El reconocimiento de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles representa un hito para la fe nacional. Fotografía: Armando Díaz.

Mientras el país entero celebra la canonización del doctor José Gregorio Hernández y la madre Carmen Rendiles, la Iglesia venezolana no detiene su labor y agiliza las causas para hacer realidad la elevación a los altares de otros cinco insignes venezolanos.

Caracas. El país se prepara para la proclamación de sus dos primeros santos: el doctor José Gregorio Hernández y la madre Carmen Rendiles, el próximo 19 de octubre. No obstante, en paralelo, una legión de Siervos de Dios sigue un riguroso camino en vía de la canonización.

El derecho canónico establece un sendero largo para el reconocimiento de la santidad. La canonización es el último eslabón de una cadena que incluye una serie de pasos y procedimientos. Para ser santo el candidato  debe ser primero siervo de Dios, luego venerable y después beato.

Es un proceso que amerita perseverancia y que en Venezuela alcanzará por primera vez un hecho sin precedentes: la canonización de dos de sus figuras el mismo año y en la misma ceremonia.

Sin embargo, no son los únicos casos de venezolanos cuyos procesos avanzan en Roma.

Feligreses se unen en oración para celebrar canonización de la madre Carmen Rendiles. Foto: Crónica Uno

Cronica Uno presenta un listado con algunas de las figuras santas que están en el camino a la santidad y que podrían ser canonizadas de ser aprobadas por el Vaticano.

1. Madre Emilia de San José

Emilia Chapellín Istúriz, nació en Caracas el 7 de diciembre de 1858. Desde niña mostró una arraigada inclinación religiosa que la llevó a ingresar a la vida consagrada en Curazao, tras la extinción de los conventos femeninos en Venezuela. Sin embargo, debido a algunos padecimientos de salud regresó al país.

De vuelta en tierra natal y aquejada por la tuberculosis, dedicó su vida a ayudar al prójimo. Junto con el presbítero Santiago Machado, párroco de la Iglesia San Sebastián de Maiquetía, fundó el hospital San José de Maiquetía y la congregación de las Hermanitas de los Pobres de Maiquetía.

La madre Emilia creó el primer instituto religioso dedicado a la atención de los desamparados y enfermos. Foto cortesía: Radio María

Con esta institución la madre Emilia creó el primer instituto religioso dedicado a la atención de los desamparados, las personas en situación de calle y los enfermos. Según los testimonios, atendía personalmente a los desvalidos y pedía limosnas de puerta en puerta.

Falleció el 18 de enero de 1893, a los 34 años de edad. Su causa de beatificación se inició formalmente en 1957 y en 1979 fue declarada Sierva de Dios. Tras la aprobación de sus virtudes heroicas, en el centenario de su nacimiento, el papa San Juan Pablo II la proclamó Venerable el 23 de diciembre de 1993. 

La ceremonia de canonización se llevará a cabo en Roma. Foto: Crónica Uno

Actualmente, la Iglesia venezolana y la congregación de las Hermanitas de los Pobres de Maiquetía esperan la comprobación canónica de un milagro, requisito indispensable para ser elevada a los altares.

2. Madre Candelaria de San José

Susana Paz Castillo Ramírez, conocida como madre Candelaria de San José, nació en Altagracia de Orituco, estado Guárico, el 11 de agosto de 1863.

Tras el fallecimiento de sus padres asumió las responsabilidades de su hogar apegada a una profunda fe católica. Su vocación de servicio y caridad la impulsó a brindar cuidado a los enfermos y heridos, durante la época de las guerras civiles.

Su vocación de servicio y caridad la impulsó a brindar cuidado a los enfermos y heridos, durante la época de las guerras civiles. Foto cortesía: Unión Radio.

Junto con el párroco monseñor Sixto Sosa continuó con su apostolado mientras hacía obras de caridad, hasta que en 1906, tomó el nombre de Candelaria de San José y fundó su congregación, inicialmente conocida como las Hermanitas de los Pobres de Altagracia. Durante 35 años dirigió la congregación y fundó diversos hospitales.

Los últimos años de su vida estuvieron marcados por una terrible artritis, que sobrellevó con paciencia hasta su fallecimiento el 31 de enero de 1940 en Cumaná, estado Sucre. El 27 de abril de 2008, fue proclamada beata por el cardenal José Saraiva Martins, prefecto para la Congregación para las Causas de los Santos en el Estadio Universitario de la UCV.

Su proceso de canonización sigue su curso, mientras se espera el dictamen de un segundo milagro que la convertirá en santa.

3. Madre María de San José

Laura Evangelista Alvarado Cardozo, onocida como madre María de San José, nació en Choroní, estado Aragua, el 25 de abril de 1875.

Con apenas 18 años se propuso dedicarse al servicio de los más pobres en Maracay. En poco tiempo su labor fue reconocida y en 1893 asumió la dirección y administración del hospital San José, el primer centro de salud de la ciudad creado para los más desfavorecidos.

El 7 de mayo de 1995, el papa Juan Pablo II la beatificó en la plaza de San Pedro en Roma como la primera beata de Venezuela. Foto cortesía: ACI Prensa.

En 1901 fundó el Instituto Agustiniano Casa Hogar Doctor Gualdrón y, en 1902, junto con sus compañeras lideró la fundación de la congregación de las Hermanas Agustinas Recoletas del Sagrado Corazón de Jesús dirigida a atender a la infancia abandonada y a los ancianos pobres.

Luego de una vida consagrada al servicio de los desvalidos y la difusión de la fe y la adoración eucarística, falleció en Maracay el 2 de abril de 1967, a los 92 años de edad. Sus restos, hallados incorruptos en 1994, son objeto de veneración en Maracay.

El 7 de mayo de 1995 el papa Juan Pablo II la beatificó en la plaza de San Pedro en Roma como la primera beata de Venezuela. La causa de su canonización avanza con el estudio de dos presuntos milagros a la espera de su aprobación.

4. Monseñor Sixto Sosa

Sixto Ramón Sosa Díaz, reconocido por su labor como pastor, organizador y promotor de la caridad, nació en Tinaco, estado Cojedes, el 20 de octubre de 1870. Desde muy joven, impulsado por su fe católica, inició sus estudios en seminarios locales y fue ordenado sacerdote en 1894.

Ganó popularidad entre las comunidades vulnerables por su trabajo como párroco y vicario interino de Altagracia de Orituco, donde realizó una intensa labor social. En esta localidad inauguró el Hospital San Antonio y fungió como el consejero espiritual de madre Candelaria de San José, a quien apoyó en la conformación de la congregación de las Hermanitas de los Pobres.

Sixto Ramón Sosa Díaz, reconocido por su labor como pastor, organizador y promotor de la caridad, nació en Tinaco. Foto cortesía: Municipio Tinaco/ Nogett Sánchez

La trayectoria episcopal de monseñor Sosa continuó luego en Cumaná, cuando fue nombrado por el papa Pío XI como el primer obispo de esa ciudad, ubicada al oriente del país. Allí se desempeñó como obispo por más de 20 años.

Durante este peíodo impulsó obras asistenciales e intervino en la reconstrucción de la catedral de Cumaná. Tras décadas de servicio en favor de la educación y el bienestar de las comunidades, murió el 29 de mayo de 1943, a los 72 años de edad.

Las causas de la Madre Emilia, Madre Candelaria, Madre María de San José, Monseñor Sosa y Madre Ysabel Lagrange demuestran que el camino a la santidad es constante. foto: Manuel Díaz

Para agilizar la beatificación de monseñor Sosa, los feligreses de la iglesia Nuestra Señora del Rosario de la Chiquinquirá en Tinaco organizaron en 2020 un comité para conmemorar su natalicio y reunir la documentación necesaria para iniciar su camino hacia la santidad. Las pruebas y los documentos continúan en fase de recopilación para su evaluación.

5. Madre Ysabel Lagrange

Ysabel Lagrange Escobar, conocida en el ámbito eclesiástico como madre Ysabel Lagrange, nació en Caracas el 21 de diciembre de 1855. Era hija del comerciante francés Juan Bautista Lagrange y de la venezolana Rita Escobar. En casa recibió una esmerada educación que incluyó formación en piano y canto. Sin embargo, manifestó vocación religiosa desde muy joven, con especial interés en los excluidos y los pobres.

El 4 de octubre de 1890 madre Ysabel Lagrange fundó la Congregación de las Hermanas Franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús. Foto cortesía: Academia Internacional de Hagiografía.

El 4 de octubre de 1890 fundó la Congregación de las Hermanas Franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús, que hoy día tiene presencia en Colombia, España, Ecuador, Roma y Venezuela. En los tiempos del guzmancismo ayudó a distintas organizaciones religiosas a subsistir y fue fundadora del primer Kinder preescolar del país.

Su congregación religiosa se enfocó en brindar educación integral y asistencia social a niñas y mujeres en situación de pobreza.

Murió el 29 de abril de 1933, a los 77 años de edad, afectada por una dolorosa arteriosclerosis. Hoy día Ysabel Lagrange es considerada Sierva de Dios, lo que la ubica en el primer paso en el camino hacia la canonización.

Este lunes 31 de marzo se cumplió el último requisito para declarar oficialmente santa a la madre Carmen Rendiles, a casi 30 años de iniciado su proceso de canonización. Foto: Crónica Uno

Desde 2007 la curia venezolana impulsa su causa y, en años recientes, la Arquidiócesis de Caracas expresó su optimismo respecto al avance de su expediente en la Congregación para las Causas de los Santos en el Vaticano.

El reconocimiento de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles representa un hito  para la fe nacional. Las causas de la madre Emilia, madre Candelaria, madre María de San José, monseñor Sosa y madre Ysabel Lagrange demuestran que el camino a la santidad es constante y que pronto podríamos ver a más santos venezolanos elevados a los altares.

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