El lugar era un estacionamiento y fue expropiado en el año 2011. En el sitio actualmente hay una invasión que, según los vecinos, pasa de 300 personas. Los ocupantes ilegales se niegan a solventar el problema.

Caracas. Siete casas del barrio Capitolio, ubicado en Boleíta Sur, se están deteriorando debido a las filtraciones que brotan de un terreno expropiado para, presuntamente, construir un urbanismo de la Misión Vivienda.

El lugar era un estacionamiento que fue tomado por el Gobierno en 2011. Pero a decir de los vecinos afectados, ahí no se ha edificado nada. En consecuencia el terreno se ha ido debilitando y socavado, aunque buena parte de los espacios fueron invadidos aproximadamente por 300 personas, de acuerdo a la denuncia expuesta por los vecinos.

Como un efecto dominó, las filtraciones del aparcadero han afectado siete casas del barrio Capitolio. «Tengo 56 años y toda mi vida he vivido aquí. Ahora las viviendas, incluida la mía, tienen desniveles, hundimientos y paredes húmedas», comentó José Aponte, habitante de esta comunidad ubicada en el municipio Sucre, del estado Miranda.

La casa de Aponte tiene dos pisos. Al primero, donde vivían su hija y su nieta, se le dañaron las paredes de los cuartos. Por lo tanto ambas se mudaron al segundo nivel, pues temen que los frisos se les vengan encima. Ahora la planta baja solo la usan para estar en la sala (no por mucho tiempo) y para guardar algunos enseres.

CRÓNICA UNO/Mariana Mendoza
Vecinos se quejan de que no han construido nada y se ven afectados cada que cae un palo de agua.

Con la protección divina

Una imagen de una virgen y un cristo en la cruz reciben a todo el que entra al barrio Capitolio, ubicado al borde de la avenida República Dominicana. Las siete casas que se ven severamente afectadas están en un callejón por donde corre libremente el agua que brota de los muros y columnas.

Los vecinos se las han ingeniado arreglando las alcantarillas y abriendo boquetes para que la filtración salga con más facilidad. Los residentes aseguran que esta situación es una “bomba de tiempo”, pues nadie ha atendido con prontitud la queja.

CRÓNICA UNO/Mariana Mendoza
Una vecina señalando un de los lugares por donde se filtra el agua en una de las casas.

El Ministerio de la Vivienda, la alcaldía de Sucre, los Bomberos de Miranda y Protección Civil, son los entes a los que ha acudido Felicita Rondón, junto con varios vecinos afectados, para que le den solución a este problema que lleva más de cinco años. Por lo pronto ella, quien tiene una vivienda de cuatro pisos, espera y se aferra a la devoción de San Miguel Arcangel, santo al que diario le prende una velita.

“Eso lo expropiaron en el 2011 con la excusa de que iban a construir un edificio de la Misión Vivienda, pero esta es la fecha que no han puesto el primer ladrillo. Desde que llegó esa gente, cada vez que cae un palo de agua, a nosotros se nos filtra el agua por las paredes y ellos (las personas que están en la invasión) no hacen nada por solucionar el problema”, sentenció la señora Felicita mientras bajaba las angostas escaleras de su hogar.

El suelo del callejón principal tiene un color marrón y anaranjado, dejado por el fango que además se mete en las casas. Más de una vez les ha tocado quedarse despiertos en las madrugadas para sacar el agua y prevenir inundaciones que terminen dañando los enseres.

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El agua que se filtra se riega por todo el callejón principal del lugar.

“Hablé con el ministro de la Vivienda, Manuel Quevedo, hace ocho meses y me dijo en mi cara que iban a construir lo más pronto posible, y no hizo nada. Tanta agua me da miedo. Ya no sé qué hacer”, relató Rondón, con mucha angustia.

Otra vecina del lugar, que pidió la reserva de su nombre, informó que la Alcaldía -que está ubicada a menos de una cuadra de la entrada del barrio Capitolio-, les ofreció meter unas máquinas en el terreno expropiado para nivelarlo, pero los que «cuidan» el lugar no les dejaron entrar.

“Ya creo que este es un problema político. La gente de la Alcaldía tiene la intención de solventar el problema pero los de la invasión no les dejan entrar y dicen que van a construir, así llevan casi seis años y no vemos avance”, sentenció Aponte.

Todos los vecinos afectados coinciden en que las autoridades competentes deben construir un muro de contención, si es que en verdad van a iniciar la obra de la Gran Misión Vivienda. De no ser así, esperan que nivelen la tierra para detener las graves filtraciones que están debilitando las estructuras de sus hogares.

Fotos: Mariana Mendoza.


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