Proyecciones de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela estiman al menos 9354 diagnósticos de cáncer de mama para el cierre de 2026, lo que representa un promedio de 26 mujeres diagnosticadas cada 24 horas en el país.
Caracas. Arcos de globos rosados enmarcan las puertas y los pasillos de los hospitales. En los ventanales de vidrio hay lazos de papel, con siluetas de mariposas, acompañan los mensajes sobre la prevención del cáncer de mama. Sin embargo, la respuesta para quienes solicitan eco mamario o una mamografía es la misma: no hay citas disponibles o los equipos están dañados.
Para conseguir un turno en los pocos hospitales que tienen aparatos operativos, las mujeres hacen filas desde la madrugada. En la mayoría de los casos, los cupos para consultas de mastología, o estudios de imagen, se agotan en las primeras horas de la mañana o quedan pautados para el año que viene, lo que retrasa los diagnósticos tempranos.
Es el caso del Hospital José María Vargas solo dispone de servicio de eco, pero el equipo tiene 15 días fuera de servicio y las citas están paralizadas, corroboró Crónica Uno el 16 de octubre pasado, durante un recorrido.
Cuando el servicio está activo las pacientes deben acudir los lunes, miércoles y viernes desde las 4:00 a. m. para hacer la fila, porque solo entregan 50 cupos que se distribuyen a lo largo del año, contó el personal del área de consultas.

La falta de atención oportuna en el sistema público la documentó el Centro de Justicia y Paz (Cepaz) en un informe, en el cual destacaron que hasta 2021 había al menos 22 unidades de radioterapia cerradas en el país, durante un lapso de cinco años. El motivo principal fue la falta de mantenimiento y el incumplimiento de los pagos por parte del Ministerio del Poder Popular para la Salud.
Un médico mastólogo que labora en el sistema público, quien solicitó mantener su nombre en reserva por motivos de seguridad, explicó que en Venezuela las personas con diagnóstico de cáncer enfrentan trabas directas para iniciar consultas, terapias quirúrgicas o sistémicas, debido a la falta de insumos y de equipos para aplicar quimioterapias y radioterapias en la red pública.
“No hay mamógrafos, ecógrafos ni centros de radioterapia funcionando para que las pacientes puedan hacerse el tratamiento en los tiempos que indican los protocolos. En la parte privada cuentan con especialistas para los tratamientos tanto quirúrgicos como médicos, pero son muy pocos los pacientes que pueden cubrir estos costos”.
El cáncer en cifras
Las estimaciones preliminares de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV) proyectan 85.503 casos de cáncer en todas sus variantes para finales de 2026. La cifra equivale a 234 personas diagnosticadas cada día en Venezuela.
El estudio prevé 35.484 muertes al año por cáncer, lo que representa 97 fallecimientos diarios vinculados a tumores malignos.

Según Juan Saavedra, director de la SAV, el cáncer de mama es la primera causa de muerte oncológica y la patología con mayor cantidad de diagnósticos nuevos entre las mujeres venezolanas.
Para el cierre de 2026 se prevén 9354 casos nuevos de cáncer de mama, lo que equivale a 26 mujeres diagnosticadas cada 24 horas, y 4080 muertes por esta causa, lo que representa 11 decesos diarios.
A diferencia de los protocolos internacionales que fijan el inicio de los controles preventivos a partir de los 40 años, en Venezuela la recomendación médica es comenzar las evaluaciones a los 35 años por la aparición de tumores a edades más tempranas.
“La pesquisa efectiva exige la mamografía y la ecosonografía mamaria de forma conjunta, sumadas a la valoración del mastólogo. La detección temprana permite ubicar microcalcificaciones antes de que el tumor crezca, fase en la que las probabilidades de curación alcanzan 97 %”,
dijo el doctor consultado.
Oncológicos a medias
Andrea tiene 30 años de edad y un diagnóstico de cáncer de mama confirmado hace dos meses, mediante una biopsia. El 16 de octubre acudió a su primera consulta en el Hospital Oncológico Padre Machado, en El Cementerio, luego de ingresar por el área de triaje.
Ese día le entregaron una orden con varios exámenes que el centro médico no realiza por falta de reactivos y fallas en los equipos.
Para abrir su expediente Andrea tuvo que donar insumos de limpieza y hojas blancas. Las evaluaciones de laboratorio y los estudios complementarios los costeará por su cuenta en clínicas.

“Para llegar a la biopsia positiva recorrí al menos tres hospitales. Aquí me aceptaron luego de tener ese resultado, pero no hay insumos. Todo lo tenemos que traer. Es una enfermedad costosa”.
Por otro lado, en el Hospital Oncológico Luis Razetti, en Cotiza, los pacientes señalaron a Crónica Uno que las máquinas están operativas, pero los tiempos de espera entre una consulta y otra son entre dos y tres meses.
Durante su recorrido Crónica Uno constató que el mamógrafo y el ecógrafo sí están operativos. Sin embargo, el personal informó que no hay cupos para lo que queda de 2026.
Una trabajadora indicó que las citas se entregan los primeros lunes de cada mes. Quienes requieran estos exámenes deben acudir al oncológico el primer lunes, después del 15 de enero de 2027.
“A partir de esa fecha es cuando se empiezan a llenar los cuadernos otra vez. Ocurre lo mismo para las consultas de ginecología, oncología o mastología”, dijo un trabajador de la salud al equipo reporteril.

La prevención
Saavedra señaló que el Ministerio para la Salud no mantiene campañas educativas continuas en medios de comunicación ni publica boletines oficiales sobre la incidencia de la enfermedad. Por esa razón, cuestiona el uso comercial de la fecha. “Menos lazos rosas y más mamografías, ecografías y exámenes”.
“El costo de una pesquisa preventiva anual equivale al gasto que muchas personas hacen en peluquería o arreglo de uñas. Frente a la falta de respuesta pública, la SAV cuenta con unidades móviles para hacer pesquisas en barriadas y sectores populares, con costos de mamografías que se ubican entre $20 y $25”.
A su juicio, el temor a las molestias físicas de los equipos y el miedo a un diagnóstico desfavorable son barreras que alejan a las pacientes de las consultas a tiempo.

Saavedra consideró que frenar las muertes por cáncer en el país depende de seis acciones:
- Educar a la población sobre factores de riesgo y prevención, como la dieta sana y la vacunación contra el virus de papiloma humano (VPH).
- Garantizar diagnósticos tempranos.
- Invertir en mamógrafos y radioterapia para los hospitales públicos.
- Brindar cuidados paliativos y apoyo psicológico.
- Aprobar una ley sobre el cáncer.
- Articular alianzas entre el Estado, médicos, ONG y empresas privadas para sostener planes de despistaje continuo.

