Economistas advierten que las políticas antiinflacionarias son insuficientes para recuperar el poder adquisitivo en Venezuela. En la calle, la ciudadanía descarta una desaceleración real de los precios debido al fuerte impacto de la brecha cambiaria y la devaluación constante.
Caracas. Venezuela atraviesa un período de “alta inflación”, definida por los economistas como un aumento de precios superior a 5 % mensual. Esta tendencia se mantendrá en el país a pesar de los pronósticos de desaceleración anunciados por el presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Luis Alberto Pérez.
Los economistas Luis Crespo y Jesús Palacios Chacín aseguran que las políticas antiinflacionarias vigentes no han generado los resultados necesarios para que la colectividad sienta un alivio real en sus bolsillos.
Mientras el ente emisor celebra que durante el mes de mayo el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 6,3 % —la cifra más baja en los últimos 19 meses—, los especialistas advierten que la inflación anualizada se mantiene en tres dígitos y podría cerrar el año por encima de 190 %, lo que situaría al país entre los índices más altos del mundo.

Impacto en la capacidad de compra
Según cifras publicadas por el BCV el sábado, 6 de junio, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año se ubicó en 101,97 %, mientras que la interanual ascendió a 524,49%.
“La inflación de tres dígitos en el primer cuatrimestre del año se mantiene y la anualizada tiene un comportamiento similar. Eso demuestra que en nuestro país no existe una política antiinflacionaria, con sus componentes monetario y cambiario, que esté funcionando adecuadamente”, opinó Luis Crespo, economista y profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
Crespo explicó que esta situación perjudica directamente la capacidad de compra de los venezolanos, la cual se ve cada día más mermada por el deslizamiento diario del tipo de cambio.
“La canasta alimentaria supera hoy en día los $700. A pesar de la transferencia de bonos en el sector público, como el de “guerra económica” y otras denominaciones, al ciudadano no le alcanza para cubrir sus necesidades básicas. A eso debemos sumarle que acumulamos más de 1500 días con el mismo salario mínimo base y no hay expectativas a futuro de que esta situación cambie”.
En este sentido, añadió que el ingreso de un jubilado apenas llega a $70 mensuales y el de los trabajadores públicos a $200, “lo que representa solo 30 % del costo de la canasta alimentaria”.
Por otra parte, Crespo sostiene que el BCV es el principal motor de la inflación debido a la emisión descontrolada de dinero. “Entre marzo de 2025 y marzo de 2026 la liquidez monetaria y la base monetaria se dispararon más de 600 %, acumulando solo en el primer trimestre de 2026 un incremento de 69 %”.

Por una política económica coherente
Jesús Palacios Chacín, economista, consultor empresarial y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), mantiene su pronóstico de que Venezuela cerrará el año con una inflación de 192 %. A pesar de que esta perspectiva representa casi 290 puntos porcentuales menos que la registrada en 2025, el especialista advierte que el índice es “crónicamente alto”.
“El diferencial entre el dólar oficial del BCV y el dólar paralelo (que ha llegado a rondar el 45 %) es el principal motor de la inflación en dólares. Cuando existe una brecha tan amplia, los costos de reposición de inventarios se vuelven impredecibles para los comercios, lo que se traslada de inmediato a los precios finales y destruye el poder de compra de los ciudadanos”.
El especialista sostiene que la estrategia de mantener un tipo de cambio artificialmente contenido genera más problemas de los que resuelve. Por ello, su propuesta técnica para un control de precios duradero pasa por la unificación del mercado cambiario.
“Venezuela debería ir a un modelo de una única tasa de cambio sin diferencial y con el libre uso de moneda que funcionó entre 2021 y 2023. Eso generó mucha menos presión cambiaria y menos distorsiones inflacionarias”. Insistió además en que una recuperación real del consumo requiere reformas de fondo y no paliativos de corto plazo.

La inflación «solo baja en el BCV»
Para la ciudadanía la realidad transcurre por un carril distinto al de los gráficos oficiales. Ana Cristina, secretaria de un consultorio clínico, asegura que la inflación solo baja en la página web del BCV, ya que los alimentos y artículos de primera necesidad aumentan de precio cada vez que acude al mercado.
“La comida en general sigue subiendo. La carne ya está otra vez entre $11 y $12 el kilo. De las medicinas ni hablar; soy hipertensa y todos los meses las pastillas están más caras. Aquí todo está dolarizado y el tipo de cambio aumenta de tres a cuatro bolívares diarios, así que yo no sé en qué parte del país es que baja la inflación”.
Añadió que en la actualidad una parte importante de los comercios calcula sus precios a la tasa del euro, lo que golpea con más fuerza el presupuesto familiar.
“¿Cómo van a decir que bajó la inflación si ahora la nueva moda es cobrar todo en euros, que está casi 100 bolívares más caro que el dólar del BCV? Esas cifras solo se las creen ellos. Esperemos que en algún momento esta pesadilla acabe y nos pueda volver a rendir el dinero”, concluyó.
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