Organismos de prevención monitorean zonas vulnerables en San Cristóbal, Sucre, Uribante, Junín y Francisco de Miranda, estado Táchira, ante el paso de la onda tropical 40 y la posible llegada de la onda tropical 41. La emergencia invernal ha dejado un saldo de dos fallecidos, severos daños viales y destrozos materiales.

San Cristóbal. La onda tropical número 40 no dio tregua en Táchira. Con lluvias torrenciales y vientos implacables, el fenómeno meteorológico dejó a su paso dos vidas perdidas, un herido, una vivienda derrumbada y la desolación de comerciantes como Paulino Depablos, que lo resumió en cuatro palabras: “Me quedé sin nada”.

La temporada de lluvias mantiene en vilo a ocho municipios, donde deslizamientos y vías destruidas se han vuelto cotidianos. Municipios como San Cristóbal, Sucre, Uribante, Junín, Francisco de Miranda, San Judas Tadeo, Cárdenas y Guásimos han sufrido deslizamientos y el deterioro de sus vías, que han quedado seriamente afectadas.

Entre las víctimas fatales se cuentan Jesús Iván Moncada Arellano, de 44 años, y Marina Zambrano. Ambos perdieron la vida en el sector La Cuchilla de Siberia, en Pregonero, municipio Uribante, cuando las rocas se desprendieron y cayeron sobre la motocicleta en la que se desplazaban.

La pareja se dirigía a San Joaquín de Navay, en el municipio Libertador, para asistir a una reunión de la organización Caridad y Unión. El trayecto, de por sí montañoso y de difícil acceso, se torna aún más peligroso en temporada de lluvias, cuando los deslizamientos y la caída de rocas se convierten en una amenaza constante para quienes transitan por la zona.

Foto: cortesía de vecinos.

Otro de los episodios trágicos ocurrió en el sector Vega de Cedro, municipio Capacho Viejo, donde una vivienda se derrumbó tras el desprendimiento de un talud, saturado por el agua acumulada. Un hombre de 63 años resultó herido y fue trasladado de urgencia al hospital.

Colapso vial en Rubio

En el mismo lugar, el impacto de las rocas destruyó por completo un taxi y cinco locales comerciales, todos propiedad del comerciante Paulino Depablos. El vehículo, según relató, lo había adquirido hace apenas dos meses con la ilusión de ponerlo a trabajar. Mientras que los locales los mantenía desde hace cinco años.

“Tenía muy poco cuando compré el carro para ponerlo a trabajar y los locales los tenía desde hace cinco años, ahora me quedé sin nada”, expresó el afectado a Crónica Uno.

Foto: cortesía de vecinos.

Los establecimientos, donde funcionaban una panadería, una barbería, una venta de víveres y una pizzería, quedaron prácticamente en ruinas. Poco pudo rescatar el comerciante, y las autoridades de seguridad ya le advirtieron que la zona no es apta para reconstruir, debido al alto riesgo de nuevos deslizamientos.

El director regional de Protección Civil, Yesnardo Canal, dijo que los sectores que mantienen deslizamientos de tierra por la saturación de suelos, la incapacidad de la tierra de absorber más agua debido al exceso de lluvias, consecuencia de las lluvias, son monitoreados por funcionarios de este organismo.

De igual manera, supervisan zonas como La Playa y el barrio El Río, en San Cristóbal, donde las precipitaciones suelen desencadenar emergencias similares. Los vecinos ya identifican las señales de alerta y colaboran activamente con los brigadistas.

Foto: cortesía de vecinos.

Negocios reducidos a ruinas

El paso hacia Rubio, municipio Junín, permanece restringido. Lo que comenzó como una falla de borde advertida, un socavamiento en el límite de la calzada que debilita el terreno, terminó convertido en una enorme piscina de agua tras el colapso de la vía debido a las intensas lluvias.

El tramo, que comunica esta localidad con San Cristóbal, quedó prácticamente intransitable desde el domingo hasta el pasado martes. Incluso, una unidad de transporte quedó atascada en el lugar, evidencia de la gravedad de la situación.

Ante este panorama, el director general de la Alcaldía de Junín, Walter Chacón, informó que ya dieron inicio a los trabajos de canalización con maquinaria pesada en la quebrada Cania. El objetivo es dar fluidez al desagüe de la laguna de Puente de Oro y evitar que el agua colapse nuevamente en la parte superior de la vía San Cristóbal–Rubio.

Chacón espera que las labores culminen durante el fin de semana. Sin embargo, advirtió que, ante la persistencia de las lluvias, no se descarta que el “empozamiento” se repita. De lograrse el desagüe adecuado, confía en que los vehículos puedan circular con normalidad en los próximos días.

Foto: cortesía Alcaldía de Junín

Alerta en La Zorquera

Desde las comunidades de Santa Elena, Juan Vicente Gómez, Cipriano Castro y Brisas del Pinar, en el municipio San Cristóbal, hicieron un llamado para el dragado, la limpieza y extracción de sedimentos o detritos acumulados en el fondo del curso de agua, y canalización de la quebrada La Zorquera.

Foto: cortesía de vecinos.

“Solicitamos el apoyo con maquinaria pesada y equipos necesarios para realizar los trabajos de dragado, limpieza y canalización de la quebrada, con el propósito de prevenir situaciones de riesgo y proteger a las familias y comunidades que se encuentran en sus alrededores”, .

reza un comunicado

La petición se suma a la creciente lista de reclamos que han surgido en distintos puntos del estado Táchira tras el embate de las lluvias. Mientras las autoridades municipales enfocan sus esfuerzos en la recuperación de vías principales como la San Cristóbal–Rubio, los pobladores insisten en que la atención a las quebradas y cauces urbanos no puede postergarse, pues el riesgo de nuevas emergencias sigue latente.

Foto: cortesía Alcaldía de Junín

Ante la persistencia de las precipitaciones, las autoridades instan a la población a reportar cualquier evento de riesgo y a mantenerse informada a través de las redes oficiales de los cuerpos de prevención.

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