Trabajadores del Ipasme ven la dolarización del salario como única salida para paliar la crisis

Los trabajadores del sector salud se están organizando para recoger entre 10.000 y 15.000 firmas en Caracas a fin de pedir la dolarización de sus salarios. En el documento exigen ganar 20 dólares diarios, aunque están dispuestos a recibir el dinero en bolívares.

Caracas. Los zapatos rotos y el uniforme sucio son solo un agregado a la lista de vicisitudes que atraviesan los trabajadores y jubilados del Instituto de Prevención y Asistencia Social para el Personal del Ministerio de Educación (Ipasme). Los salarios que reciben ya tienen tiempo golpeando sus bolsillos para poder cumplir con las tres comidas diarias.

Un adulto mayor que prestó por 30 años sus servicios al Ipasme, rebajó cerca de 10 kilos en 2019 y su médico indicó que sufre de desnutrición. Con el salario que percibe le alcanza para comer carne solo dos veces a la semana, de resto trata de complementar con otras proteínas o harinas. Con 78 años, vive solo y no tiene familiares en el exterior que lo ayuden económicamente.

Otros empleados del Ipasme están padeciendo historias similares a la de Julián. Los trabajadores del sector salud se están organizando para recoger entre 10.000 y 15.000 firmas en Caracas. En el documento exigen que su salario pase a ser de 20 dólares diarios, aunque están dispuestos a recibir el dinero en bolívares.

Si no hay en billetes entonces que nos lo den en bolívares, pero ojo, que son cerca de 600 dólares mensuales, reclamó Gleisida Luna, enfermera y delegada sindical del Ipasme.

Durante la protesta se apersonaron funcionarios de seguridad del instituto y representantes de altos cargos para pedir que se finalizara la actividad.Que no les sorprenda, eso lo hacen todo el tiempo. Nos quieren tener callados, aseguró la trabajadora social Yamileth Barrios.

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Barrios relató a Crónica.Uno que la intimidación hacia los trabajadores en manifestaciones, e incluso cuando organizan actividades recreativas que no guardan relación con la política, se ha intensificando desde hace cinco años. Los empleados son amenazados con recibir amonestaciones si elevan su voz, pero siempre se ha quedado en rumores, nunca han despedido a ningún trabajador. Sin embargo, hay quienes tienen poco tiempo laborando en el Ipasme y prefieren mantenerse bajo perfil para evitar perder sus puestos.

El director del Ipasme ha sido muy enfático con evitar cualquier tipo de protestas. Los compañeros han recibido amenazas con enviarles colectivos [grupos de choque] a las convocatorias y en algunos casos han visto cómo los sujetos armados sostienen reuniones en la sede del Ipasme, añadió.

En el Periférico de Catia ya lograron recolectar 200 firmas de trabajadores y esperan ir visitando cada centro de salud hasta finalmente entregar una copia del documento a la Asamblea Nacional y otra a Nicolás Maduro en busca de soluciones.

Actualmente, un trabajador del Ipasme puede recibir mensualmente un poco más de 300.000 bolívares. Los empleados sostienen que es una lucha que va más allá de una ideología política porque “todo el mundo está pelando”.

Foto: Mariana Sofía García
Mala praxis 

Los trabajadores lamentaron que muchos médicos han decidido renunciar por la crisis que atraviesa el instituto. Esto ha dado pie a que profesionales de la Universidad Bolivariana de Venezuela y misiones impulsadas por el gobierno de Nicolás Maduro ocupen esos puestos de trabajo. Temen que estos médicos puedan cometer mala praxis en el ejercicio de sus labores por la mala formación académica que reciben.

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En el caso de los insumos presentan las mismas carencias en los servicios públicos que se registran en todo el país. No hay agua, luz y materiales como guantes, gasas o algodón.

Barrios detalló que los pacientes, por lo general, deben llevar los insumos para que se les puedan hacer las curas o atenciones que necesiten. En el caso del área de Ginecología el médico a cargo prefiere mandar al paciente a realizarse los estudios a otros centros de salud porque no les puede ofrecer una consulta completa y el servicio de Odontología se encuentra prácticamente paralizado.

El sector salud fue uno de los que más concurrió las calles en 2019 para expresar el deterioro de su calidad de vida. El último informe presentado por el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) registró 4756 manifestaciones en ese período, de las cuales 700 fueron en protesta al derecho a la salud y 747 fueron de los trabajadores del área.


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