Con jornadas de limpieza y campañas para la donación de libros, udistas de los estados Anzoátegui, Sucre y Monagas emprendieron una campaña de rescate de la llamada “Casa más Alta”. Aseguraron que la UDO no morirá. Quienes hacen vida en la institución sostienen que, más allá de mobiliario y libros, la UDO es del pueblo.

Barcelona. Saben que el camino es duro, lo sombrío de su panorama bien puede desmotivarlos, sin embargo, los bachilleres que hacen vida en los núcleos de Anzoátegui, Sucre y Monagas de la Universidad de Oriente (UDO) regresaron a sus campus con la intención de mostrar que el alma máter oriental se niega a morir. Estudiantes y profesores libran gesta por la casa de estudios.

Desde que se instauró el decreto de cuarentena social obligatoria hace tres meses luego de la llegada de la COVID-19 al país, la UDO ha sufrido los embates inmisericordes de la delincuencia y el vandalismo. Junto con la cantidad innumerable de robos que han padecido todos sus núcleos, el episodio más oscuro se vivió el pasado 7 de junio cuando las llamas consumieron casi la totalidad de los textos de la biblioteca del rectorado de Cumaná. 

Si bien son elementos indispensables para la preparación de los muchachos, la UDO es más que un mobiliario o unos libros, el corazón de la UDO son sus estudiantes, ellos son la UDO”, así lo indicó el profesor y jefe de la Facultad de Ingeniería Química del núcleo Anzoátegui, Luis Peña.

Peña afirmó que si bien los golpes recibidos por la universidad han sido significativos, no es menos cierto que la fuerza de sus alumnos puede más que las vicisitudes por las que atraviesa la también llamada “Casa más Alta”. Pese a la cuarentena y las limitaciones de transporte, este martes más de 30 bachilleres acudieron a la sede de Barcelona a darle un cariño a su universidad. 

“Con estas actividades decimos que la UDO estará hasta su último aliento. Esto es algo más que recoger unos desperdicios y limpiar ciertas áreas. Estas actividades demuestran que nosotros como udistas amamos nuestra universidad y pese a todo estamos aquí. Queremos hacer esto cada 15 días para involucrar a más gente”, dijo. 

Leomar Rivas es presidente de la sociedad de estudiantes de Ingeniería Química y refirió que no es la primera vez que realizan este tipo de actividades. Antes del decreto de cuarentena nacional habían realizado varias jornadas de limpieza y desmalezamiento gracias a la colaboración de profesores, estudiantes y personas externas. 

Somos conscientes de que esta no es nuestra responsabilidad, pero lo hacemos porque amamos la universidad. Queremos incentivar a más estudiantes para que se unan. Sabemos que la cantidad de estudiantes ha mermado, pero aún queda gente buena en esta universidad y aquí estamos dando la cara. Nuestra meta es incentivar el sentido de pertenencia a la universidad”, añadió.

En el área de Ingeniería Mecánica prácticamente quedan cuatro paredes y el deseo de los estudiantes de adquirir los conocimientos de la carrera, y este último es el que los motivó a visitar este martes las aulas de la especialidad para recoger los escombros dejados por el vandalismo. 

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Estudiantes recibieron donaciones para emprender las jornadas de limpieza / Foto: José Camacho

Carlos Gómez es profesor jefe de la cátedra de Ingeniería Química y sostuvo que a lo que sucede en la UDO no se le puede dar un nombre.

“Aquí no queda nada que robar. Pero, mira, luego de tres meses de ausencia regresamos y estamos haciendo esta actividad. Lo que pasa aquí no tiene nombre. Estoy claro en que la vida de la universidad son sus estudiantes, pero ellos no se van a quedar a dormir aquí para evitar que la delincuencia acabe con ella, necesitamos presupuesto y vigilancia”, señaló. 

El saber sigue en pie

El incendio de la Biblioteca Central del Núcleo Sucre de la UDO provocó el repudio en cadena de toda la comunidad universitaria y del país en general. Enseguida se prendieron las alarmas para activar jornadas de rescate de lo que el fuego no logró consumir. 

Estudiantes y autoridades académicas iniciaron este martes la recuperación de los libros que quedaron esparcidos en el suelo de la biblioteca.

Casi 7000 títulos, entre libros y ejemplares de tesis de pregrado y posgrado, fueron recuperados y posteriormente trasladados a la sede de la Casa Ramos Sucre, instalación que también es centro de acopio para la donación de libros en la campaña #YoConstruyoLaBiblioteca.

La falta de vehículos para el traslado de los ejemplares, entre otros contratiempos, no ha bajado el ritmo de la actividad, y así se fueron sumando voluntades, y junto con las autoridades y el voluntariado se logró la disposición de vehículos necesarios para trasladar los textos rescatados de las cenizas.

Propietarios de restaurantes en la ciudad de Cumaná emprendieron una iniciativa que llamaron “Fuego Bonito”, que no es más que disponer de un día al mes para colaborar con el rescate de la biblioteca de la UDO en Sucre; algunos empresarios locales han manifestado su intención de sumarse a esta iniciativa.

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En Sucre, sociedad civil y empresa privada emprendieron iniciativas para renovar los textos de la biblioteca / Foto: Mónica Salazar

Jesús Malavé, representante del movimiento estudiantil UDO70, afirmó: “Los estudiantes uniremos nuestras voluntades y esfuerzos para rescatar nuestra universidad. Todo este ataque ha sido para que abandonemos nuestros espacios, pero no vamos a abandonarla, la vamos a rescatar de sus cenizas; la UDO renacerá para seguir siendo una oportunidad de formación y desarrollo para todo el país”.

En Monagas continuarán la limpieza 

En Monagas los estudiantes se organizaron para iniciar la segunda fase de las jornadas de limpieza y desmalezamiento de la sede udista ubicada en Los Guaritos.

Alejandro Tovar, dirigente estudiantil y miembro del movimiento Soy Udista, indicó que estas actividades se realizarán martes y jueves a partir de las 8:00 a. m. Además, Tovar agregó que desde la UDO Monagas están realizando una campaña que han denominado “Dona tu libro” para rescatar la biblioteca del núcleo Sucre después de lo ocurrido el pasado 7 de junio.

“Estamos fomentando la campaña ‘Dona tu libro’ con la ayuda de factores externos a la universidad, como el Colegio de Ingenieros Monagas y la Organización Conciencia Ciudadana. Esta campaña tiene tres fases: recolección, clasificación y entrega. Tomamos esta iniciativa debido al incendio que ocurrió en la biblioteca del núcleo Sucre”, puntualizó Tovar.

Los puntos de recolección de libros que han designado los universitarios son: Colegio de Ingenieros Monagas, Colegio de Abogados Monagas y Decanato de la UDO en Juanico.

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