Transportistas de 39 empresas que prestan servicio a CVG Bauxilum denuncian retrasos en pagos y compromisos incumplidos, que afectan la operación de sus unidades. La crisis financiera y el aumento de costos ponen en riesgo la continuidad del transporte de personal.
Puerto Ordaz. Representantes de 39 empresas de transporte que prestan servicio de traslado de personal a CVG Bauxilum denunciaron que atraviesan una grave crisis financiera y operativa, derivada de pagos atrasados, incumplimientos contractuales y aumento sostenido de costos.
Esta situación, según afirmaron a Crónica Uno, amenaza la continuidad del servicio y podría afectar la movilidad de trabajadores de la estatal, quienes dependen de estas unidades para llegar a sus puestos de trabajo.
De acuerdo con los testimonios de los afectados, solamente han recibido un pago en lo que va de 2026, además del incumplimiento de otros compromisos. Esto significa que los transportistas deben enfrentar gastos inesperados y asumir parte del financiamiento para garantizar que los trabajadores puedan trasladarse a sus puestos, un servicio que resulta crítico para la producción.
Rafael Salinas, uno de los transportistas, señaló que a pesar de asistir a diferentes reuniones con representantes de Bauxilum, siguen sin respuestas concretas. “Ahorita en lo que va de año hemos cobrado una sola mensualidad, y nosotros somos 39 empresas que le prestamos servicio sin falla a la empresa Bauxilum, y requerimos que se nos atienda y se nos cumpla con las peticiones que hemos hecho”, afirmó.
Salinas agregó que existía el compromiso de aumentar la asignación de litraje de combustible para las unidades que prestan el servicio, acuerdo que tampoco se materializó. También denunció irregularidades en la actualización de contratos.
“Se hizo un aumento a algunos de nuestros colegas y a otro grupo, que dentro de esos me incluyo yo; pero no se nos ha retribuido el monto total de ese incremento”, señaló.

Operatividad inviable
Por su parte, el transportista Cristian Bernal describió las dificultades para mantener operativas las unidades, ya que se les paga cada cuatro meses.
“Para poder mantener esas unidades tenemos que ir a pedir prestado, tenemos que acudir a casas de repuesto donde nos han prestado, tenemos que acudir a caucheras donde nos financien”,
expuso Bernal.
Además, en muchos casos recurren a la compra de combustible por cuenta propia, en el mercado negro, para cumplir con las rutas asignadas. Cada litro puede ser de un dólar o más, cuando en las estaciones de servicio es de 0,5 dólares.
Esto representa un gasto adicional significativo para los transportistas, quienes dependen de estas unidades para generar ingresos y mantener sus negocios funcionando.
“En lo que va de año, solamente nos han dado un abono. El año pasado, 12 meses de trabajo y nos abonaron cuatro veces nada más también”, agregó.
La denuncia se centra en tres ejes principales: retrasos en los pagos, incumplimientos de acuerdos relacionados con combustible y contratos, y el incremento de los costos operativos que ha obligado a los transportistas a financiar parte del servicio por cuenta propia, lo que afecta directamente su estabilidad financiera y la capacidad de mantener las unidades en funcionamiento.
“Todo eso sale de nuestro bolsillo. Prácticamente estamos financiando a la empresa (…) Hacemos un llamado directamente a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, que nos tienda la mano, o sea, que se avoque a tratar de resolver nuestro problema”, manifestó Argenis Arzolay, otro de los voceros.

Deudas desde 2023
Los transportistas aseguraron que algunas de las deudas se remontan a varios años. “Habemos personas que tenemos seis y siete años trabajando acá y tenemos deudas del año 2023 y años anteriores. La deuda es inmensa”, señaló Arzolay.
De acuerdo con los afectados, los abonos que reciben, que oscilan entre 3.500 y 4.000 dólares, equivalen aproximadamente a una mensualidad, lo que resulta insuficiente frente a los compromisos acumulados y al aumento sostenido de los costos operativos, que incluyen materiales y repuestos cuyo precio se ha multiplicado en los últimos años.
“Un caucho hace año y medio costaba 80, 90 dólares. Ya el caucho vale 200 dólares. Una paila de aceite hace año y medio usted la conseguía en 50 dólares, ya esa misma paila vale 200 dólares”, expuso.
Sobre los compromisos pendientes, recordó una reunión que tuvieron el pasado 23 de marzo con la presidencia de la empresa. Allí se les prometió el reajuste de combustible y revisión de contratos, cosa que sigue sin cumplirse dos meses después.
Los transportistas protestaron a las afueras de CVG Bauxilum para llamar la atención de las autoridades y obtener respuestas concretas y se evite paralizar el servicio de traslado de personal de la compañía.
El conflicto, que combina retrasos de pago, aumento de costos y compromisos incumplidos, mantiene en tensión la continuidad del servicio de transporte, clave para la operación diaria de la empresa.
Del mismo mod, los transportistas advirtieron que podrían verse obligados a suspender las rutas si no obtienen soluciones, lo que impactaría directamente a cientos de trabajadores que dependen de estas unidades para llegar a sus puestos de trabajo.
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