La capital del municipio Santos Michelena, estado Aragua, uno de los 10 más violentos del país, fue nuevamente escenario de fuertes enfrentamientos entre cuerpos de seguridad y bandas criminales que tienen control de la zona. En Tejerías está la tercera zona industrial per cápita del país. Sin embargo, las pocas empresas que siguen abiertas, son obligadas a pagar las llamadas vacunas y sus gerentes son víctimas de secuestro. Los pequeños comerciantes también deben pagar.

Maracay. Las ráfagas de balas producidas por armamento de alto calibre, despertaron el pasado domingo, 6 de febrero, a la mayoría de los más de 50.000 habitantes que sobreviven en el municipio Santos Michelena, al este del estado Aragua. 

Un enfrentamiento entre funcionarios de organismos de seguridad y bandas criminales que operan en la zona y que se extendió por más de siete horas, obligó a los habitantes de Tejerías, a esconderse debajo de las camas. Los conductores que transitan por la principal arteria vial que conecta a la capital con el centro del país, debieron refugiarse debajo de puentes. En paralelo, policías por tierra y aire, intercambiaban disparos con delincuentes que se escondían en las montañas y cerros que circundan la Autopista Regional del Centro (ARC) y la carretera Panamericana.

«Aquí se vive con miedo y zozobra», relata uno de los habitantes de Tejerías, quien pide no ser identificado pues sabe que su vida corre aún más peligro, si la banda que lidera Carlos Enrique Gómez Rodríguez, alias «El Conejo», se entera que es delatada.

Terror

Este lunes, Tejerías amaneció prácticamente desolada y con una tensa calma. Pocos comercios, sobre todo de venta de alimentos, abrieron sus puertas. El transporte público sólo operó durante media mañana, por lo que la movilización hacia los Teques, en el estado Miranda, o hacia Maracay, estuvo paralizada.

Las escuelas permanecieron cerradas, al igual que la sede de la alcaldía de Santos Michelena. Las calles del municipio lucieron totalmente despejadas. Solo circularon unidades policiales, que se han desplegado en todo el municipio.

La Operación Policial Guaicaipuro II, tal y como ha sido denominada por el ministro de Interior y Justicia, Remigio Ceballos, se mantuvo activa en Tejerías este lunes. Los funcionarios de seguridad continuaron con los sobrevuelos y se instalaron al menos 19 puntos de control en todo el municipio. Desde allí realizan un riguroso chequeo de vehículos y personas, con la intención de dar con el paradero de los cabecillas e integrantes de la banda de El Conejo.

Esto es temporal. Después se van y uno queda otra vez a expensas de los delincuentes», señala otra habitante de Tejerías, que debió permanecer tirada en el piso junto a su familia, durante las largas horas del enfrentamiento.

Reportes preliminares dan cuenta de que tres civiles, entre ellos dos menores de edad, resultaron heridos con esquirlas. Todos fueron trasladados al Hospital Central de Maracay la tarde del domingo.

Ellos son la ley

Otro habitante de Tejerías contó a Crónica.Uno cómo los delincuentes se han convertido en la única ley y gobierno que impera en el municipio.

La situación está fuera de control. Estas bandas son muy sanguinarias, están muy organizadas y armadas hasta los dientes. En todos los barrios tienen gariteros o informantes y se enteran de todo. Aquí, ellos son los que mandan», dijo el residente.

La organización criminal decide inclusive qué hacer en una disputa de pareja.

«Se llevan al tipo- narra la fuente- lo golpean y le advierten que no siga agrediendo a la mujer».

Tejerías
Las bandas criminales que operan en Tejerías se esconden en cerros y montañas para cometer sus delitos / Foto: GD

Hace mucho tiempo que las bandas criminales tienen el control absoluto en el municipio Santos Michelena y son sus integrantes quienes establecen reglas y aplican sanciones.

Ellos- cuenta- no se meten con la gente. Pero si saben de alguien que robe, por ejemplo, es posible que no lo cuente.

De hecho, entre el 2 y el 4 de febrero, en Tejerías se registraron siete asesinatos, cinco de ellos en un mismo día. Las muertes se atribuyen a la banda de «El Conejo» por el control de la zona. La disputa es contra los integrantes de otra banda del sector Cañaote, establecida en el eje sur de la carretera Panamericana.

Los cuerpos fueron dejados en plena vía pública con mensajes escritos.

«Se acabó la locura en la Panamericana: al que no copie ni respete las normas, les pasará lo mismo. Los negritos de la puerta de Aragua», rezaba el cartel al lado de los cadáveres.

Los pocos residentes del municipio que se atreven a hablar, insisten en que se resguarde sus identidades. Temen por sus vidas y las de sus familias.

Aquí no hay gobierno- dicen tajantes- el gobierno son ellos.

Tercera zona industrial del país azotada por el hampa

La peligrosa banda opera principalmente en sectores como Las Veras, Jabillos y Curiepe. En este último, se encuentra ubicada Las Guayas, la tercera zona industrial per cápita para el país, en donde aún están establecidas importantes empresas e industrias, tales como Vidosa, Porcina, La Monserratina, la ensambladora de vehículos Chery, Mack de Venezuela, Concrecasa, Manpica, Induvar y Tec-Envase. Estas cuatro últimas fueron objeto de extorsión recientemente.

Tanto Tec-Envase como Induvar, son filiales de Laboratorios Vargas.

Este lunes las calles de Tejerías lucieron desoladas / Foto: GD

Fuentes policiacas extraoficiales, señalan que la semana pasada uno de los dueños de Induvar, logró evadir un secuestro. A partir de allí, la empresa fue tomada por los delincuentes y prohibieron a los trabajadores acudir a la planta, hasta que se les pague la llamada vacuna.

Se estima que entre Tec-envase e Induvar, hay más de 400 empleos que estarían en riesgo, si el acoso y la extorsión por parte de la banda delictiva persiste y las empresas se ven obligadas a cerrar.

Induvar cuenta entre sus clientes a Farmatodo, Avon Cosmetics, Kimberly Clark Sc Johnson y por supuesto Laboratorios Vargas, entre otros.

Cálculos tímidos refieren que las vacunas exigidas, varían según el tipo de actividad comercial. Los pequeños comerciantes son extorsionados con hasta 50 $ al mes. A las grandes empresas se les exige entre 2 y 3 mil dólares. También los obligan a mantener silencio sobre la extorsión.

Como el que guardan los operadores de los transportes privados que movilizan a los trabajadores hasta Tejerías, también obligados a pagar vacuna. La mayoría de los trabajadores residen fuera de Tejerías.

«Nadie le da trabajo a alguien de aquí y si sales a buscar trabajo fuera del municipio, menos», cuenta un joven que debió mudarse a La Victoria para encontrar un empleo.

Y es que la única actividad que ha proliferado en Tejerías, es el delito. El comercio trabaja a medias. Fuentes gremiales calculan que puede llegar a solo 30 % la actividad comercial. Pues, ya son pocos los distribuidores que se atreven a viajar hasta el municipio.

Aquí- dice un habitante- después de la una de la tarde, no hay ni un alma.

Sin esperanzas

Los habitantes de Tejerías, capital de Santos Michelena, uno de los 10 municipios más violentos del país según el informe 2021 del Observatorio Venezolano de Violencia, no tienen confianza en que este operativo logre controlar la violencia en el municipio.

En junio de 2021, un enfrentamiento similar tuvo lugar en Tejerías. El tiroteo dejó un saldo de dos presuntos delincuentes muertos y cinco efectivos militares de la Guardia Nacional Bolivariana heridos.

Desde entonces, un comando rural se instaló en la zona y la presencia de los delincuentes se redujo. Pero semanas después, la presencia de los cuerpos de seguridad igualmente quedó a menos y la banda de El Conejo, recobró el territorio.

“La policía y la Guardia Nacional trabajan aquí en horario de oficina y uno queda totalmente desprotegido”, señala un residente de Tejerías. Remigio Ceballos, ministro de Interior y Justicia, anunció la detención de cuatro personas, la posible presencia en la zona de Carlos Luis Revete, alias “El Koki” y la desarticulación de una banda.

Mientras tanto, en redes sociales circula un video en el que un sujeto, aparentemente «El Conejo», se pasea sonriente por las calles de Tejerías, junto a un grupo de hombres fuertemente armados a sus espaldas.


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