Quienes más se ven afectados son los conductores de carros particulares y camionetas de pasajeros, que deben hacer maniobras para no caer en los baches que “adornan” las avenidas Teresa de la Parra, El Estadio y la calle Arturo Michelena, vías más transitadas del sector.
Caracas. Huecos, baches, botes de aguas. La realidad de las avenidas y calles de Santa Mónica, parroquia San Pedro, contrasta con el plan de bacheo y asfaltado anunciado con bombos y platillos por el Gobierno del Distrito Capital (GDC) a finales de mayo. Conductores y vecinos lidian con los accidentes, el tráfico y la costosa reparación de sus vehículos.
“Aquí en esta calle uno se entera de que llega el agua cuando se llena el ‘pozo’ que hay en la [avenida] Teresa de la Parra”, expresa María Eugenia Mendoza, vecina de la calle Semprum de Santa Mónica, haciendo mención a solo uno de los tantos huecos que hay en esa calle. Contó que un anciano que se trasladaba en una bicicleta se cayó debido a las irregularidades del pavimento.
María Eugenia indica que el problema no es nuevo; “es lo mismo desde hace tiempo”, dice, y reclama que ninguna autoridad se ha abocado a resolverlo. Menciona que la comunidad se organizó para que ser beneficiada con el plan de asfaltado gubernamental, pero que hasta que Hidrocapital no resuelva el problema de los botes de agua no podrán hacer nada.
Ella, al ser la encargada de cancelar el recibo de agua de su edificio, ha denunciado varias veces la situación en la sede principal de Hidrocapital, sin recibir respuesta. La proliferación de los huecos, aunado a que las autoridades no resuelven la situación, ha hecho que los mismos vecinos se encarguen de taparlos como puedan.
No es lo mismo. Uno trata de resolver porque al final a quien afecta es a los que vivimos y transitamos por aquí, pero si en la Alcaldía saben que hay problemas con las tuberías, lo ideal sería que hablaran con quien tienen que hablar para arreglar las cosas”, exclamó Vicente Prada, jubilado y habitante de Santa Mónica desde hace 35 años.

Quienes más padecen son los conductores de carros particulares y camionetas de pasajeros, que deben hacer maniobras para no caer en los baches que “adornan” las avenidas Teresa de la Parra, El Estadio y la calle Arturo Michelena, vías más transitadas del sector.
En un recorrido por la zona, el equipo de Crónica.Uno evidenció la existencia de huecos y baches en gran parte de Santa Mónica, salvo al inicio de la avenida Francisco Lazo Martí, recientemente asfaltada.
Sin embargo, tal sector representa solo una pequeña parte de una urbanización que además tiene que lidiar con la falta de semáforos, iluminación, servicios públicos y presencia policial. “Aquí sufre el que lo agarra la noche. Si estás manejando, mínimo te ‘comes’ dos huecos porque no hay alumbrado y si andas a pie te arriesgas a que te asalten por lo solo que está todo. Ni hablar de lo que cuesta reponer unos amortiguadores“, mencionó el encargado de un kiosco.

Adelina Zafra, quien trabaja en una clínica cercana al puente San Pedro, asegura que la congestión vehicular que producen los baches es tan fuerte, que en ocasiones los camioneteros tienen que obviar paradas o recoger pasajeros en otro lugar ante la imposibilidad de cambiar de canal. “Cuando llueve no hay forma ni de montarte en una camioneta ni de cruzar la calle”, dijo.
Los “hidrohuecos” fueron el común denominador visto en el recorrido de Crónica.Uno. En la calle Arturo Michelena, diagonal a un reconocido supermercado de la zona, dos “cráteres” dificultan el cruce de autos y peatones debido a la rotura de un tubo matriz que data de hace dos años, según Rubén Medina, comerciante del sector.
Medina tiene catorce años atendiendo su puesto de perrocalientes y es testigo del problema que afecta a Santa Mónica desde hace bastante tiempo. “Antes los tapaban más rápido. Ahora, cuando vienen los de Hidrocapital, medio parapetan todo y al mes vuelve a dañarse el tubo matriz“, dijo el comerciante, que también señaló que ha pasado cerca de un año desde la última vez que lo repararon.

La misma situación se presenta más adelante, en la avenida El Estadio, y en la calle Cristóbal Rojas. Ambos huecos fueron tapados por Hidrocapital hace más de un mes, según personas que trabajan en esas zonas. En el caso de los dos huecos de la avenida El Estadio, un mecánico de un taller cercano, que prefirió no revelar su nombre, dijo que cada vez que la empresa hace algo, la situación empeora.
“A eso le han echado de todo: asfalto ‘chimbo’, arena, tripa de caucho. Nada de eso ha funcionado, de Guatemala lo vuelven ‘guatepeor’“, dijo el trabajador.
En eso y en otro hecho coinciden los vecinos y transeúntes: las calles de Santa Mónica necesitan atención y no se explican cómo, al ser una zona donde –según los vecinos– habitan tantos militares y funcionarios públicos, las autoridades hagan oídos sordos a las denuncias y precaria situación en la que se encuentra esta urbanización construida a mediados del siglo pasado.
En mayo de este año, la jefa de gobierno del Distrito Capital, Carolina Cestari, informó acerca del inicio del “Plan de Bacheo y Asfaltado 2019”, que consistiría en producir más de 600 toneladas de asfalto para las principales calles y avenidas de Caracas. De momento, el Gobierno del Distrito Capital no ha brindado información acerca del alcance y resultados de dicho plan.
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