Representantes de la Unidad Educativa Nacional Luis Hurtado Higuera, en el kilómetro 12 de El Junquito, denunciaron que las autoridades del Ministerio de Educación no cumplieron su promesa de la instalación de una mesa de trabajo ni la reubicación de los afectados por los terremotos, quienes pernoctan en este plantel desde junio.

Caracas. Transcurrieron más de 16 días desde que las autoridades educativas prometieron reubicar a 268 personas damnificadas de La Guaira, que se encuentran en la Unidad Educativa Nacional Luis Hurtado Higuera, de El Junquito. Sin embargo, hasta el momento, no se cumple.

Mientras la unidad educativa sirve como refugio a los afectados del doble terremoto del 24 de junio pasado, al menos 1980 estudiantes ven clases un solo día a la semana, rezonificados en tres colegios privados de la parroquia.

Luego de que los representantes manifestaran a las afueras del colegio, en el kilómetro 12 de El Junquito, el 28 de septiembre pasado, la viceministra de Comunas, Albanys Montilla, se comprometió a instalar unas mesas de trabajo con ellos, pero tampoco han iniciado.

Los representantes explicaron a Crónica Uno que las autoridades crearon un grupo de mensajería para canalizar las peticiones, sin recibir respuestas.

“Le hemos pedido de forma reiterada que hagamos la mesas de trabajo y se resguarden los pupitres que están en el techo, porque se están mojando y dañando con las lluvias, y nadie responde”,

contó Julio César Alcalá, representante de dos alumnos de la institución. 
Foto: Yandris Saldivia

De acuerdo con Alcalá en ese grupo está la viceministra Montilla, la supervisora de la Zona Educativa de El Junquito, Ada Volcán y la jefa del Centro de Desarrollo de la Calidad Educativa, Mary Carmen Vega. No obstante, hasta la fecha de la publicación de esta nota las funcionarias no dan respuestas a las inquietudes de las madres, padres y representantes. 

Añadió que después de la asamblea realizada en septiembre los representantes no tienen autorización para entrar a la institución debido a la presencia de las familias albergadas, provenientes de La Guaira.

“Cuando entreguen el colegio los muchachos no van a tener dónde sentarse”. 

Restricciones dentro del plantel 

El plan de rezonificación aplicado por el Ministerio de Educación envió a los alumnos a las unidades educativas privadas Rey Jesús, Cristo Redentor y al Centro de Formación Integral San Francisco de Asís (CEFA). En estos espacios prestados la rutina escolar cambió por completo.

De acuerdo con los representantes, los estudiantes tienen clases solo un día a la semana en turnos de tres o cuatro horas continuas, sin receso entre materias. Los profesores se turnan de inmediato al terminar cada bloque para cubrir el contenido en el menor tiempo posible.

Foto: Yandris Saldivia

Alcalá tiene dos hijos en la institución, una cursa primer año de bachillerato y además sus clases terminan una hora y media antes del horario habitual del Luis Hurtado Higuera. Mientras que el varón estudia cuarto grado. Ambos alumnos quedaron asignados a colegios distintas.

Además, el padre denunció que los profesores imparten los contenidos con rapidez para cubrir el tiempo de la tarde.

“A los muchachos les dijeron que no pueden hablar duro ni caminar por los pasillos y solo les permiten ir al baño una vez durante la tarde. Con mi hijo de cuarto grado es igual, el niño cuenta que les llaman la atención enseguida por estar en una escuela prestada. Ahora tenemos que esperar el aviso de la dirección para saber cuándo les toca volver”.

Por otro lado, Milagros*, madre de dos alumnos del liceo Luis Hurtado Higuera, dijo que sus niños ya no quieren ir al colegio porque no les gusta. La dinámica en clases desmotivó a sus hijos y les causa dolores de cabeza o episodios de llanto, porque quieren un cambio de escuela.

A varias maestras, añadió, les solicitaron cubrir secciones en otros colegios durante sus días libres, con notificaciones que reciben por mensajes telefónicos la noche previa a la jornada. 

Foto archivo: Manuel Díaz

“Mis hijos me han dicho que en el colegio no pueden hacer ruido ni reírse. En el CEFA los tienen tres horas sentados en el pupitre sin derecho a tomar aire, eso no es justo porque nuestros niños son estudiantes, ellos no están presos”.

Transporte deficiente

El transporte público en la parroquia El Junquito es deficiente y en la urbanización Luis Hurtado solo operan cuatro jeeps. Según Milagros la Zona Educativa prometió una ruta escolar que tampoco ha sido habilitada y por lo tanto debe pagar doble pasaje para llegar a tiempo.

La puntualidad en las instituciones en las que se dieron las zonificaciones es estricta, a pesar de que los directivos conocen la escasez de unidades que tiene el sector. La madre denunció que si un alumno llega con al menos cinco minutos de retraso no lo dejan ingresar. 

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Traslados pendientes 

De acuerdo con información compartida por la viceministra Montilla a los vecinos, el Ministerio de Hábitat y Vivienda realizó una inspección técnica en el refugio del plantel. La revisión determinó que el número de personas albergadas es de 298 damnificados. 

El domingo, 11 de octubre, 36 personas recibieron viviendas en el estado Barinas y salieron del refugio, mientras que otras nueve familias esperan por el transporte tras la asignación de apartamentos en Fuerte Tiuna. 

Aunque los representantes reconocen la iniciativa de las autoridades para solventar la situación, persiste la incertidumbre sobre el estado de la infraestructura de la institución. El ministro de Comunas, Ángel Prado, aseguró al inicio de la contingencia que la escuela sería entregada en mejores condiciones de las que tenía.

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