Más de 200 jóvenes de Caruao se arriesgan a hacer la ruta en camiones, motos o caminando por la carretera nacional.
La Guaira. Cada vez que Gilbert Liendo termina sus clases al mediodía, no sabe cuál será el camión de bombonas o el rústico que le “dé la cola” hasta su casa. Como él, otros 200 alumnos de bachillerato de la zona no cuentan con un autobús que los traslade entre sus hogares y centros de estudio.
Desde Osma, el pueblo en el que reside, y La Sabana, donde está el Liceo Bolivariano Caruao, no hay transporte público. El trayecto es de 12 kilómetros y en carro se recorre en unos 25 minutos.
“Le pongo ganas a las clases, quiero ayudar a mi familia, pero mi mamá se preocupa mucho cuando salgo del liceo y tengo que caminar por la carretera hasta conseguir una cola. Una vez, tuve que venirme en la parte de atrás de un camión lleno de bombonas de gas”, relató el muchacho de 14 años de edad que cursa segundo año de bachillerato.
A Gilbert le gusta la materia de biología. Sueña con graduarse de médico en la Universidad Central de Venezuela, como su tío Eduardo José, quien actualmente labora en el hospital central de Valencia (Carabobo).
“Sí me da un poco de miedo montarme en camiones y motos, con gente que uno ha tenido que aprender a conocer, pero siempre voy con otros compañeros de clases, que vivimos en Osma y Oritapo”, comentó. El adolescente también colabora en la recolección de las cosechas de cambur y plátano, las cuales abundan en esta franja turística y pesquera.
“Esos muchachos no tienen transporte y van al liceo en cola, guindados en camiones o se van a pie y vuelven a regresar caminando”, indicó Judith Poleo, representante de uno que estudia en el liceo de Todasana, otro centro de educación media general.
A la buena de Dios
Tras culminar las jornadas en el liceo de Todasana, aproximadamente 50 alumnos de las localidades de Urama y Oritapo también sufren los rigores de la escasez del transporte público.
En el terminal de pasajeros de La Guaira hay cuatro autobuses y jeeps que abordan, de lunes a sábado, la ruta hacia el este de la región. Pero, desde la pandemia del COVID-19 no se ha podido restablecer el servicio entre la ciudad vacacional de Los Caracas y los distintos pueblos de la parroquia Caruao: Quebrada Seca, Osma, Oritapo, Todasana, Urama, La Sabana, Caruao y Chuspa.
“Desde La Guaira salen y llegan hasta Chuspa, pero internamente entre los pueblos de la costa (así llaman sus pobladores a este eje marino) no hay unidades para cubrir nuestras necesidades”, explicó Bernardo Cuevas, padre de otro de los escolares que retornan “a la buena de Dios”.
“Las autoridades de la gobernación y la alcaldía conocen las condiciones en que están nuestros muchachos para ir a estudiar, pero no hacen nada, porque no son los hijos de ellos ni de sus amigotes”, afirmó Raiza Mayoral, abuela de uno de los afectados que residen en Chuspa.
Entre los años 2015 y 2020, publicaciones digitales informaron sobre protestas pacíficas en varios tramos de la carretera nacional, debido a las averías de la única unidad de transporte interno.
Recientemente, el gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, acudió a la restauración del puente vial de Oritapo. Vecinos lo abordaron en torno a la ausencia del transporte para llevar y traer a más de 200 estudiantes.
“Está aprobado, les doy mi palabra que van a tener el autobús para los muchachos y la gente de estos pueblos”, prometió el mandatario regional.
Lea también:
Bachilleres guaireños no confían mucho en la promesa de cupo para sus carreras universitarias

