La desaceleración de la inflación anunciada por el BCV no convence a muchos venezolanos, que aún enfrentan aumentos constantes en alimentos y servicios. Aunque el Gobierno prevé que la cifra baje a un dígito, economistas advierten que eso no implica reducción de precios.

Caracas. Aunque el Banco Central de Venezuela (BCV) reportó una desaceleración de la inflación durante los primeros meses de 2026, trabajadores, estudiantes y economistas aseguran que el alivio no se percibe en los bolsillos.

Mientras el Gobierno celebra una reducción del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), los venezolanos continúan enfrentando aumentos constantes en alimentos, transporte y servicios, en un contexto marcado por la devaluación del bolívar y el deterioro del poder adquisitivo.

Bajo la gestión de Delcy Rodríguez, el Gobierno ha publicado de forma más oportuna de lo regular los indicadores macroeconómicos correspondientes a los primeros cuatro meses del año, una información que durante mucho tiempo permaneció opaca para la ciudadanía.

El BCV, organismo encargado de diseñar y ejecutar la política monetaria del país, dejó de publicar estadísticas económicas de manera regular durante varios períodos de la crisis venezolana, lo que llevó a universidades, consultoras privadas y organismos multilaterales a elaborar mediciones alternativas sobre inflación, pobreza y actividad económica.

Este lunes 4 de mayo, el presidente encargado del Banco Central de Venezuela (BCV), Luis Alberto Pérez, informó en Venezolana de Televisión que la inflación de abril se ubicó en 10,6%.

Impacto real

El funcionario destacó la desaceleración del INPC, el indicador oficial que mide el aumento promedio de precios de bienes y servicios, durante el último trimestre y proyectó que, para mayo, la cifra podría caer a un solo dígito.

De acuerdo con las cifras oficiales, la inflación mensual pasó de 32,6 % en enero a 14,7 % en febrero, 13,1 % en marzo y 10,6 % en abril, lo que representa cuatro meses consecutivos de desaceleración. Sin embargo, la inflación acumulada en lo que va de 2026 ronda 90% y la variación interanual, la comparación de precios respecto al mismo período del año anterior, supera 600%, según cálculos oficiales y estimaciones independientes.

Ante este panorama, Crónica Uno consultó a trabajadores, estudiantes y economistas sobre si perciben este descenso y cómo ha impactado realmente en su poder adquisitivo.

Aunque el BCV sostiene que existe una moderación en el ritmo de aumento de los precios, economistas advierten que una desaceleración inflacionaria no implica necesariamente que los bienes y servicios bajen de precio, sino que continúan aumentando a una velocidad menor.

Foto: Crónica Uno

Es una ilusión

Santiago, estudiante de ingeniería en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), una de las principales universidades privadas del país, asegura que la situación económica en Venezuela empeora cada día y admite que no entiende cómo los precios siguen aumentando si “supuestamente” la inflación está bajando.

“Yo creo que todo es una ilusión, porque el gobierno dice que la inflación está retrocediendo, pero diariamente los precios suben por la devaluación. Te pongo el ejemplo aquí en la feria de la universidad, uno compra algo de comer hoy a un precio, pero mañana tiene otro porque está más caro”, explicó.

Desde su perspectiva, una inflación por encima de 10% mensual representa una situación negativa para el país, porque reduce drásticamente su capacidad de compra. Especialistas señalan que Venezuela continúa registrando una de las inflaciones más elevadas de América Latina, pese a la desaceleración observada en los últimos meses.

“Yo no soy economista, pero uno escucha que en Chile la inflación es de 1%, en Perú también es baja, en Estados Unidos pasa lo mismo y aquí están felices porque en un mes bajó a 10%, un porcentaje bastante alto si se compara con otros países del mundo y también del continente”, sostuvo.

Del mismo modo, aseguró que “mientras el dólar siga subiendo todos los días” jamás se podrá controlar la inflación en el país. En Venezuela, gran parte de los comercios fija sus precios tomando como referencia el dólar estadounidense, aun cuando muchas operaciones se pagan en bolívares, por lo que cualquier variación del tipo de cambio impacta rápidamente en alimentos, transporte, alquileres y servicios.

“Estamos dolarizados y mientras no se controle el tipo, es muy difícil que los precios dejen de subir. Ojalá que el gobierno tome medidas que de verdad permitan mejorar nuestra capacidad de compra, porque de lo contrario seguiremos en estado crítico”, dijo.

precios
Foto: archivo

No se traduce en baja de precios

El economista y profesor del Instituto de Estudios Superiores en Administración (IESA), Aaron Olmos, centro universitario especializado en formación gerencial y estudios económicos, aclaró que la mejora en los datos del Banco Central de Venezuela no garantiza una reducción en los precios de bienes y servicios.

“Hay que reconocer que el BCV está dando información mensual, cosa que no pasaba antes, está dando a conocer una data que es importante para todos. Vemos una mejora con respecto a la inflación de 13,10% en marzo a 10,6 en abril, sin embargo, el anualizado abril 2025 – abril 2026 está por encima del 600%, que sigue siendo muy elevado”, señaló.

Indicó que la inflación continúa siendo un problema importante en Venezuela, al igual que la cotización del tipo de cambio.

“Se toma como una buena noticia porque pareciera que la economía está reaccionando, por ejemplo a la política de intervenciones, a la gran cantidad de divisas que se están orientando hacia algunos sectores, pero la mala noticia es que desde el punto de vista del ingreso de los venezolanos, no necesariamente cambia mucho la realidad en términos de precios, porque los mismos siguen creciendo”,

detalló.

Recalcó que los precios en Venezuela aumentan debido a la referencia del tipo de cambio, que ya se ubica por encima de los Bs. 490 y acumula una variación de 60 % en lo que va de año. El BCV ha aplicado durante los últimos años una política de intervenciones cambiarias, mecanismo mediante el cual vende divisas a la banca para intentar contener el aumento del dólar y moderar las presiones inflacionarias.

Bs. 4 millones
Foto: Luis Morillo

Aumentos “más lentos”

De acuerdo con Gregorio Zambrano, asistente administrativo en una empresa privada, los precios continúan en ascenso, aunque percibe una desaceleración en la frecuencia de los ajustes.

“Honestamente la única sensación que tengo o que he podido percibir, es que los aumentos son como más lentos. Antes de un día para otro los precios te subían 20% o 30%, ahora esperan un poco más de tiempo para aumentarlos”, considera.

Al ser consultado sobre su capacidad de compra, sostiene que su salario no le alcanza para cubrir todas sus necesidades. El salario mínimo en Venezuela permanece congelado desde marzo de 2022 y buena parte de los ingresos de trabajadores públicos y pensionados depende actualmente de bonos otorgados por el Ejecutivo, pagos que no generan prestaciones sociales ni beneficios laborales adicionales.

“Tenía esperanza que aumentarán el salario mínimo, pero no pasó, tampoco aumentaron los Cestaticket y en la empresa donde trabajo gano $ 250 dólares mensuales, así que quede igual, ganando lo mismo. Si te digo la verdad eso no me alcanza para todos los gastos, ahora aumentaron el precio del pasaje, aumentaron el metro y me rinde menos”, aseguró.

Pese a todo, Zambrano espera que en algún momento estas mejoras de la economía se traduzcan en bienestar para los ciudadanos.

“Mucho se habla que van a entrar millones de dólares, que la inflación va a bajar, que los sueldos van a alcanzar, pero cuándo, porque pasan y pasan los días y uno sigue pasando trabajo. Aquí los políticos tienen que pensar en el bienestar de la gente y en más nada”, opinó.

Foto: Cortesía CEDICE

Discrepancias en las cifras

Según los cálculos del equipo del Observatorio de Gasto Público (OGP) de Cedice Libertad, organización dedicada al análisis económico y seguimiento del consumo en Venezuela, la inflación de abril aumentó 18,04% en bolívares y 13,61% en dólares, impulsada por el costo de alimentos, servicios, transporte y artículos de cuidado personal.

La medición de Cedice refleja diferencias importantes frente a los datos oficiales del BCV, una situación frecuente en Venezuela debido a las distintas metodologías empleadas para calcular la inflación y el comportamiento de los precios.

Esto implica que para abril de 2026 el consumo promedio de la Cesta Cedice, integrada por 61 bienes y servicios para una familia de tres personas, alcanzó un valor de Bs. 783.419,66 o $1616,14, lo que representa un alza de 13,61 % en abril con respecto al mes anterior.

Este nivel de consumo exige percibir 12,4 salarios integrales de Bs. 63.146,2, equivalente a poco más de tres salarios integrales por semana. El salario integral incluye el sueldo base y beneficios complementarios como bonos de alimentación, utilizados frecuentemente por empresas privadas para complementar los ingresos de sus trabajadores.

Para abril de 2026, Valencia fue la ciudad más cara del país, con un costo de la Cesta Cedice de Bs. 820.477,87 o $1.692,64. En Maracaibo, la misma cesta alcanzó los Bs. 799.687,69 o $1.649,59. En Caracas, la cifra se ubicó en Bs. 730.093,51 o $1.506,21.

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