Transportistas de 23 de Enero dudan de que con sus camionetas en tan mal estado puedan adaptarse a sistema digital

23 de enero

Hay muchas dudas entre los choferes sobre cuál será el costo del aparato, cómo les reintegrarán el dinero de los pasajes y cuál será la nueva tarifa establecida por el gobierno. El pasado 25 de febrero, Mi Banco abrió cuentas a los conductores del sector y quedaron que en 15 días les harían entrega del llamado “Punto Pago”, aunque tampoco han recibido información de cómo se maneja.

Caracas. Desde hace varios meses la camioneta de pasajeros de José Sanabria prende empujada. Para encenderla primero debe bajarse a conectar dos cables en el tren delantero y luego tiene que pedir ayuda a otros compañeros conductores de la línea 23 de Enero–Mirador, donde trabajan, para que lo ayuden a empujar la camioneta hasta que arranque. Hace esto cada vez que que le toca el turno de cargar pasajeros.

Hace una semana tanto a José como al resto de  los conductores de la línea les solicitaron varios requisitos (RIF, copia de la cédula y una carta de la línea) para la apertura de una cuenta bancaria en Mi Banco, entidad bancaria de capital privado, que al parecer se encargará del nuevo sistema de cobro del pasaje a través de un equipo llamado Punto Pago en la parroquia 23 de Enero, donde el gobierno de Nicolás Maduro iniciará un  plan piloto.

Líneas de transporte de la parroquia 23 de Enero serán parte del plan piloto de cobro de pasaje con Punto Pago –  Foto: Ivanna Laura Ordóñez

El pasado 25 de febrero hubo un evento en el 23 de Enero, en el que estuvo presente un grupo de choferes de la zona junto con la vicepresidenta del Concejo Municipal de Caracas, Dayelin Rivero, y el presidente de Mi Banco, Ricardo Montilla. Allí, en declaraciones para Venezolana de Televisión (VTV),  Montilla  dijo sin dar muchos detalles, que había iniciado el proceso de bancarización de los transportistas de la parroquia como paso previo para la entrega del Punto Pago.

“Supuestamente en 15 días van a llegar los equipos. Y que son parecidos a un punto de venta”, eso es lo único que hasta ahora sabe José al respecto. El primer anuncio de este nuevo proyecto fue el pasado 12 de enero, cuando Maduro aseguró en su mensaje anual de memoria y cuanta que para este año su gobierno iba a “facilitar el uso de medios de pago en moneda nacional para el transporte público a través de sistemas que no necesitan conexión en línea”. Pero no es la primera vez que el gobierno de Maduro intenta implementar máquinas para el cobro del pasaje, en 2017 prometió lo mismo para el pasaje estudiantil.

Entre los transportistas del 23 de Enero son más las dudas que las certezas sobre esta nueva promesa. José dice que hay rumores de que el equipo tendrá un costo aproximado de 150 dólares financiado a crédito por Mi Banco, pero esta información no ha sido confirmada.

Sin embargo, no cree que con el pasaje actual de 100.000 bolívares (aunque la tarifa establecida según la Gaceta Oficial número 41.981 de 7 de octubre de 2020 es de 30.000 bolívares) les dé para cubrir todos los gastos, más el pago mensual del equipo, sea cuál sea su costo real. Por lo que considera que si este nuevo plan entra en vigencia, la nueva tarifa, como mínimo, debería llegar a 200.000 bolívares.

A los transportistas del 23 de Enero les abrieron las cuentas, pero no les ofrecieron mayores detalles. Foto: Ivanna Laura Ordóñez

Para José, transportista con más de 16 años en el oficio, esta idea “no es mala” ante la escasez de efectivo que existe en país desde 2016, y que ha generado que en más de una oportunidad usuarios le ofrezcan el pago del pasaje con alimentos. A pesar de eso, no es muy optimista con respecto a sí será beneficiosa para el gremio al no ser dinero inmediato ni tangible.

“¿Cómo vamos a hacer para comprar un repuesto que necesitemos urgente?”, se pregunta José, al tiempo que reclama que ellos pagan los repuestos en dólares, no en bolívares. La falla al encender que tiene su vehículo se debe a que el arranque dejó de funcionar. La última vez que vio el repuesto hace unas semanas, estaba en 40 dólares. La batería también le está fallando. Una nueva cuesta entre 70 y 75 dólares. “¡Yo ahorita no tengo para pagar toda esa plata!”, exclama.

Pedro Lara, conductor de la línea Los Rapiditos del 23, considera que la mayoría de las camioneticas que prestan servicio en la parroquia no están en condiciones de adaptarse a un sistema de cobro “tan moderno” debido a lo deterioradas que están por los años que llevan rodando.

Hugo Ocando, presidente del Bloque de Transporte del Oeste de Caracas, afirma que el sistema de transporte público en Venezuela es uno de los más antiguos de Latinoamérica debido a que la mayoría de las unidades data de los años setenta, lo que hace que sea un sistema muy vulnerable.

Una de las inquietudes que tiene Lara sobre el cobro de pasaje a través de estos nuevos aparatos parecidos a un punto de venta es: “¿cómo harán los choferes para devolver el pasaje a los usuarios en caso de que una unidad se accidente?”.

En la línea Los Rapiditos del 23 también hay mucha incertidumbre. Lara fue uno de los choferes que estuvo presente en la jornada de bancarización de Mi Banco, a la que, cuenta, no fueron convocados todos los transportistas. Sin embargo, dice que allí no se les dio mayor información sobre cómo funcionará el cobro del pasaje a través de los Punto Pago.

No nos han dado talleres, charlas. No sabemos en cuánto nos va a salir el aparato, no sabemos cómo nosotros vamos a cobrar ese dinero. La mayoría de los choferes no está de acuerdo con esa medida. La gente no confía en las decisiones del gobierno. Lo apoyen o no, asegura Lara.

La mayoria de las unidades de transporte en la zona presenta deterioro mecánico y de carrocería y cauchos desgastados. Foto: Ivanna Laura Ordóñez

Ocando dice que el sector no se opone por completo a esta nuevo proyecto. El problema, para él, es la “improvisación  y la falta de información” con respecto al uso del Punto Pago en las unidades de transporte.

Según Ocando, las principales dudas de los transportistas son: cuál será la nueva tarifa del pasaje y quiénes controlarán la tarifa. El vocero del bloque del oeste afirma que hasta que todas las dudas no sean despejadas será complicado llegar a un consenso, aunque temen que con el tiempo, este nuevo plan termine siendo “una imposición”.

Otro punto que genera incertidumbre en el sector, dice Ocando, es que con la implementación de este nuevo sistema, el Gobierno termine controlando el dinero de los conductores como pasó con el pasaje estudiantil el cual, asegura, “se tardaban entre tres y seis meses en pagar”. Piden que si esta nueva medida comienza, el dinero sea cancelado como máximo 24 horas después para evitar la devaluación ante las constantes subidas del precio del dólar.

“Nosotros necesitamos flujo de caja diario para cubrir nuestras necesidades. Si no, ese dinero se nos va a devaluar”, señala Ocando.


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