Estudiantes universitarios piden que se reactive el transporte de las casas de estudio y que se habiliten rutas más largas para quienes viven en otros municipios.

Mérida. Las fallas en el transporte universitario, y la escasez de rutas largas que conecten distintos municipios de la ciudad, afecta directamente a los estudiantes de educación superior. Algunos gastan hasta 60 dólares mensuales en el pasaje urbano para poder continuar viendo clases.

“Yo utilicé la ruta de la universidad que pasaba por San Juan de Lagunillas hasta octubre del año pasado. Eso me ayudaba a reducir costos, pero luego la ruta dejó de funcionar”, contó Ariana Ceballos, estudiante de Comunicación Social de la Universidad de Los Andes (ULA). 

Explicó que su mamá es educadora y su papá comerciante, y aunque ellos la ayuda con los estudios, se vio en la necesidad de buscar un trabajo de tiempo «para cubrir los gastos de transporte”. Ceballos viaja cuatro veces a la semana a Mérida para ver clases y su gasto mensual en pasaje es de unos 60 dólares.  

“Amo la carrera que estudio. Para continuar he tenido que ajustar horarios. Este año con la materia de geografía pude negociar con el profesor para no ir los viernes y ver sus clases los jueves, eso me hace al menos ahorrarme un día de pasaje”, agregó. 

El jefe de Departamento de Transporte de la ULA, Albert Rojas, declaró a Crónica Uno que el mantenimiento del transporte estudiantil es cada vez más elevado y no entra dentro del escaso presupuesto de la universidad. Agregó que, recientemente, pudieron activar ciertas rutas gracias a que recibieron donanciones del sector privado.

Dejar de estudiar por el alto costo del pasaje

Vanessa Abreu estudiaba idiomas en la ULA, pero debido a sus gastos en pasaje tuvo que poner en pausa la carrera.

“Yo vivo en otro municipio, en Campo Elías Ejido. Para mí era muy difícil continuar estudiando. Gastaba entre 40 y 60 bolívares diarios para poder llegar a la universidad, y tenía que ir cinco veces a la semana, eso aproximadamente eran 5 dólares semanales”, dijo a Crónica Uno.

La Gaceta Oficial N° 43.013 establece que la tarifa mínima del pasaje urbano es de 16 a 18 bolívares y Bs. 10 para las operadoras de transporte público del Estado, lo que representa unos 0,40 centavos de dólar a la tasa oficial. Este incremento entró en vigencia a partir del 1 de diciembre del 2024.

“Si el pasaje estudiantil existiera creo que no hubiese dejado la carrera. Pero, ¿qué se puede esperar si nisiquiera hay consideración para las personas con discapacidad o los adultos mayores?”, cuestionó Abreu. 

Para la estudiante María Maldonado el vivir en otro municipio también complica las cosas. “Yo vivo en la Mucuy media, cerca de Tabay, a diario puedo llegar a gastar hasta Bs. 190 entre pasajes y mototaxi, ya que desde mi casa para tomar el bus que va a Mérida debo caminar 15 minutos aproximadamente. A veces mi mamá me lleva hasta allí en su carro, pero la mayoría del tiempo camino. Si voy tarde, llamo a un mototaxi que me cobra Bs. 60 hasta allí”.

Añadió que para tener dinero en efectivo se lo pide a un amigo que es chófer en una línea de transporte que hace rutas largas. Ella le hace una transferencia y el le da los bolívares. 

Tanto Ariana Ceballos como María Maldonado deben salir con al menos dos horas de anticipación de sus casas para llegar a tiempo a clase, y tomar hasta tres autobúses para llegar a la Facultad de Humanidades y Educación. 

La emergencia humanitaria compleja incluye el deterioro de servicios como el transporte público. Mientras la ciudadanía reciente cada aumento, los choféres alegan que estos son necesarios para cubrir el mantenimiento de las unidades.

Lea también:

Sandra se levanta a mitad de la madrugada para no perder el transporte de la Universidad Simón Bolívar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.