Con ocasión del centenario, el obispo de la diócesis, Lisandro Rivas, quería trasladar el Santo Cristo de La Grita hasta el seminario, pero un grupo de feligreses y una decisión del gobierno nacional lo impidieron.
San Cristóbal. El 2 de febrero de 2025, el Seminario Santo Tomás de Aquino, ubicado en Palmira, cumple 100 años de fundación. Allí se han formado generaciones de sacerdotes para servir a la la Iglesia católica en el estado Táchira.
De esta casa de estudios han egresado 373 sacerdotes desde su fundación. El rector del Seminario, padre Reinaldo Balza, espera que esta celebración sirva para orar y apoyar esta institución educativa.
Balza recordó que los niños y jóvenes que estudian tanto en el seminario menor como mayor disciernen el llamado que Dios les ha hecho, en medio de diversas circunstancias que atraviesa la sociedad. A su juicio ellos merecen un reconocimiento y apoyo por parte de los formadores y del “pueblo de Dios”.

Afirmó Balza que hace 100 años, monseñor Tomás Antonio Sanmiguel acertó en su misión de crear el seminario. Sus sucesores le dieron continuidad a este trabajo conforme a “los signos del tiempo que les tocó vivir”.
“Monseñor Sanmiguel fundó el seminario menor, pero también está el seminario mayor, la parte estructural, académica, y en el último período a cargo de monseñor Mario Moronta, se ha encargado de desarrollar un proyecto formativo del seminario” apuntó.
Si bien al Seminario de Táchira le hacen falta más jóvenes que quieran participar de la misión que tiene, Balza mencionó que muchos de ellos carecen de la promoción vocacional, la cual comienza en la familia, continúa en las comunidades parroquiales, en conjunto con el apoyo de los sacerdotes.
La matrícula actual es de 120 estudiantes entre el seminario menor y mayor.
Con la ayuda de Dios, continuó Balza, han logrado mantener la estructura, con algunas modificaciones en los últimos tres años para beneficio de los estudiantes y personal que hace vida en el lugar.

Un campus equipado
En los 8200 metros cuadrados del Seminario de Táchira cuentan con la universidad, un colegio menor, biblioteca, auditorio, dormitorios, zona de zoológico, tres comedores, sala de enfermería, lavandería industrial, residencia de empleados, la Casa Siervas de Jesús Religiosas. Por supuesto, disponen de lugares para la oración y la liturgia: una iglesia y tres capillas.
Los nueve primeros rectores que ejercieron el cargo, desde 1925 hasta 1967, fueron sacerdotes pertenecientes a la Congregación de Jesús María, padres eudistas. En los otros 58 años (1967-2025), han ejercido la rectoría once sacerdotes del clero diocesano.

Formar para la vida
Para el obispo de la Diócesis de San Cristóbal, monseñor Lisandro Rivas, en este 2025, año del Jubileo de la Esperanza, hay que agradecer por este centenario. Este aniversario engloba el trabajo de hombres que no han sucumbido a la desesperanza, ni al caos que agobia para formar a nuevos pastores que sirvan a la Iglesia.
Rivas resalta que no solo se han formado sacerdotes y diáconos. La preparación que se ha fomentado en el seminario ha cosechado en el corazón de niños y jóvenes que han tomado otras áreas de desarrollo profesional, pero con una entrega a la evangelización en medio de sus trabajos cotidianos.
“El seminario es una casa que construye en el corazón de todo el espacio para que Dios en su infinita misericordia habite en cada uno de nosotros para guiarnos por el camino del bien y de la comunión con el prójimo”.
Lucio León, exrector del seminario, manifestó tener una experiencia de fe, esperanza y sabiduría en la institución.
“Esa formación (de los sacerdotes) debe seguir adelante, hacia el futuro de los padres para el bien de la Iglesia y el pueblo de Dios”, agregó.
Agradeció por el centenario de la institución que fue su casa. También invitó a orar para que siga esta labor en pro de la Diócesis de San Cristóbal.

Sin traslado del Santo Cristo de La Grita
El obispo de la Diócesis de San Cristóbal anunció el traslado del Santo Cristo de La Grita y la Virgen Nuestra Señora de la Consolación hacia el seminario en el marco de su centenario. Sin embargo, esto trajo consigo una diatriba en la entidad.
La cofradía del Santo Cristo, encargada de la custodia de la imagen, manifestó que la talla no estaba en condiciones para el viaje, debido a su vulnerabilidad.
Pese a eso, monseñor Lisandro Rivas afirmó que sí se llevaría a cabo la movilización la cual estaba prevista para el jueves pasado, culminada la eucaristía en la Basílica Espíritu Santo.
En el templo un grupo de fieles se negó a la salida del patrono del Táchira. La noche anterior realizaron una vigilia. Gritaban improperios dentro del recinto religioso lo que aumentó la tensión.
El gobierno nacional a través de la providencia administrativa 001/25 del Ministerio de Cultura no autorizó el traslado, medida que la Iglesia acató. El obispo tomó la decisión de disolver la cofradía y que entregara a la parroquia los bienes de la imagen.
También suspendió las misas en La Grita hasta el próximo 2 de febrero, en rechazo a la profanación del templo. El domingo se realizará una misa a las 10:00 de la mañana como un acto de reparación ante lo ocurrido.

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