El teniente José Ángel Rodríguez Araña, exiliado en Estados Unidos, formó parte de la operación Aurora y el Movimiento La Espada de Dios, conformado por un grupo de militares que buscaba derrocar a Nicolás Maduro.
Caracas. Con el rostro cubierto y trasladada en una camioneta marcada con las siglas de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), Génesis Grisbely Rodríguez Araña, hermana del primer teniente José Ángel Rodríguez Araña —exprisionero político exiliado—, permanece detenida desde el 24 de enero en Barinas.
Su madre, quien solicita mantener su identidad en reserva por temor a represalias, desconoce los motivos del arresto y recalca que el parentesco con su hermano no convierte a su hija, de 33 años, en delincuente.
“Esperaron que se bajara de mi vehículo para llevársela. Eso fue a las 2:00 p. m.”, recuerda.
Desde hace 19 días carece de información sobre el estado físico de Génesis Grisbely. Durante la primera semana en Barinas, las autoridades permitían el ingreso de alimentos y artículos personales, pero tras su traslado a sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Boleíta, en el este de Caracas, el contacto cesó.
“El domingo (26 de enero) me dijeron que se la llevaron a Caracas. Fui tres días seguidos y me dicen que allí no está”, señala.

Además de la incertidumbre sobre su hija, la mujer enfrenta la angustia de su nieto de cuatro años, quien pregunta diariamente por su madre.
“Pido que me den fe de vida de ella. Ya tiene 13 días que se la llevaron. No sé cómo estará, en qué condiciones”, aclara la madre quien teme que Grisbely esté siendo sometida a malos tratos.
Familia bajo asedio
No es la primera detención en la familia: Gilbert y Daniela Araña, primos del teniente Rodríguez Araña, también fueron arrestados. Este último escapó en 2017 de la cárcel militar La Pica, estado Monagas, junto al teniente Ronald Ojeda, a quien asesinaron en Chile tras ser secuestrado de su hogar.

Los familiares del teniente Rodríguez temen por sus parientes, a quienes usan como una medida de presión para que este se entregue a las autoridades venezolanas.
Parientes del teniente denuncian que a sus familiares los usan como medio de presión para forzar su rendición ante el régimen venezolano. Parientes anónimos revelaron a Crónica.Uno que la persecución estatal los ha mantenido en clandestinidad por años.
Detenciones como coerción
Gilbert Araña Jerez, de 30 años, fue al primero que detuvo la Dgcim en Barinas el 22 de enero. A Daniela Araña, madre de tres menores de edad, la arrestaron el 24 de enero.
“Ella es madre de tres niños menores de edad”, expresa su familia. Ambos permanecen incomunicados, sin acceso a visitas o llamadas.

“La responsabilidad penal es individual. Soy responsable de mis actos delante de Dios, ser mi familia no es un delito”, sostuvo José Ángel Rodríguez Araña a través de su cuenta en la red social X.
En su mensaje agregó que estos no deben ser usados como método de coacción, ni involucarlos actos que desconocen, ni en los que tienen capacidades para participar. En este sentido, denunció otros de sus compañeros han sido detenidos.
“Cualquier intento de involucrar a mi familia en actos de conspiración es totalmente falso. Son personas trabajadoras, alejadas de temas políticos. Su única actividad diaria es el trabajo honrado para su sustento. El único nexo conmigo es el vínculo familiar. Son ajenos a mis decisiones, o acciones”, recalcó en la publicación hecha el 4 de febrero.
Teniente Rodríguez Araña
En 2017, el teniente se unió al movimiento “La Espada de Dios”, que buscaba derrocar a Nicolás Maduro. Detenido por la Dgcim, sufrió torturas —incluidos electroshocks y exposición a gas lacrimógeno— antes de fugarse de Ramo Verde en noviembre de ese año.
Tras su detención lo acusaron de rebelión militar, motín y traición a la patria. En ese mismo lugar estuvo con el primer teniente Ronald Ojeda, asesinado en febrero de 2024 en Chile, país en el que tenía asilo político.
En entrevistas a distintos medios de comunicación, Rodríguez Araña relató que durante su permanencia en la sede de la Dgcim lo electrocutaron, lo esposaron a una silla durante 11 días, sin ver la luz y lo expusieron a gas lacrimógeno.
Posteriormente, fueron trasladados a la cárcel de Ramo Verde, de donde se fugaron el 30 de noviembre de 2017.
Operación Aurora
El teniente Rodríguez Araña también formó parte de la operación Aurora, una acción militar llevada a cabo el 22 de diciembre de 2019, en el municipio La Gran Sabana, del estado Bolívar, en donde un grupo de pemones, liderados por funcionarios del movimiento “La Espada de Dios” asaltaron las instalaciones del Batallón Mariano Montilla.
En el asalto sustrajeron 112 fusiles y municiones para las armas. Luego, asaltaron un puesto de policía en donde se llevaron pistolas y escopetas.
No obstante, en la huida se encontraron con un punto de control en donde después de un enfrentamiento, los guardias alzados huyeron por las trochas y los pemones se entregaron de forma voluntaria.
A los 13 indígenas – entre los que había un menor de edad – de la etnia pemón, pertenecientes a la comunidad Kumaracapay, les imputaron los delitos de asociación para delinquir, conspiración contra la forma política, terrorismo y sustracción de armas de fuego o municiones en resguardo.

