bien posicionada considerando la proximidad de la costa del Golfo de Estados Unidos, donde hay refinerías preparadas para refinar el crudo venezolano. Adicionalmente, en términos de energías limpias, Venezuela tiene un gran potencial como potencia gasífera con la séptima reserva de gas más grande del mundo”.


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