La pandemia vino a agravar la situación de los que subsisten en medio de la emergencia humanitaria, y con ella a quienes colaboraban sin interés alguno. En temporada navideña las fundaciones sanantoñeras luchan por llevar alegría y sustento a los más necesitados.


Miranda. Después de recibir alimentos, ropa y juguetes, Antonella, una niña de seis años con neurofibromatosis, disfruta de una rebanada de pizza y un helado. Tanto ella como otros 29 infantes, que viven en condiciones paupérrimas, forman parte del plan de apadrinamiento de la Fundación Hagamos el Bien, una organización sin fines de lucro que se mantiene a flote dada la disposición de sus miembros.

Sin duda, 2020 fue un año difícil para la solidaridad en los Altos Mirandinos. Sobre todo, desde la llegada de la COVID-19 al país. Aunque la fundación entregó más de 500 donativos de medicinas y equipos de bioseguridad, el balance anual no superó sus expectativas. “Hace un año, las donaciones no cabían en una habitación”, manifiesta Jorge Martínez, director de Hagamos el Bien. Según sus cálculos, este año la organización no logró ni 5 % de los insumos recaudados en jornadas anteriores.

En Venezuela, donde además el trabajo social es hostigado, 73 % de la población sobrevive en la pobreza extrema y 30 % de sus niños menores de cinco años presentan desnutrición crónica. Así lo refleja la más reciente actualización de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi).

Pese a que la crisis sanitaria y económica le impidió a la organización Hagamos el Bien continuar con las donaciones para los más necesitados, resiste gracias a su “programa de apadrinamientos”. Desde su fundación en 2017, la asociación funge como un canal entre los niños huérfanos y quienes deciden brindarles una ayuda económica.

Este año procuramos el crecimiento integral de los niños. La fundación continúa de pie gracias a los padrinos. Con sus aportes, los ahijados acompañados por sus abuelos o tíos realizan sus compras. Así, les garantizamos alimento, educación y atención psicológica”, agrega. “El éxito consiste en que somos una organización transparente; cada vez que se realiza una compra enviamos factura a los padrinos”, afirma.

Una victoria que también se mide en pequeñas acciones. Aun con los distintas problemas que afectan al venezolano, Hagamos el Bien ha logrado alianzas con algunos emprendimientos regionales. De la mano de I Love San Antonio y Consulting Service entregaron suéteres a los hijos y nietos de los trabajadores del aseo.

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Una ayuda para abuelos y niños
Mientras tanto, los voluntarios de la organización no gubernamental De la Mano con San Antonio recolectan insumos para las casas hogares y ancianatos de los Altos Mirandinos. Durante la segunda semana de diciembre celebraron la tercera y última jornada del año. Sin embargo, su director, Francisco López, resalta que los logros obtenidos en 2020 no se comparan con un 2019 exitoso, en el cual realizaron más de 15 colectas que beneficiaron a 4000 niños y 600 personas mayores.

Somos más de 100 jóvenes que promovemos los valores ciudadanos a través de actividades de ayuda para los más necesitados. Más allá de las adversidades, este año hicimos lo posible para aportar nuestro granito de arena”, comenta López.

Por suerte, en su esfuerzo por realizar un aporte en época navideña, los vecinos de la zona, también golpeados por la crisis económica, llenaron hasta 40 cajas de alimentos, ropa, medicinas, artículos de aseo personal y juguetes. “De hecho, algunos se acercaban con curiosidad un día y al siguiente regresaban con donaciones”, menciona la voluntaria Vittoria Sojo.

Pero la fundación sanantoñera no solo entrega insumos a los desamparados, afirman sus miembros. Con música, bailes y recreación festejarán la Navidad y el cierre anual. La celebración se llevará a cabo en la casa de cuidado para ancianos Mamá Imby, que alberga a 16 personas de la tercera edad, y la Casa Hogar San José, que acobija a 22 niños entre tres y once años.

“La intención es ser un rayo de luz entre tanta adversidad. Luego de la jornada hacemos un seguimiento a las instituciones para brindarles atención de manera constante”, especifica López. Entre los objetivos de Una Mano para San Antonio para el 2021, el joven visualiza un mayor alcance. Por su parte, Hagamos el Bien traza metas similares, con la promesa de apadrinar más niños necesitados.

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Más granitos de arena
Otras iniciativas que destacan en los Altos Mirandinos son la campaña “¡Cien cenas para noche buena!”. A través de la plataforma GoFoundMe, el concejal del municipio Los Salias Edgar Laya procura recolectar suficientes recursos para llevar una cena navideña a la mesa de un centenar de sanantoñeros que pasarán la noche de Navidad en medio de la soledad, como consecuencia de la diáspora.

Por otro lado, del 19 al 22 de diciembre la Feria Los Altos, que se celebrará en las instalaciones de Café Racer Bar, recibirá juguetes para los niños de los hogares del municipio Los Salias. El restaurante está ubicado en la avenida Principal Las Minas de San Antonio de Los Altos. Quienes deseen pueden acudir a la caravana para entregar los donativos el próximo 23 de diciembre.


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