Próxima ronda en México será del 17 al 20 de octubre con una oposición “fragmentada y dividida”

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Para el politólogo Piero Trepiccione, la situación actual del interinato de Juan Guaidó debilita mucho su posición en México por lo que es poco probable que se vayan a lograr acuerdos significativos en la próxima ronda. Dice además que el chavismo no tiene ningún incentivo para buscar resultados rápidos, pero sí para dilatar y ralentizar el proceso.

Caracas. La próxima ronda de negociación y diálogo entre representantes del gobierno de Nicolás Maduro y de la Plataforma Unitaria será entre los días 17 y 20  de octubre en México, según confirmó la embajada de Noruega en ese país.

Lo indicado por la sede diplomática noruega en la red social Twitter desmiente la primera versión ofrecida por Genifer Garvett, una dirigente del chavismo que en un acto con Nicolás Maduro había señalado que la próxima ronda sería el viernes 15 de octubre.

A los ojos del politólogo Piero Trepiccione, la próxima ronda de diálogo y negociación en México, no será diferente a las anteriores, es decir, no espera que se vaya a haber grandes anuncios, sino más bien acuerdos parciales o simbólicos.

No se puede ser ingenuo ni escéptico, no se puede esperar que los avances se den de forma rápida, hay que entender que los tiempos políticos son mucho más lentos que los tiempos sociales por ejemplo. Estoy seguro que la comunidad internacional quisiera un avance más rápido, pero eso no depende del anhelo o el deseo de ellos sino de los actores involucrados, comentó.

Para Trepiccione, esta próxima ronda será particular por el grado de debilidad en el que llega el sector de la Plataforma Unitaria, esto como consecuencia no solo de las fisuras visibles entre los dirigentes que apoyan por ahora al interinato de Juan Guaidó, sino también por los escándalos de corrupción acerca del manejo de la empresa Monómeros.

Sin duda la oposición con estos escándalos y su fragmentación en las últimas semanas, generado en parte por el trauma del proceso de elección de candidatos para el 21-N, llega con un porcentaje de debilidad muy importante y eso naturalmente fortalece a los factores contrarios, es decir Nicolás Maduro, cuya representación llegará más unida y amalgamada”, estima el politólogo.

Comentó además que la propia debilidad de la oposición hace que el chavismo se beneficie por lo lento que pueda avanzar el proceso, ya que no existe ningún incentivo para apresurar la obtención de resultados, pero sí uno para dilatar el proceso.

El chavismo gana muchísimo al hacer más lento el proceso e implosionar al mundo opositor porque quien tiene el poder en Venezuela es Nicolás Maduro y la lentitud del proceso y la obtención de nulos acuerdos hace que se desespere más la oposición y la población que el gobierno de Maduro. Para ellos es una ganancia estratégica, sostuvo.

Trepiccione asegura que de hecho no es raro pensar que la apuesta real de Maduro y la delegación chavista para el diálogo y la negociación en México sea justamente esperar para ver si se produce algún tipo de colapso en el interinato de Juan Guaidó, ya que, aunque se trata de una figura que no es tan importante como hace uno o dos años, sigue siendo la más emblemática de toda la Plataforma Unitaria.

“Es el interinato el que ha logrado sustanciar los apoyos internacionales para la situación venezolana. Que esté implosionando puede provocar fisuras en los apoyos que han sustentado hasta ahora a la oposición. Una vez más sería una ganancia estratégica para Maduro”, afirmó el politólogo.


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