Las viviendas ubicadas en la calle Humboldt, frente al Parque Ayacucho, se derribaron presuntamente para construir un centro comercial. La obra luego se paralizó porque los permisos de construcción no están vigentes.

Cumaná. María Martínez pasa dos veces al día frente al Parque Ayacucho cuando va de su casa al trabajo en microbús, y viceversa. Por eso, advierte los cambios en la zona: como cuando adornaron el parque por Navidad, y a las semanas quitaron la decoración para conmemorar la Batalla de Ayacucho.

También recuerda cuando comenzaron a demoler las casas coloniales de los alrededores del parque. «Pero luego paralizaron los trabajos y uno no sabe qué pasó», comenta.

Servando Marín ―arquitecto y autor del libro El Caserío de Altagracia de Cumaná, la experiencia suburbana decimónica, finisecular― cuestinó la destrucción de esas pocas casas que quedaban del llamado Barrio El Toporo, presuntamente para construir un centro comercial.

Consideró que la medida fue “rocambolesca, exagerada e inverosímil”, y pidió una evaluación de las autoridades municipales en materia urbana, por considerar que se trangredieron los valores patrimoniales, culturales y arquitectónicos de la ciudad.

Marín precisó que el barrio El Toporo, formó parte de la experiencia suburbana local aledaña al caserío Santa Inés, según cédula Real de 1773. Explicó que entre 1768 y 1774, en ese sector se previó integrar el trazado de las futuras calles y manzanas sobre el cauce del río Madre Vieja.

El arquitecto lamentó la falta de conciencia de la ciudad como organización activa y dinámica, cuyas transformaciones afectan a la colectividad. “El barrio El Toporo que representa la zona más antigua y tradicional. Fue destruida, y con ello se violó la historia y la cultura cumanesa”, afirmó.

Más referencias históricas

Marín reconoció que, tras sus primeras denuncias, el Gobierno estadal ordenó paralizar la demolición de la fachada. Sin embargo, recalcó que la Alcaldía del municipio Sucre tiene la responsabilidad técnica de preservar la integridad del patrimonio cultural y arquitectónico de Cumaná.

Al respecto fue posible consultar a Alberto Bolaños, arquitecto egresado de la Universidad Central de Venezuela, encargado de la Plataforma Pensamiento Crítico, Patrimonio y Memoria del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) en el estado Sucre,  quien aseguró que la edificación ubicada en Avenida Humboldt es considerada técnicamente histórica.

Recordó que para 1905 cuando Cipriano Castro visitó Cumaná, se hizo un arco de madera donde está la fuente del Parque Ayacucho y la edificación con uso, escala, métrica de ventanas y puertas, que aparece en las imágenes tomadas por el fotógrafo de la época Henrique Avril.

Asimismo señaló que en 1939 hubo un vuelo aéreo en Cumaná donde se identificó el terreno baldío, ya que por el terremoto de 1929 no había edificio, no estaba la Catedral y se gestaba una reedificación de la ciudad.

Precisó que en la misma cuadra de la antigua edificación, funcionó la reconocida fábrica de refrescos La Glaciar donde se hacia la colita “sifón” y posteriormente, también funcionó un local nocturno llamado “la Popa del Zamuro”.

“Hace 15 años, tenía una estructura de galpón con techo de asbesto, cemento y la pared de bahareque  es decir, es una edificación de tradición histórica que fue desmantelada”, dijo.

Bolaños indicó que los terrenos eran municipales, pero se vendieron a los actuales dueños. Aseguró que en 2013 se aprobó un proyecto de construcción de un centro comercial a escala de doble piso, de acuerdo a lo establecido en las variables urbanas.

“La Oficina Municipal de Planificación Urbana (OMPU), y el IPC nacional aprobaron el permiso del proyecto de construcción con características similares a la de la fachada que existía y la nueva obra contaría con una altura de seis metros aproximadamente”, agregó.

Bolaños aseguró que no vio el proyecto, pero sí los permisos según Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural 1993 con providencia de 2005, así como los manuales de procedimiento del Estado venezolano.

Sin embargo, el permiso de construcción tenía vigencia de seis meses, con posibilidad de renovarse, pero el proyecto no se ejecutó y para iniciar una nueva obra deben actualizarse, de acuerdo a las condiciones de la estructura que desmantelaron.

Foto: Cortesía de Servando Marín.

Lo oficial

Omaira Gutiérrez, directora del Gabinete de Cultura del estado Sucre, precisó que aunque la edificación no tiene declaratoria patrimonial, está dentro de la Poligonal del centro histórico de Cumaná.

“Cualquier edificación o proyecto de limpieza, restauración o remodelación que afecté el centro histórico, debe contar con el permiso del ente nacional que es el IPC y ese paso no se cumplió en esta oportunidad”, dijo.

Gutiérrez fue enfática al señalar que nadie puede tomar una decisión sobre un bien de cualquier centro histórico del país sin aprobación del IPC. Sin embargo, reconoció  que en 2013 se presentó un proyecto cuyo trámite tuvo vigencia por seis meses.

“Los dueños deben volver a solicitar los permisos y eso no se ha hecho”, aseguró.

La funcionaria indicó que una vez que se hizo pública la intervención arbitraria de la estructura, el IPC abrió un expediente administrativo que está en proceso de evaluación por los asesores jurídicos de la institución.

“Cualquier proyecto en el centro histórico de acuerdo a  la norma debe tener la misma altura, el perfil de la calle porque debe mantener la armonía del conjunto del centro histórico”, añadió.

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