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Foto: Crónica.Uno

Su condición no le priva de jugar fútbol con sus amiguitos, realizar acrobacias con su patineta y ganar carreras de saco. Por medio de la fundación que dirige Juan Pablo Dos Santos, recibirá próximamente sus prótesis inferiores.

Maturín. Para Maximiliano Vallenilla, la patineta que recibió una Navidad, no solo representa un juguete para él. La tabla se ha convertido en su medio de transporte para movilizarse de manera independiente dentro de su casa, plazas y calles del sector La Cruz en Maturín, en el que reside con sus padres y hermanos.

Aunque sus progenitores hicieron lo posible para que contara con una silla de ruedas y asi llevarlo a las consultas médicas y lugares que él quisiera visitar, luego de la amputación de sus piernas, él se siente cómodo y libre con este pequeño vehículo que impulsa con las fuerzas de sus brazos.

Ponerse un par de zapatos es el sueño al cual está aferrado. En sus oraciones antes de dormir le pide a Dios contar con sus prótesis para poder caminar, jugar fútbol con sus amigos, ser profesor de Matemáticas y liderar una organización que ayude a niños con esta misma condición.

“Yo soy un niño como cualquier otro. Mi condición no la veo como limitante, porque corro, juego con mis amigos, monto patineta, hago acrobacias y estudio tercer grado”, cuenta Maximiliano con una sonrisa que ilumina su rostro.

El niño de tan solo 8 años de edad, fue diagnosticado con Hipoplasia Preaxial. Se trata de una enfermedad asociada a deformidades congénitas por la ausencia de un cromosoma, que le impide caminar. El caso de Maximiliano es uno de un millón en el mundo.

Con toda la energía

La condición clínica no ha sido impedimento para Maximiliano. Está llenó de energía y por su carisma, socializar con otras personas es una tarea fácil, ganándose el cariño y protección de quienes lo rodean.

Todos en la comunidad de La Cruz lo conocen como Maxi. Cuando no anda en patinetas se le puede ver desplazarse con el apoyo de sus manos y bromeando con sus amiguitos.

Es apasionado por el balonpié y desea conocer a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, sus jugadores preferidos. Como todo niño, para esta Navidad ya hizo su carta al Niño Jesús, pidió un teléfono celular y dos figuras de Dragon Ball Z.

Más cerca de sus prótesis

La fe y la acción de la familia Villanueva Salinas comienzan a dar frutos y cada vez están más cerca de alcanzar un milagro: recibir las prótesis ortopédicas.

En mayo de 2023, Maximiliano fue sometido a una cirugía en la Maturín para la amputación bilateral de extremidades. Esta decisión, la más dolorosa para sus padres, era la opción más factible para poder caminar en un futuro.

Norluis Salinas, mamá de Maxi, relató que la recuperación fue rápida y satisfactoria.

“Desde ese momento comenzamos a tocar puertas para conseguir las prótesis. Fuimos a todas las instituciones públicas y nos decían que los presupuestos eran muy elevados y debíamos buscar uno más económico”, dice.

Oportunidad de oro

En julio pasado, se enteraron que el corredor Juan Pablo Dos Santos estaba en Maturín, y sería la oportunidad de oro que esperaban. Luego de conocerlo, el atleta lo invitó a una carrera 5k en el centro de la ciudad.

Salinas relata que Juan Pablo nunca imaginó que Maximiliano se presentaría en el punto de partida sobre su patineta.

“Mi hijo decidió hacer el recorrido así. Al notar su optimismo quedó admirado y se comprometió en ayudarnos”, dijo.

Poco después, la llamada que esperaban desde hace mucho tiempo llegó.

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Maximiliano siempre está rodeado por el amor de sus seres queridos.  Foto: Crónica.Uno

“Me dijeron que debíamos presentarnos a clínica que trabaja con la fundación de Juan Pablo. El lunes 13 de diciembre viajamos a Caracas con muchos sentimientos encontrados porque Dios estaba moviendo su mano en nuestras vidas”, contó.

En la consulta, tomaron las medidas de Maximiliano y solo espera lleguen sus prótesis. Norluis agrega que si su hijo ha ganado competencias de carreras de sacos, será indetenible y alcanzará todas las metas que se proponga.

Embarazo controlado

La mamá de Maximiliano cuenta que su embarazo siempre estuvo controlado. Incluso, cada mes acudía a consulta ginecológica en la que le informaban que el bebé crecía totalmente sano dentro de su vientre.

“Nos enteramos de su condición cuando nació. Mi esposo al verlo se da cuenta que el niño tenía problemas en las piernas y que le faltaban deditos. A los 45 días al viajamos al Hospital Ortopédico Infantil en Caracas y nos dijeron sobre la amputación a la altura de rodilla”, recuerda.

Desde los seis meses Maximiliano mostró actitudes de luchador e independiente. “Comenzó a sostener con sus manos el tetero. A medida que crecía veía videos por Youtube y aprendió técnicas de acrobacias, sorprendiéndonos a todos”.

Confianza puesta en Dios

Para Norluis la fe en Dios y la Virgen del Valle es clave para reponerse en los momentos difíciles. Su esposo no habla mucho del tema porque rompe en llanto. Sin embargo, desde el primer momento abrazó a su hijo con el amor más puro de un padre.

Maximiliano es el segundo de cuatro hermanos y ha enseñado montar patineta al más pequeño de 4 años.

 “Una noche de angustia dije que no iba llorar más. Creo fielmente en los milagros y la intercesión de la Virgen María. Se nos vino encima la situación país y luego la pandemia, y creímos que sería imposible conseguir los recursos y la prótesis de Maxi”, dice.

Entre los desafíos superados está el momento de escolarizarlo. En un primer centro de educación inicial lo aceptaron. Sin embargo, debió incorporarlo en una unidad de atención especial.

“Esa escuela era para niños y jóvenes con condiciones cognitivas y él está completamente sano. Luego de su avance y la necesidad de incorporarse en un colegio regular, logré inscribirlo cerca de la casa, en el que destaca por sus habilidades en las exposiciones, análisis y Matemática”, contó.

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1 Comment

  1. Maxi, ha Sido y será el niño más valiente que es conocido, siendo amiga de la familia jamás lo olvidaré cuando lo lleve a una de sus terapias, y al regreso a casa me dijo, tía ya vas a ver cuando tenga mis piernas y voy a correr durísimo, y mis ojos humedecidos le dije así será mi amor…El desde muy pequeño a demostrado ser muy inteligente, y con un alma dulce y pura, lo amo es mi sobrinito de corazón admirada de serlo, te queremos Maxi todo saldrá bien con el favor de Dios, la virgencita del valle y tú abuela norma desde el cielo estará siempre presente. Dios te bendiga hijo.

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