Más de 8000 fallas se han registrado en el Metro de Caracas en lo que va de año (I)

Extrabajador denunció que no hay plan anualizado de mantenimiento. Con una tarifa a Bs. 4 es imposible que se invierta en prevención y en el mejoramiento de la plataforma tecnológica.

Caracas. Que el servicio del Metro de Caracas esté en óptimas condiciones es una verdadera lotería. Los pasajeros tienen un refrán popular en la punta de la lengua «si no te agarra el chingo, lo hace el sin nariz». Pero en este caso, la expresión sufre un cambio y se adapta a la realidad: «si el retraso por alguna falla no te agarra en la Línea 1, de seguro la encuentras en el Línea 3 o en la 2», precisamente las que más han estado generando molestias en los usuarios últimamente.

Ricardo Sansone, coordinador general de la asociación civil Familia Metro, indicó que en lo que va de año se han reportado más de 8.000 fallas en el sistema, producto de la poca inversión en el plan de mantenimiento:

“El problema con este servicio radica en el bajo costo de la tarifa: 4 bolívares  el boleto simple. En consecuencia, todo el dinero que requiere el sistema lo subsidia el Estado que se va, prácticamente, en pagos de la nómina muy abultada que maneja, que en su mayoría son seguidores y simpatizantes políticos. Ese dinero no cubre las necesidades de operación ni de mantenimiento. En 2015 el Estado entregó 710 millones de bolívares en subsidio, eso significa parte del presupuesto del país para hacer obras, pero se usan para el gasto de nómina de una compañía. Es como si alguien tuviera una empresa que no da, pero recibe la subvención del papá para que no la cierre. Eso es lo que está pasando con el Metro de Caracas, que no es rentable y es una carga para el Gobierno”.

Según el experto —que comenzó como operador de estaciones, de protección y de trenes; e incluso fue supervisor del Control de Estaciones e instructor— no se está haciendo la inversión adecuada al programa anual de mantenimiento. “Un tren recorre 185.000 kilómetros al año y por tanto requiere un plan de mantenimiento exhaustivo y eso no está ocurriendo”, sostuvo.

Actualmente, hay 48 trenes españoles en la Línea 1; 27 Alstom en la Línea 2 y otros 25 en la Línea 3, más los que se están inyectando en la Línea 2 provenientes de Los Teques hacia Plaza Venezuela lo cual, de acuerdo con Sansone, no es viable a pesar de que sea una medida para responder a la demanda: “Sucede que los están enviando porque los Alstom no tienen repuestos. Pero enviar trenes desde Los Teques hasta Plaza Venezuela representa mayor recorrido y, por ende, se están desgastando esos vehículos. Sabemos que a la larga, por ese doble uso, se les acortará su vida útil y van a ser menos efectivos”.

Lee también
Escaleras mecánicas de la estación Gato Negro se convirtieron en un vertedero

La Familia Metro de Caracas es una asociación compuesta por ejecutivos y trabajadores «cuya misión se fundamenta en el rescate de la identidad e institucionalidad originaria de la empresa y la preservación y mejoramiento continuo de la calidad y seguridad del servicio prestado a la ciudadanía». La organización viene desarrollando su trabajo bajo el esquema de contraloría social al sistema de transporte Metro y sus variantes. Sansone indicó que, responsablemente, durante estos 12 años han señalado los problemas que afectan la prestación del servicio de transporte subterráneo que lo han alejado de los estándares internacionales de calidad a los cuales estaban acostumbrados los usuarios, quienes ahora sufren una calamidad.

Actualmente, según cifras oficiales, por el subterráneo pasan al día dos millones de pasajeros. Y aunque se vea todo el tiempo un bululú de gente y andenes repletos, esto no opaca la problemática expuesta: escaleras mecánicas dañadas, falta de aire acondicionado, torniquetes en mal estado, vagones sucios y mala atención del personal. A eso se suma que en algunas estaciones en ocasiones no hay boletos, pues escasea el material. Pero sobre este particular y otros asuntos podrá leer más en nuestra próxima entrega.

Fotos referenciales: Mariana Mendoza


Participa en la conversación