En la Policlínica La Arboleda, en San Bernardino, hay dos heroínas: Luisa y Miriam. Ellas se encargan de limpiar y desinfectar el área de COVID-19. Los médicos y enfermeras aplauden su enorme labor que los mantiene a salvo. Sin limpieza, no hay cómo controlar los contagios del virus entre el personal de salud.

