Desde hace aproximadamente tres meses, la mayoría de los transportistas de las rutas del 23 de Enero cuentan con puntos de venta que poco usan para el cobro de pasaje. Calculan que entre cuatro y cinco personas diariamente pagan el pasaje a través de las tarjetas inteligentes.


Caracas. La mayoría de los pasajeros que abordan la unidad de transporte público de Enrique Cáceres pagan el pasaje con dinero en efectivo. Él es conductor de la línea Unión Mirador–Silencio, una de las tres líneas que funciona en la parroquia 23 de Enero, municipio Libertador, donde se implementó desde principios de año un plan piloto de cobro de pasaje digital que no ha terminado de sentar bien entre los transportistas y los pasajeros.

Cáceres calculó que al día solo cuatro o cinco pasajeros utilizan la tarjeta inteligente para pagar el pasaje, cuya tarifa dentro de la parroquia es de 400.000 bolívares, una de las más económicas en la ciudad de Caracas. Esto se debe a que dentro del plan piloto se acordó que esa sería la tarifa. En tres meses con el aparato, Enrique solo ha acumulado 30.000.000 de bolívares en la cuenta, un poco menos de cinco dólares, a la tasa más reciente.

El pasaje se cobra en bolívares, pero el punto de venta tiene un valor estimado en moneda extranjera. Son 158 dólares, los cuales los transportistas deben ir pagando. La tarjeta inteligente cuesta un dólar (solo el plástico). Sin embargo, a la hora de comprar repuestos, por ejemplo, Enrique comenta que para los conductores es mejor pagar en efectivo, sobre todo en divisa.

Si pagamos por punto de venta nos cobran más caro”, expresó Cáceres.

¿Qué dicen los gremios?

Ángel Cacique, coordinador de prensa de Transportistas Unidos de Venezuela, dice que oponerse a la idea de digitalizar el pago del pasaje en el transporte público no es racional. Nosotros estamos a favor de todo lo que implique actualizar, modernizar y reformular al transporte público en Venezuela, añade a su explicación.

Pero hay varios temas que complican la implementación de un sistema moderno de cobro de pasaje dentro del transporte público. Ángel Cacique recordó que Venezuela tiene el parque automotor más viejo de la región y que Caracas es la única ciudad capital de la región que no tiene proyectos de transporte eléctrico/ecológico.

Como todo lo que hace este gobierno, una parte es fantasía y la otra una promesa electoral. Todo esto tiene como objetivo el 21 de noviembre y también dar una impresión de que somos un país vanguardia en América Latina, cosa de la que estamos alejados, añadió Cacique.

Yelmira Jiménez, presidenta de la asociación de conductores La Voluntad de Gandhi, de la parroquia Caricuao, expresó que el asunto de la digitalización es “bastante engorroso” para el gremio. Esta no es la primera vez que se plantea esa propuesta desde el gobierno.

La primera iniciativa gubernamental con respecto a la modernización del cobro de pasaje surgió en el año 2017, cuando el gobierno de Nicolás Maduro aprobó más de 7 millones de dólares para la compra de máquinas inteligentes para el pasaje estudiantil, plan que finalmente no fue concretado.

Ya en varias oportunidades nos han tocado el tema, como pasó con el pasaje estudiantil, pero nunca se ha concretado nada. Luego de la eliminación de los tickets estudiantiles nos han presentado proyectos de máquinas y aparatos que solo han llegado un mínimo porcentaje, y la realidad es que no han funcionado, añadió Jiménez.

¿Dónde adquirir las tarjetas inteligentes?

Cerca de la parada de las camionetas de Mirador–Silencio y Metro–Mirador, en el 23 de Enero, la entidad bancaria Mi Banco dispuso un quiosco para la venta de los puntos, los cuales tienen un costo de 98 dólares para los comerciantes y 158 dólares para los conductores, (cuyo dinero no ha empezado a ser descontado, según los transportistas).

Allí los pasajeros también pueden comprar las tarjetas inteligentes, las cuales cuestan un dólar (solo el plástico). Una de las ventajas que encuentra Jetxie Carmona, promotora de Mi Banco, en este sistema de cobro de pasaje, es que los puntos de venta no solicitan clave ni número de cédula.

Las tarjetas funcionan por contacto. Los choferes solo deben presionar el número de pasajes que se va a cobrar. Si son más de ocho sí pide la clave, explicó Carmona, quien también detalló que entre 10 y 15 personas adquieren diariamente las tarjetas. Las mismas incluyen la preapertura de una cuenta corriente digital en esa entidad bancaria. Para completar el trámite, las personas deben ingresar al portal web mibanco.com.ve, indicó.

Según Carmona, los conductores pueden disponer del dinero una hora después el cierre del punto de venta, el cual es a las 7:00 p. m. de cada día. Luego de esa hora pueden seguir usando el servicio, pero todo el dinero recaudado aparecerá en el corte del día siguiente. Cada día el banco también hace un descuento del 3 % a las ganancias totales.

¿Qué dicen los usuarios?

Desiree Berrío, habitante de la parroquia 23 de Enero, compró la tarjeta inteligente hace varios meses en el puesto de Jetxie. En varias oportunidades ha abordado unidades de transporte donde los conductores no tienen los puntos de ventas cargados, de igual forma le permiten subirse sin pagar pasaje. Ellos me dicen que pase, y no me cobran el pasaje. Ellos lo que quieren es manejar efectivo en divisa, por eso están un poco renuentes al cambio, añadió.

María Isabel Fernández, vecina de la comunidad, sigue pagando el pasaje con efectivo y nunca ha visto a un usuario cancelar por el punto de venta. “Yo solo veo que la mayoría de los choferes tienen el aparato sobre el motor de la camioneta, pero están ahí de adorno porque nunca veo que los usen”, explicó Fernández, y dijo que no sabe cómo se paga con tarjeta.

Aquí casi nadie sabe cómo funciona eso porque nadie nos ha explicado nada al respecto”.


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