Los cortes eléctricos se extienden hasta 18 horas en los municipios Panamericano, Samuel Darío Maldonado y García de Hevía, localidades donde prevalece la ganadería como primera actividad comercial.
San Cristóbal. Debido a los continuos apagones que registra el estado Táchira los productores de la zona norte se vieron obligados a disminuir el costo de la leche, ya que no cuentan con electricidad continua para la refrigeración de las plantas de almacenamiento y enfriamiento.
Los cortes eléctricos superan hasta las 18 horas en municipios Panamericano, Samuel Darío Maldonado y García de Hevía, localidades donde prevalece la ganadería como primera actividad comercial.
Carlos Sánchez, uno de los afectados, explicó que el costo del litro de la leche es de 2000 pesos colombianos o 0.50 centavos de dólar. Sin embargo, por la crisis energética, la tuvo que vender a un costo de 1700 pesos colombianos, o lo equivalente a 0.43 centavos de dólar, lo que representa una pérdida de 0.07 centavos de dólar.

Sin luz ni refrigeración
Detalló que por genética una vaca puede llegar a producir 20 litros de leche, con un rebaño de 50 animales. La producción diaria son 1000 litros en la madrugada y 1000 por la tarde, y este total de 2000 litros se traducen en 4.000.000 de pesos colombianos o $1100, cuyo monto se redujo a $944 por la falta de electricidad.
Recalcó que si bien la leche no es vendida por completo, ya que la utilizan para otros lácteos como el queso, las máquinas de refrigeración no pueden estar activas porque el racionamiento no es notificado por las autoridades de Corpoelec.
A través de las redes sociales de la empresa estatal no hay un pronunciamiento oficial sobre el por qué de los apagones, lo que genera malestar en la población que desconoce los horarios.
En la ciudad de San Cristóbal, los cortes son cada cuatro horas, mientras que en la zona sur y norte del estado Táchira la luz se va entre 12 y 18 horas diarias.

Orlando Galvis, cuenta con una unidad de producción en La Fría, municipio García de Hevía. Tiene siete vacas que producen 14 litros diarios cada una, lo que traduce a 166.000 pesos colombianos o $46. Explica que el monto se redujo puesto que, al igual que otros productores, deben reducir los costos.
“Está situación es insostenible. Somos muchos los productores que estamos afectados, pues no contamos con plantas para poder mantener tanto tiempo refrigerada la leche”.
La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2025 detalla que al menos 9 de cada 10 hogares padecen cortes eléctricos. 39 % experimenta apagones diarios, mientras que 35 % los sufre semanalmente y otro 15 % de forma mensual.
Sin inversión
Heriberto Labrador, dirigente político y productor, denunció que la falta de inversión al sistema eléctrico, desde hace más de una década, provocó el colapso del mismo. Afirmó que desde el año 2019 los cortes eléctricos aumentaron en la región.
“De forma continua hay fallas en la región, pero lo preocupante es que no hay mejoras, pues no solo es la falta de inversión sino de mantenimiento por parte de un personal calificado que migró a otros países ante la crisis económica”.

Resaltó que Táchira es el “último en la cola del sistema nacional”, lo que deja en la desidia al estado por los cortes y los más afectados son los productores en el campo. La leche, el queso, los productos bovinos y avícolas requieren refrigeración, pero con los cortes esta cadena se pierde. Los costos de producción aumentan, pero el del producto disminuye.
“Los productores debemos vender la leche caliente a bajo costo, pues si bien no se pierde el producto, no hay una inversión para el productor”.
En el municipio García de Hevía hay más de 1000 ganaderos afectados por el racionamiento, de acuerdo con Labrador.
De acuerdo con la Encuesta de Coyuntura Industrial de Conindustria, Los Andes registró un total de 170 horas sin servicio eléctrico por mes, en el primer semestre de 2026, lo cual deja al Táchira como el segundo estado que más se queda sin luz después del Zulia.
El documento reza que la industria manufacturera reportó 48 cortes eléctricos no programados, lo que se traduce en la pérdida de 127 horas laborables. La cifra aumentó 5 % comparado con el 2025.
Sin agua
El alcalde del municipio Panamericano, Yhonatan Rangel, explicó que sus ciudadanos viven una calamidad debido al racionamiento que supera las 18 horas.
Carniceros, queseras y productos lácteos son los rubros más afectados en esta localidad. También están afectados los pozos de agua, pues se requiere electricidad para poder sustraerla y distribuirla a las comunidades.
Del mismo modo que la población padece con los apagones también lidian con la explosión de los transformadores.

