En menos de 24 horas se registraron dos hechos violentos en la zona en los cuales fallecieron tres personas. Padres evitan llevar a sus hijos a pasear porque les da miedo que los roben o se forme un tiroteo.

Yohana Marra/@yohanamarra
Shaylim Castro/@ShayC_

Caracas. “No venía desde hace tres meses para el bulevar. La última vez estaba con mi hijo y cerca de la estación de Plaza Venezuela un hombre robó un celular. Salí corriendo con el niño para montarnos en una camioneta rápido”.

Mientras hablaba, Yoli Zilguera no le quitaba la mirada a su hijo, de cinco años, quien se lanzaba por un tobogán en el bulevar de Sabana Grande. Aunque lo tenía muy cerca, debido a las aglomeraciones prefiere no confiar en nadie.

Lee también
En el 23 de Enero la OLP no se metió donde mandan los colectivos

“Evito traerlo para acá, me da miedo que se extravíe u ocurra algo peor. Prefiero llevarlo a otros parques”, añadió.

Y es que en menos de 24 horas ocurrieron dos hechos lamentables entre el bulevar de Sabana Grande y la avenida Casanova: el primero fue a las 8:00 pm del domingo 17 de julio, cuando dos antisociales se enfrentaron con funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en plena celebración del Día del Niño.

Uno de los delincuentes hirió al oficial agregado Franklin Javier Tovar, de 25 años, quien horas más tarde murió en el Hospital Clínico Universitario. También falleció Katherine Huerta, de 24 años, pues quedó atrapada en la línea de fuego.

La mañana del lunes, alrededor de las 10:00 am, un presunto hampón fue abatido por la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) durante una balacera en la avenida Casanova, frente al Centro Comercial El Recreo.

Trascendió que el sujeto estaba robando, junto con dos hombres más, y los uniformados intentaron frustrar la acción, lo que generó el enfrentamiento.

Yohana Marra
El cadáver quedó frente al Centro Comercial El Recreo. Vecinos y transeúntes se detuvieron a ver qué pasaba

Comerciantes y transeúntes miraron decepcionados la escena del crimen y comentaron que hay demasiada inseguridad en la zona. “Hay robos a todas horas, por aquí ya no se puede caminar tranquilo ni siquiera en la mañana”, soltó una ama de casa.

Por hechos como estos, quedaron atrás los tiempos en que familias enteras tenían al bulevar como primera opción para el disfrute de los más pequeños.

Aydeé Molina contó que solo pisa Sabana Grande si tiene que comprar algo importante, como el uniforme de su hija, de seis años.

“Ya los tiroteos aquí no son raros. Si vengo es para comprar y aprovecho que la niña se distraiga. Pero cuando son eventos como el Día del Niño o Carnaval prefiero llevarla a casa de unos familiares en el interior o para el cine”.

Sobre todo en Carnaval se han generado varios hechos violentos que empañan la celebración. En febrero de 2015, por ejemplo, estas culminaron con un tiroteo en pleno bulevar, a la altura de el Gran Café, cuando antisociales se enfrentaron con la PNB.

El 9 de febrero de este año la zona fue escenario para el caos, pues un grupo de personas intentó saquear una farmacia y los funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) controlaron la situación a punta de bombas lacrimógenas.

Lee también
Asesinaron a sobrino del diputado Gilber Caro en Manicomio

La policía de adorno

Aún cuando la presencia de cuerpos policiales es frecuente en la zona, tanto para transeúntes como para comerciantes no hacen mucha diferencia, ya que se la pasan todo el día con el celular en la mano.

El dueño de un quiosco, ubicado al lado de un comando del Dispositivo Bicentenario de Seguridad (Dibise), relató que aunque ve a los funcionarios de la PNB y GNB igual roban a los negocios.

“Yo llevo un año con el quiosco y en ese tiempo han robado a la panadería y el Gran Café cinco veces. Hace 15 días hubo un tiroteo. Por aquí pasa la gente fumando marihuana y la policía no hace nada”, sostuvo el comerciante, quien prefirió mantenerse en el anonimato por seguridad.

Añadió que tanto vecinos como trabajadores no se sienten apoyados por los funcionarios policiales: “Uno no denuncia porque la policía no es efectiva. Y si los malandros se enteran se meten con uno, o con los negocios. Si los funcionarios entablaran una buena comunicación con los que hacemos vida aquí, y de verdad respondieran a la problemática, uno denunciara sin miedo”.

Lee también
Hallaron cadáver de cocinera en un barranco de El Hatillo

Mayra Martínez, dueña de una piñatería, sostuvo que siempre ve correr a los hampones luego de un atraco y los funcionarios aparecen después de que pasó todo. “Están de adorno”.

A pesar de que abre su negocio de lunes a viernes, en sus días libres evita la zona con sus familiares e hijos, ya conoce tanto la situación que trata de evitarlo.

«Si vengo, lo hago de la manera más sencilla posible y pendiente de todo alrededor, pero es mejor irnos a la casa y encerrarnos en familia».

Foto: Angeliana Escalona


Participa en la conversación