Desde 2017 permanecen clausuradas 14 aulas en la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG) de Villa Asia, en Puerto Ordaz. Solo hay disponible 11 salones para 1000 alumnos. Los estudiantes no tienen el beneficio de alimentación en el comedor, porque no hay presupuesto.
Ciudad Guayana. “La luz de Guayana”. Este es el eslogan de una de las universidades emblemáticas en el estado Bolívar que enfrenta la oscuridad por la crisis presupuestaria por la que atraviesan diferentes casas de estudios en el país. En la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG), núcleo Villa Asia en Puerto Ordaz, al menos 14 aulas están clausuradas desde 2017.
Raúl Brito, presidente de la Asociación de Profesores de la UNEG (Apuneg), señaló que esto se debe al deterioro de su estructura, al que se suman otros servicios como baños, transporte y comedor.
“Estas aulas se desincorporaron porque están agotadas físicamente en cuanto a materiales. La universidad no ha podido construir nuevas aulas porque en el presupuesto universitario, la partida de planta física está en cero”.
Como consecuencia hay hacinamiento en las áreas operativas, mientras el resto de espacios inutilizados se deteriora sin garantizar las óptimas condiciones a los estudiantes. Solo 11 aulas permanecen abiertas.

“El comedor físicamente existe. Lo que no hay son las comidas porque no hay presupuesto para las comidas de la universidad”,
agregó Brito.
El dirigente gremial hizo énfasis en filtraciones de agua, poca iluminación, ausencia de mobiliario y áreas deterioradas de la universidad.
Además, cuestionó la política presupuestaria aplicada al sistema universitario durante las últimas décadas.
“Nos obliga a pensar cuál es el papel que ha tenido el Ejecutivo en los últimos 26 años, que no les ha entregado presupuesto justo a la universidad y ha llevado prácticamente a las universidades a que muchas de sus áreas sean abandonadas porque no hay recursos para ello”.
Recursos insuficientes
Brito afirmó que los fondos que se asignaron a la UNEG son insuficientes para atender las necesidades de la institución.

“La Universidad de Guayana recibe 500.000 bolívares mensuales para funcionamiento. Eso no alcanza ni para cubrir una sola sede”, aseguró.
Recordó que la casa de estudios cuenta con 15 sedes distribuidas en 11 municipios, lo que incrementa los costos de mantenimiento y operación.
Sin transporte
Otro de los problemas que denunció el presidente de la Apuneg es el colapso del transporte estudiantil. Debido a la falta de unidades, los estudiantes deben costear diariamente varios traslados para llegar a clases.
Víctor Ortiz estudia en esta sede de la UNEG. Semanalmente debe costear 3000 bolívares para ir a clases y regresar a su hogar. Algunas veces logra ahorrar un pasaje si consigue quien lo lleve a la universidad o lo deje cerca.

“No vivo en San Félix e igual debo costear dos pasajes de ida y dos de vuelta. Son 600 bolívares diarios porque aunque el pasaje está en 140 bolívares, si pagas 150 bolívares nunca te dan vuelto. La mayoría de las veces camino desde Alta Vista para ahorrarme un pasaje”,
detalló Ortíz.
Baños insuficientes
En la UNEG de Villa Asia también se reportan deficiencias en los servicios sanitarios. De acuerdo con Brito, una de las salas de baños está fuera de funcionamiento, lo que limita la atención de una población conformada por estudiantes, docentes y trabajadores.
“Solamente hay una sala de baños para atender a todos. Se hace insuficiente. Normalmente no hay agua y menos papelería”.
Brito estima que la sede Villa Asia cuenta actualmente con cerca de 1000 estudiantes, 120 profesores y 12 obreros.
Para Brito, la recuperación de la universidad pasa por una asignación de recursos acorde con las necesidades reales de las instituciones y de quienes hacen vida en ellas.

La otra sede de la UNEG en Puerto Ordaz, núcleo Atlántico, también ha pasado por estos mismos problemas hasta verse obligada a un cierre técnico, como ocurrió en noviembre de 2019, por los problemas de infraestructura, servicios básicos e inseguridad, aunque reabierta actualmente bajo condiciones limitadas.
De acuerdo con una nota de prensa de la UNEG, del 11 de mayo de 2026, la universidad inició con la segunda fase del Plan de desmontaje y reciclado de materiales, en el área fuera de servicio, ubicada en la Sede Villa Asia.
En el comunicado se admite que en estos espacios no se realizan actividades académicas desde el año 2017.
El plan de las autoridades universitarias no es exactamente la recuperación de las aulas ya existentes. En el mismo comunicado se informa que “el objetivo final es poder desmontar de manera controlada en su totalidad esta área y, posteriormente, disponer del espacio para la construcción de nuevas áreas que puedan beneficiar a estudiantes, profesores, personal administrativo y obrero de esta sede”.
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