La puesta en escena El Cristo de la Orinoco obtuvo el reconocimiento de patrimonio municipal en 2008; patrimonio del estado Bolívar en 2009 y Patrimonio de la Nación en 2022.
Puerto Ordaz. A orillas del río padre, en el playón La Cocuyera, o también “el puerto de la esperanza” se desarrolla desde hace 32 años en Semana Santa la puesta en escena El Cristo del Orinoco. Se trata de un espectáculo que representa la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Además, es una obra que busca mantener la fe y esperanza en todos sus espectadores.
Fue exactamente un 4 de abril de 1994 cuando se presentó por primera vez El Cristo del Orinoco. Su creador fue el cultor Neptalí Hurtado. En 2008, pasó a ser Patrimonio cultural del municipio Heres (actualmente Angostura del Orinoco). En 2009, esta distinción se extendió a patrimonio regional en el estado Bolívar. Y para 2022, se declaró Bien de Interés Cultural y Patrimonio intangible de la nación.
Ángel Fuenmayor, quien actualmente preside la Fundación Cristo del Orinoco, destaca que se trata de una preparación desde diciembre con las primeras audiciones. Para este año cuentan con una planta de 60 actores aproximadamente. En total, son unas 350 personas que forman parte del proyecto, entre actores, bailarines, cantantes y personal técnico.
“El Cristo del Orinoco es un espectáculo teatral al aire libre, el más grande de Sudamérica. Desde la Piedra del Medio, Jesús viene hasta la orilla, donde imparte su mensaje de amor, de esperanza, de reflexión, en estos tiempos que nos acercan a la palabra, a Jesús, al hombre hecho verbo (…) esto es un milagro colectivo llamado el Cristo de la Orinoco, en un lugar que se ha convertido en parte de la referencia nacional”, destacó.
Al empezar la cuaresma, el miércoles de cenizas, comienza el trabajo de puesta en escena con la colocación de cruces en el playón a orillas del Orinoco, en Ciudad Bolívar.
“El mundo vive tiempos apocalípticos y nosotros formamos parte de este mundo. Cuando hay guerras en otras partes del mundo, cuando nosotros hacemos un llamado hoy porque tenemos hermanos venezolanos que están detenidos en El Salvador, es parte de lo que estamos llamando y diciendo que queremos librar a nuestros hermanos, pero que también tenemos una esperanza hermosísima, maravillosa, con todo lo que se viene dando el país”,
agregó Fuenmayor.

Ocho años de interpretación
Entre los actores que forman parte de esta obra, desde hace ocho años Fausto Espina interpreta al Cristo del Orinoco. Su compromiso lo llevó a cambiar su residencia de Ciudad Guayana a Ciudad Bolívar. Incluso, sus estudios en la Unearte lo cambió para la capital del estado.
También han sido ocho años de evolución y preparación para este rol, junto con la directora Jennifer Solís y Ángel Fuenmayor, quienes fueron clave en su desarrollo.
“Cada vez el personaje se va soltando más. Hay cosas nuevas todos los años, cambian los métodos, cambian las formas, y uno le va agregando un detalle en los ensayos, en la manera de observar desde la mentalidad del personaje. Antes yo no sabía nada de aquí, pero ahora estoy con el equipo desde adentro, y sufrimos las caídas, las fallas, lo que falta, las presiones. Entonces, como actor también me he cargado de esas tensiones”, detalló.
Con ocho de interpretación del Cristo, Espina siente la responsabilidad de no fallar a los seguidores y fieles creyentes de la Biblia. “Es sentir responsabilidad hacia la comunidad que espera yo no fallarle como personaje, como intérprete, como persona. Lo que siento es esa enorme responsabilidad”.
A pesar de las dificultades y la crisis, el evento se mantiene como una expresión de esperanza y fe en tiempos difíciles, uniendo a la comunidad y promoviendo el turismo en Ciudad Bolívar. Esta 32° edición del Cristo del Orinoco se llevará a cabo del 17 al 19 de abril.
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