Metropolitanos se tomó muy en serio la vuelta a los entrenamientos

El equipo violeta fue la primera oncena venezolana que regresó al trabajo y, según su portero y capitán, Tito Rojas, lo hizo bajo estrictas medidas de seguridad para preservar la salud de los futbolistas.

Caracas. Máscaras, guantes y cabinas de desinfección. Tres elementos de seguridad que no faltaron en el regreso al trabajo de Metropolitanos FC, el primer equipo del fútbol profesional venezolano que empezó a entrenar tras el parón de actividades por el COVID-19.

El equipo violeta volvió a su sede en la cancha de la Universidad de Santa María con un protocolo bien planificado, donde se priorizaron las medidas preventivas frente a la pandemia como la distancia social, el uso del tapabocas y la higiene en todas las áreas del recinto capitalino.

Según el portero y capitán de los citadinos, Tito Rojas, el operativo para la vuelta comenzó el sábado 20 con las pruebas para todos los miembros de la plantilla, la divulgación de los horarios acordados para los distintos grupos en los que se dividió el equipo y el repaso de las normas que debían respetarse antes, durante y después de las sesiones. El lunes 22 de junio, los dirigidos por José María Morr se reencotraron después de 99 días.

«Todos los jugadores llegamos con máscaras y guantes que nos suministró el equipo. La ropa de entrenamiento se nos dio el día después de la prueba. El equipo se dividió por grupos y horas diferentes para trabajar para no generar volumen o cantidad de jugadores en espacios que no corresponden con lo que se está viviendo ahora», contó de entrada Rojas.

«Cada grupo está dividido en otros grupos. Hay un grupo a las 6:50 de la mañana que pasa por las cabinas de desinfección, le toman la temperatura y cada uno tiene un trabajo específico. Hay unos jugadores que van al grupo de musculación, otros van a trabajo preventivo y algunos a temas de cancha. Luego se fracciona en grupos aún más pequeños, cada uno con un profesor o alguien del departamento de salud más los utileros que desinfectan los implementos que utilizamos. El trabajo lo hacemos en espacios grandes, donde no estamos cerca ni interactuando», continuó el merideño.

Rojas explicó que, en su caso, los porteros tienen el área grande completamente a su disposición y allí no entra más nadie, lo que garantiza una distancia social de hasta 10 metros. El protocolo sigue incluso hasta luego de que cada grupo concluye la práctica.

«Al terminar el entrenamiento, te esperan en otra área que está desinfectada donde además de estirar, el futbolista entrega su ropa y la recibe el utilero con su mascarilla y sus guantes. Allí te dan ropa limpia y tienes que pasar nuevamente por la cámara de desinfección. Luego te dan la ropa para el día siguiente antes de irte a casa. Cuando ya te estás yendo, va entrando el otro grupo y en ningún momento nos aglomeramos», subrayó el futbolista de 32 años.

En la planificación, el cuerpo técnico que encabeza Morr tomó en cuenta el tema sanitario, pero también el acondicionamiento y la preparación para un grupo de jugadores que estuvo más de tres meses sin poder pisar una cancha debido a la cuarentena. Mediante la tecnología, la plantilla pudo mantenerse activa y en contacto.

«El profe y todo el cuerpo técnico planificaron todo muy bien y manejaron no solo la vuelta a los entrenamientos, sino también prepararnos para ese regreso. Previo a esta semana, estuvimos dos meses trabajando mañana y tarde por videollamadas de una hora u hora y media. También enviaban trabajos de fortalecimiento, de fuerza, de trote y otros más. El grupo llegó muy bien. Se planificó de manera muy correcta y más que pensar en lesiones lo que estamos es ávidos de trabajar y alcanzar el tope en lo físico», resaltó el meta, quien no le parece raro volver para un torneo que todavía no tiene fecha ni formato aprobado.

«Teníamos una sensación de no poder hacer lo que te gusta, lo que mejor sabes hacer y lo que amas. Raro era tener esa incertidumbre de no pisar una cancha pronto, de no jugar con la pelota o en mi caso de trabajar como arquero. Siento que el equipo ha actuado bien. Ha habido muchas reuniones y todos están tratando de tomar decisiones donde salgamos bien parados por el bien del fútbol», concluyó Rojas.

Después de Metropolitanos, el también capitalino Atlético Venezuela fue el segundo equipo que retomó la actividad el martes 22 en su búnker de Fuerte Tiuna y se espera que el resto de las escuadras vayan incorporándose al trabajo paulatinamente y con la misma rigurosidad preventiva de los violetas.

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