Habitantes de Las Claritas, zona minera del estado Bolívar, desconocen el alcance de la operación militar que se mantiene activa en los campamentos, ubicados aproximadamente a cuatro horas de la población.

Ciudad Guayana. La tensión persiste en Las Claritas, estado Bolívar, tras el operativo militar de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) que se desplegó hacia las zonas mineras desde el martes, 9 de junio. Los pobladores todavía ven helicópteros sobrevolar, pero el contingente de funcionarios se mantiene activo hacia los campamentos, donde se mantiene la desinformación.

En el poblado de Las Claritas la mayoría de los comercios mantuvieron sus puertas cerradas, otros trabajaron en un horario reducido. La gran cantidad de motos que hay hacia esas zonas circulaban como de costumbre, con la incertidumbre de qué pasará ese día o al siguiente.

“Por aquí todo bien hasta ahora. La población sigue un poco asustada pero todo se ha mantenido tranquilo. Sí hay negocios cerrados por la situación de incertidumbre, también se suspendieron las clases. Y en cuanto a la luz, como siempre, va y viene igual que la señal de teléfono”, dijo María, una habitante de Las Claritas a Crónica Uno.

El despliegue se mantiene, pero a cuatro horas (por carretera) de la población. La orden es el desalojo de minas ilegales que han operado por años, bajo la misma complacencia de quienes hoy lideran el operativo.

“Los militares siguen aquí y dicen que van a desalojar las minas. Hay mucha incertidumbre sobre qué va a pasar. Ellos (los militares) hablan de desalojo y de limpiar la zona de los pranes, pero nosotros no sabemos qué va a pasar después, cómo queda todo, a quién se lo entregan. Y el temor de cómo se dé todo porque aquí también viven niños, mujeres embarazadas”, comentó Paula, otra habitante de Las Claritas.

La desconfianza crece en medio de un Estado que mantiene silencio sobre este operativo militar que busca neutralizar a los líderes del pranato minero.

“A veces pensamos que con esto que hace el Gobierno la gente va a trabajar bien, pero no sabemos qué es lo que puede suceder, si es bueno o malo, o es peor”,

Otros pobladores de la zona afirman que más que neutralizar a los líderes negativos, se trata de una limpieza para entregar las minas a inversionistas extranjeros, en medio de las presiones políticas de Estados Unidos.

Mientras tanto, persiste el silencio del Gobierno y las instituciones del Estado, donde no solamente destaca la opacidad frente a la operación militar que se mantiene en pie, sino a una situación que responde a años de descontrol y permisividad para que estos grupos irregulares armados tomaran fuerza hasta imponerse en las poblaciones del sur de Bolívar.

Lea también:

Operativo militar en Bolívar busca neutralizar a líderes de pranato minero