Este sistema funciona solo de 9:00 a. m. a 3:00 p.m. Si alguien necesita un antibiótico urgente fuera de ese lapso, va a tener que ruletear las farmacias y cuanta droguería encuentre en su camino.

Pero lo que generó alarma en el gremio médico es que en esta nueva etapa del 0800 Salud Ya se atenderá a través del carnet de la Patria y el Movimiento Somos.

Caracas. Recientemente, el Gobierno reactivó el 0800 Salud Ya, una sala con operadores especializados para informar a las personas sobre la disponibilidad de medicamentos.

El mismo mecanismo lanzado en febrero de 2016 —en la época de la ministra de Salud, Luisana Melo— con el cual se reeditó el Sistema Integrado de Acceso a Medicamentos (Siamed), puesto en marcha en abril de 2015 por su antecesor, Henry Ventura.

En esencia es el mismo musiú con diferente cachimbo, con el cual además no se disminuyó el desabastecimiento de fármacos. Más bien, la cifra que da la Federación Farmacéutica Venezolana (Fefarven), es que en estos momentos hay más de 85 % de escasez.

El pasado 8 de octubre, el ministro de Salud, Luis López, explicó que con el 0800 Salud Ya una vez recibida la llamada por el operador de turno, se cargarán los datos en el sistema y en un lapso de 48 a 72 horas el paciente deberá ser contactado para indicarle el lugar donde deberá acudir a consulta en Barrio Adentro.

En ese ambulatorio verificarán que el paciente realmente requiera el medicamento que solicita y si existe disponibilidad, le será entregado de forma inmediata. En caso contrario, quedará registrado en la base de datos y será informado cuando esté disponible.

Los futuros beneficiarios son las personas que padecen cardiopatías, hipertensión, diabetes y mujeres embarazadas.

Pero lo que generó alarma en el gremio médico es que en esta nueva etapa del sistema se atenderá a través del carnet de la Patria y el Movimiento Somos.

Lee también
En los hospitales públicos suministran medicinas vencidas a los pacientes

“Se están violando disposiciones que son de los derechos humanos, y la Ley de Medicamentos específicamente. Por eso manifestamos, desde la Alianza Venezolana por la Salud (AVP), nuestra posición en relación con ese anuncio. Para nosotros fue una sorpresa muy mala escuchar en un programa de televisión hablar de este 0800 Salud Ya. Ese Ya está bastante lejos. Tuvimos una muy mala experiencia con la epidemia del zika, cuando el Ministerio ofreció que iba a suministrar la inmunoglubina para pacientes complicados y jamás tuvimos un acceso adecuado a los fármacos. Así que eso de crear un sistema no es noticia nueva, es una estrategia que viola el derecho a la salud de los venezolanos”, dijo Moraima Hernández, infectóloga y presidente de la Sociedad de Médicos de la maternidad Concepción Palacios.

El dato

Edgar Salas Jiménez, expresidente de Fefarven, quien participó en la rueda de prensa de la AVP, destacó que la situación sanitaria en el país cada día empeora, que con el carné se discrimina a 25 millones de personas y, además, alertó sobre la procedencia de los medicamentos, en especial los que vienen de India, donde según sus estudios hay 65 % de fármacos adulterados desde sus principios activos.

Hernández, en compañía del doctor José Oletta, destacó que pedir el carnet de la Patria es un acto discriminatorio y una forma de manipular a la población. “Es seguir sometiendo al paciente al sufrimiento que ya implica la escasez. Ahora tiene que llamar y esperar 48 horas, eso aumenta su malestar”.

Otro tema que expuso es que se viola la relación de confiabilidad entre el médico y el paciente. “El paciente tiene el derecho de elegir y exigir su médico y más cuando en este país no han demostrado las credenciales de los doctores de Barrio Adentro. Y a los que hemos podido evaluar no tienen la formación adecuada en ciencias básicas y en farmacología. La preparación de estas personas no es suficiente”.

El sistema 0800 Salud Ya además es un mecanismo lleno de burocracia. Hay que llamar, registrarse y esperar. Pero esa llamada solo se puede hacer entre las 9:00 a. m. y las 3:00 p. m. Fuera de ese lapso no hay atención a la ciudadanía. Así que si hay una emergencia y alguien necesita un antibiótico de amplio espectro que no se consigue en las farmacias ni en el sector público asistencial, toca ruletear el medicamento o, en todo caso, posponer el tratamiento.

Lee también
"Plan quirúrgico Zamora no cumple con las medidas de higiene dentro de los pabellones"

“Eso es lo que se vive cada día. Los médicos no tenemos la disponibilidad y el paciente se ve sometido a grandes carencias en todas las especialidades. Y a eso le sumamos que con este método se trasgreden los códigos de ontología. Un galeno no puede introducirse en la relación médico paciente, donde incluso hay una cierta confianza. Simplemente, esta es una maniobra más del Gobierno, que además la justifican en una supuesta guerra económica. Cuando aquí la falla en la distribución de los medicamentos es consecuencia de la ineficacia del Estado. Nosotros hemos sido testigos del derroche de recursos en todos los hospitales, pero vivimos de carencia. Por eso nos estamos pronunciando”.

Julio Vegas, jefe de la cátedra Adminstrativo-legal de la facultad de Farmacia de la UCV: En este momento tenemos a un farmacéutico como ministro y lamentablemente lo vemos en un hecho inédito, como es el relanzamiento del Siamed, para hacer creer a la población que el problema es de distribución y no de abastecimiento. Aquí hay fallas que superan 90 % y cuando se consigue el fármaco es a precios inasequibles. Aquí lo que se está planteando no es nada alentador pues es la violación de los artículos 83, 84 y 85 donde se expresa el derecho universal a los medicamentos y a la salud y se quiere hacer ver que hay ciudadanos de primera [los que tienen el carnet] y de segunda. Lo que están inventando es una alcabala discriminatoria y retardando el tratamiento por 48 horas.

José Luis Malavé, director de la Relaciones Institucionales de Fefarven, alertó que la situación es grave, pues remitir al paciente con otro médico que posiblemente le va a cambiar la prescripción desconociendo la historia clínica, pone en riesgo su vida, y además se le va a medicar un remedio que no ha pasado por la calificación del Instituto Nacional de Higiene lo que pone a la salud en terapia intensiva. “Además estamos viendo como aquí están vendiendo medicinas en las aceras, en el mercado informal, lo que empeora la situación sanitaria del país”.

Se viola el derecho médico

Por su parte el doctor Oletta recalcó que tales procedimientos son contrarios al principio de la autonomía profesional sustentados en el juicio clínico y terapéutico, que orienta la conducta del médico en sus actuaciones como terapeuta. Vulnera el derecho del médico a prescribir e introduce riesgos para la prescripción, la dispensación segura y la salud de las personas.

Y manifestó como inaceptable que personas sin la suficiente formación, competencia profesional y experiencia en clínica, farmacología y terapéutica, sean utilizados como comisarios, que decidan sobre la validez o no, de las prescripciones elaboradas por los médicos, en el ejercicio de sus actuaciones terapéuticas. “Tales disposiciones son contrarias a los valores y principios establecidos en el Código de Deontología Médica, sobre idoneidad, respeto y confraternidad profesional”.

En todo caso, dijo en nombre de la Alianza que, si tales reglas son impuestas y ejecutadas por autoridades y administradores, o por personas sin la debida competencia profesional, se estaría incurriendo en una falta deontológica grave de intrusismo. “En consecuencia, exigimos que las disposiciones y requisitos promovidos y anunciados por el Ejecutivo para el acceso de medicamentos esenciales mediante el sistema de la línea 0800 Salud Ya, no sean aplicados”.

Supuesto congelamiento  

En relación con el presunto “congelamiento del envío de 300.000 ampolletas de insulina”, anunciadas por el presidente Nicolás Maduro, el doctor Oletta dijo que se estima que cerca de 300.000 personas en Venezuela son diabéticos que requieren insulina. “Al menos tres laboratorios transnacionales son proveedores de diversos tipos de insulina y análogos de insulina. Solo uno de ellos (Lilly) es de Estados Unidos. Los otros dos son de la Comunidad Europea (de Suecia: Novonordisk y de Francia: Sanofi). Las recientes sanciones económicas aplicadas por el gobierno norteamericano, mediante una Orden Ejecutiva del 25 de agosto de 2017 al gobierno de Venezuela, excluye, expresamente: importaciones de alimentos y medicamentos; por lo que no es posible atribuir a esta causa el retraso en la importación y la falla de disponibilidad de insulina y sus análogos en el país, situación que se viene observando desde 2016 y se ha hecho crítica en 2017, mucho tiempo antes de aplicar cualquier tipo de sanción al régimen de Maduro”.

Como referencia, citó que en 2014 se importaron 1.565.404 viales y cartuchos multidosis, para atender la demanda nacional; mientras que en el tiempo transcurrido de 2017, el número de viales y cartuchos multidosis fue apenas de 117.957, una reducción de 90,28 %.

“El Gobierno, en aplicación del principio de justicia sanitaria, debe revisar los criterios que utiliza para la asignación y adjudicación de divisas y entender que una de las prioridades fundamentales del gasto en salud es la de garantizar con especial atención el derecho a la salud y la vida de las personas que dependen completamente de la disponibilidad y acceso de medicamentos esenciales, como es el caso de los que requieren de la insulina y sus análogos, que no son producidos en el país”.

Foto referencial: Cheché Díaz


Participa en la conversación