Los indígenas yanomamis que se enfrentaron a los militares estaban desarmados. Tanto las personas muertas como las heridas, el pasado 20 de marzo en Parima B, Amazonas, tienen disparos de armas de fuego de alto calibre. De ahí que cobre fuerza la tesis de que hubo forcejeo. Ningún periodista ha podido acceder a Parima B.

