Un año ha pasado desde el asesinato de Geraldo Ledezma en el campus de Los Guaritos de la UDO Monagas. Su mamá continúa exigiendo justicia y sus compañeros universitarios ven su muerte como una radiografía de un agobio reinante: la inseguridad.
Un año ha pasado desde el asesinato de Geraldo Ledezma en el campus de Los Guaritos de la UDO Monagas. Su mamá continúa exigiendo justicia y sus compañeros universitarios ven su muerte como una radiografía de un agobio reinante: la inseguridad.

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