Andrés Velásquez: Si hay un estallido social la dirigencia está obligada a ponerse al frente

El dirigente de la Causa R indicó que la oposición no debe ir a las presidenciales si no se modifican las condiciones electorales y pidió a la MUD definir una estrategia común frente a los comicios.

Caracas. Con su acostumbrado estilo claro y frontal, el dirigente nacional de La Causa R, Andrés Velásquez, asegura que ni Gobierno, ni oposición están midiendo, en su justa proporción, el problema del hambre, la crisis económica y el incremento de las protestas y saqueos en el país. Si aquí hay un estallido social frente a este colapso, la dirigencia está obligada articular todo eso y ponerse al frente, indicó.

El también excandidato presidencial señala que tiene un “postgrado” en irregularidades electorales luego de que denunciara, actas en mano, la alteración de los resultados de la elección de gobernador del estado Bolívar, en octubre pasado, por parte de la Junta Electoral Regional de la entidad.

Velásquez es partidario de no acudir a los comicios presidenciales decretados por el Asamblea Nacional Constituyente (ANC) si no se modifican las condiciones electorales. Es una elección que lo que se convirtió es en una montonera de una pandilla para atropellar y pasarle por encima a los sectores democráticos.

Asevera que la oposición no está preparada ante un escenario de fraude, similar al caso del estado Bolívar, y alerta a los integrantes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de los peligros de que se asuman estrategias distintas frente a los comicios. Tenemos que definir las cosas y tenemos que definirlas entre los candidatos.

¿Cuáles son las condiciones que deben modificarse para asistir a unas elecciones presidenciales?

—No puede ser una convocatoria atropellada y esto es un atropello, un bululú por decirlo en términos populares. En el primer cuatrimestre que ordenó la inconstitucional ANC, no se puede dar un proceso limpio que garantice que el voto va a ser respetado y que garantice, además, el estímulo de la vocación a participar en ese proceso electoral. No se puede, para nosotros eso es tajante. Ese cuatrimestre no permite ni siquiera hacer campaña electoral a quien decidamos que sea nuestro candidato.

Los procesos electorales, que se hacen para sustituir a un presidente, se hacen al término de su periodo y no faltando prácticamente un año, como él pretende hacerlo. Además, se convoca como un acto de respuesta o retaliación a unos anuncios de sanciones a personeros del Gobierno por la Unión Europea (UE). Eso consta, incluso, en el acuerdo de la ANC que leyeron para tomar la decisión, lo que quiere decir que eso nunca será limpio. Hoy podemos decir, sea como sea, que no vamos a participar ahí. Tienen que agregar tiempo, tiene que haber observación internacional, cambiar al CNE y no un maquillaje, cambiarlo.

Yo no tengo duda de que si fueran elecciones limpias nosotros ganamos, pero ¿tiene que ir ese presidente electo a arrodillársele y aceptar el suprapoder de esa ANC? Con lo cual lo atará de manos. El régimen dice, y lo canta, que ese es su escudo de protección. Frente a un nuevo Gobierno ellos van a mantener su ANC para que ocurra lo que ha ocurrido con el TSJ y la Asamblea Nacional y pretender anular a un presidente electo. Cualquiera me puede decir que ese es un presidente electo y que las Fuerza Armadas… ¿Qué Fuerzas Armadas? Las Fuerzas Armadas son un partido político con armas, cuyas rosca, cuya cúpula, definitivamente está involucrada en negocios oscuros.

En el caso de que el presidente electo imparta una orden, frente a otra orden de la ANC, ¿cómo va actuar la FANB frente a esa disyuntiva? ¿A quién responde? Hay que ver el peligro que eso lleva para la paz de la República.  Yo quiero ver por escrito que me digan que Nicolás Maduro se va inmediatamente si pierde las elecciones y que no va a permanecer 8 o 9 meses más al lado de un presidente electo, eso es una irregularidad.

¿En 90 días se pueden obtener las garantías necesarias para participar?

—La fecha de la que habla el régimen es el 8 de abril. No hay posibilidad de hacerlo y lo dicen todos los técnicos. Son unas 18 auditorías que hay que realizar. El Gobierno está llamando a una reunión para un pacto de los candidatos con Jorge Rodríguez. Nosotros no vamos para eso, es una ridiculez. Creo que en la mesa de negociación se ha hecho un gran esfuerzo, se han mantenido firmes, no los critico porque toda rendija que se abra es bueno ver que puede salir de ahí, pero a estas alturas seguir en ese jueguito es una irresponsabilidad. Tenemos que definir las cosas y tenemos que definirlas entre los candidatos porque aquí pudiéramos estar frente a una situación delicada, de dividirnos frente a la estrategia o de no tener estrategia. Yo no estoy dispuesto a participar, como dicen algunos, en cualquier condición, así no. Yo quiero condiciones democráticas y nadie puede recriminarme por mantener una posición firme en relación a eso.

En momentos anteriores no participar no ha producido los resultados esperados por la oposición. ¿Qué hacer después?

—Soy de los que creo que el venezolano no es abstencionista y no podemos promover ninguna abstención. La Causa R jamás ha dejado de participar en procesos electorales, ni siquiera en 2005 cuando nos quedamos solos y el resto de las organizaciones se retiraron. Tenemos un historial de participación permanente y sistemático. Yo diría que hoy estamos evaluando participar o no dependiendo de las condiciones democráticas. Lo hacemos, no porque se nos ocurre a La Causa R, sino que responde a una falta de confianza del pueblo. Cualquier decisión que se tome tiene que tomar en cuenta la emoción y determinación del pueblo. La gente, en la medida que ha ido curtiendo su condición democrática y su experiencia democrática, se da cuenta, sobre todo en este tipo de regímenes, que si no tiene garantías el régimen te va trampear y de eso yo tengo un postgrado. Lo que ocurrió en Bolívar, que aún estamos esperando que den una respuesta, que devuelvan la gobernación que asaltaron porque ahí hubo un fraude y nosotros lo demostramos.

El hecho de haber destituido al gobernador del Zulia (Juan Pablo) Guanipa, esas son cosas aleccionadoras que al pueblo le están diciendo que estos tipos no se paran ante nada. Tenemos necesidad, no solo de garantes en una mesa de negociación, sino que tenemos que tener garantes para el proceso que tienen que ir más allá de una simple observación internacional. Tiene que haber garantes de las instituciones y países democráticos del mundo y hacer la verificación y auditoría necesaria a un proceso que, de acuerdo con las condiciones actuales, estaría cantando: Maduro sería electo por 6 años y nos veríamos involucrados en una responsabilidad terrible que es haberle servido para lavarse la cara.

Las condiciones establecidas para convocar a un proceso electoral presidencial anticipado están señaladas en la Constitución: ausencia absoluta del presidente, renuncia del presidente y tendrían que haber sido negociadas entre las partes. Vamos a una elección con todos los vicios. No se ha definido ni fecha y Maduro anda descaradamente haciendo campaña electoral y usando recursos públicos.

¿Quién le pone control a Maduro en la campaña, en las cadenas presidenciales que va a hacer diariamente? ¿Quién nos garantiza que vamos a tener equilibrio, igualdad y condiciones propagandísticas y de medios públicos para enfrentar el proceso electoral? ¿Quién me dice a mí que este señor no va a seguir regalando el dinero a través del carnet de la Patria? Allí están los puntos rojos a las puertas de los centros electorales. ¿Quién garantiza todo lo que requerimos para que se escojan nuevos miembros de mesa, para que se establezcan los testigos en los puntos terminales de totalización, incluido el CNE central? ¿Se va a mantener la figura de los coordinadores de centros que es una estrategia de ellos para mantener un control político ahí? Todas las auditorías se tienen que hacer, abrir el Registro Electoral (RE) afuera para la participación de la gente, la auditoría del cuaderno de votación, la revisión y depuración del RE, con este trimestre que falta.

Es una elección presidencial que lo que se convirtió es en una montonera de un una pandilla para atropellar y pasarle por encima de los sectores democráticos

¿Qué se hace si no se va a las elecciones?

—¿Qué hacemos? Pelear, ¿qué es para mí pelear? Activar todo lo que esté en nuestras manos para echar adelante a la comunidad internacional; tener organización interna con esa comunidad. Aquí hay una situación que nadie está tomando en consideración que es el problema del hambre y del colapso que el país está teniendo y hemos visto signos aislados: una bolsa de comida aquí, un camión saqueado, una alcabala de gente muerta de hambre, parando para asaltar lo que encuentre: carne, arroz, espagueti. Si aquí hay un estallido social frente a este colapso, la dirigencia está obligada articular todo eso y ponerse al frente de eso. La Causa R está dispuesta a eso, y creo que hay activistas políticos en toda Venezuela que estarían dispuestos. Es direccionar un desastre, un desbocamiento del país que no le va a hacer bien a la patria.

Tienes que dar la lucha por las condiciones electorales con los trabajadores. Hay todo un mar de posibilidades, incluido el tema electoral, porque no negamos el tema electoral pero debe darse en condiciones de garantías del voto. Lo que quiere el Gobierno es obvio y por eso queremos provocar una discusión con aquellos que dicen que hay que participar de todas todas.

¿Está la MUD preparada para enfrentar un escenario como el de la elección del estado Bolívar? 

—No está preparada. Es ahí donde yo digo que no podemos descartar ninguno de esos escenarios que, objetivamente, están ahí planteados. Esto no es convocar a una rebelión.  A mí no me gustan los estallidos desbocados y que no tienen dirección de nada, yo prefiero trabajar con orientación eso y que si el pueblo venezolano va a hacer un sacrificio sea para que podamos hacer entender a esta banda, a Maduro, sus cabellos y sus corruptos cuál es la situación.

¿Qué debe modificar la oposición en su estrategia para recuperar la confianza de las personas?

—Ese es otro elemento, el estado de ánimo de la población. La gente no está abonada a poner la otra mejilla y arrodillársele a esta banda. La población venezolana pareciera estar esperando las condiciones para ver si participa o no. Para recuperar esa confianza la gente tendría que ver a un candidato con garra, que estimule la participación, que se comprometa a pelear a su lado. Creo que estimula que tengamos una sola estrategia, unidad, coherencia y eso puede incentivar, que le digas a la gente: “Vamos a salir de este tipo y tenemos esto acá”.

Nosotros presentamos una propuesta hace una semana con 3 elementos estratégicos y 5 decisiones de aplicación inmediata, que tienen que ver con el poder adquisitivo de la gente, la hiperinflación, para que la gente sepa que no es solo desalojar a Maduro del poder. Es lo que decía Américo (De Grazia), no se trata de sacar a estos tipos del poder, sino del cambio de modelo.

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En el caso de que asistan a las elecciones, ¿siguen pensando que las primarias serían el mejor método para escoger al candidato?

—Creo que es el mejor mecanismo y por eso lo propusimos desde el año pasado, pero aquí todos se hicieron de la vista gorda. No es que yo quiera criticar por criticar, pero esa es la verdad. Nosotros pudimos haber resuelto eso. Cuando digo que nos agarraron en pañales es porque ¿acaso desconocíamos que estos tipos venían con eso? Otro gallo cantaría si hubiésemos tenido un tipo en la calle peleando por las condiciones electorales. Tampoco es una cosa principista para nosotros, podemos estar de acuerdo con cualquier otro método que nos garantice que escojamos, con todo desprendimiento, un candidato, pero yo creo que la gente no se cala a cualquiera.

¿Cómo evalúa la posibilidad de que un outsider, como Lorenzo Mendoza, asuma la candidatura de la MUD?

—Si Lorenzo Mendoza se lanzara, yo lo apoyo. Saldría de primero a apoyarlo, pero ese no es el caso y la política es lo real, lo posible. Ahorita creo que esto está tan complicado que un compromiso como ese ya tenía que estar firme en la calle. Yo no tengo duda de que Lorenzo podría ganar, tiene una gran posibilidad, pero si no va a ser, yo, con todo respeto, le diría a Lorenzo que dijera que no. Dicho más tarde, y con una ilusión de la gente de que podría ser, pudiera significar un desplome en el ánimo de la población.

Creo que Venezuela está para un outsider y ese outsider tiene nombre y apellido, lamentablemente, no lo tenemos como opción o no parece que fuera aceptar.

La situación de que a la oposición la “agarran en pañales”, como usted lo describe, se viene repitiendo con mucha frecuencia. ¿Qué hay que cambiar?

—Un Gobierno que tiene a más de la mitad de la población pasando hambre, a 70 % de la población, que tiene casi 80 % de rechazo, que arruinó y quebró a un país, que no tenemos ni repuestos para  el transporte público, acabaron con el Metro de Caracas, que se robaron y liquidaron a Pdvsa, acabaron con las empresas básicas, que nos pusieron en manos del hampa y del pranato, porque es lo que manda hoy en Venezuela, que es la gente mas corrupta que hayamos conocido. Para que esos tipos sigan en el poder la pregunta es: ¿Qué clase de oposición tenemos?

Fotos: Carlos Crespo


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