El pasillo donde está la Cromointerferencia de Carlos Cruz-Diez a diario es testigo de las despedidas, de los abrazos y llantos infinitos y de miradas de angustia de las madres que ven partir a sus hijos.

Estás por registrarte y recibir el contenido do Crónica Uno directo en tu Whatsapp
El pasillo donde está la Cromointerferencia de Carlos Cruz-Diez a diario es testigo de las despedidas, de los abrazos y llantos infinitos y de miradas de angustia de las madres que ven partir a sus hijos.