La tensión por la crisis eléctrica continúa en ascenso con manifestaciones nocturnas continuas en al menos cinco estados. El descontento comunitario se intensifica ante la falta de cronogramas y cortes que superan las 10 horas de interrupción diaria. Con cacerolazos, bloqueos y quema de cauchos, ciudadanos expresaron el reclamo por la falta de luz e información oficial.
Caracas. El colapso del Sistema Eléctrico Nacional escaló hasta un punto crítico en las últimas dos semanas de septiembre. Apoyados en los precedentes de agosto, mes que cerró con 652 manifestaciones por servicios públicos, según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), los vecinos de al menos cinco estados tomaron las vías públicas la noche del miércoles, 30 de septiembre, para exigir respuestas frente a apagones prolongados e impredecibles.
El deteriorado panorama de los servicios públicos, arrastrado desde hace más de 17 años, ha empeorado en los últimos meses tras el doblete sísmico del 24 de junio pasado, hasta alcanzar un nuevo pico en septiembre, período en el cual la electricidad y el agua figuraron como las causas centrales de las movilizaciones, de acuerdo con el OVCS.
La noche de este 30 de septimbre, habitantes de Aragua, Bolívar, Carabobo, Táchira y Sucre protestaron por la falta de cronogramas y por cortes que, en algunos sectores, superan las 10 horas diarias.
Las manifestaciones recientes comparten un rasgo común: surgen en las comunidades y suelen desarrollarse durante la noche. Cacerolazos, cierres de calles, trancas de autopistas y quema de cauchos se han convertido en vías recurrentes para exigir soluciones ante un fallo masivo que entorpece la conservación de alimentos, el bombeo de agua, las comunicaciones y la actividad comercial.
El equipo de corresponsales de Crónica Uno ha verificado la información reportada desde los principales focos de protesta y recogió los reclamos de comunidades que llevan semanas enfrentadas a cortes cada vez más prolongados.
Este es el mapa de una crisis que se vive de manera distinta en cada región, pero que deja el mismo reclamo en las calles. Cada región tiene su propia urgencia, pero todas comparten el mismo grito en las calles.



Aragua: apagones sin cronograma
Habitantes de al menos seis municipios de Aragua salieron a las calles el 30 de septiembre. Barbacoas, Cagua, El Consejo, San Mateo, Turmero y Maracay registraron protestas por los apagones, que en algunas zonas superaron las seis horas.
En Barbacoas, municipio Urdaneta, los vecinos denunciaron que solo tuvieron cuatro horas de electricidad ese día. Una habitante explicó que la falta de información ha aumentado el cansancio de las comunidades.
“Hay niños y adultos mayores. Estamos ya cansados. Todos los días nos quitan la luz y no nos ponen un cronograma, no nos dicen nada”, dijo a Crónica Uno.
La protesta bloqueó la carretera nacional. En Maracay, habitantes de La Pedrera y Los Samanes cacerolearon y cerraron calles durante más de tres horas, hasta que regresó el servicio. Los vecinos exigieron un cronograma del Programa de Administración de Carga (PAC).
San Mateo también vivió una noche de protestas. Motorizados recorrieron las calles para exigir electricidad, mientras habitantes de Las Flores bloquearon el kilómetro 12 de la Autopista Regional del Centro (ARC). Funcionarios de la Guardia Nacional acudieron al sitio y atribuyeron las fallas al calentamiento global.
El malestar ya había quedado expuesto el 27 de septiembre, cuando habitantes de Zamora confrontaron a la alcaldesa Marisol Rodríguez durante un recorrido por la comunidad.
La gobernadora Joana Sánchez atribuyó parte de las interrupciones al aumento de la demanda. Según explicó, el consumo promedio de Aragua es de 768 megavatios, pero la carga general llegó a 1.000 megavatios. Esa diferencia, dijo, provoca que algunas comunidades queden a oscuras dos veces al día.

Bolívar: fallas y transformadores dañados
En Bolívar, al menos 11 comunidades de Ciudad Guayana y Upata protestaron durante las últimas 38 horas por los cortes eléctricos. En Vista al Sol, los vecinos denunciaron 18 interrupciones en un solo día.
Nueve comunidades rurales también cerraron la vía de El Rosario, en dirección a la autopista que comunica San Félix con Upata. Los habitantes reclamaron una respuesta ante las fallas reiteradas.
El problema se arrastra desde agosto. Al menos siete comunidades de Ciudad Guayana reportaron entonces interrupciones por daños en transformadores. Solo dos recibieron solución de Corpoelec.
En Puerto Ordaz, el Edificio Mediterráneo, en Alta Vista, acumuló recientemente 72 horas sin electricidad. Los residentes pagaron poco más de 400 dólares por dos repuestos para recuperar la fase de 110 voltios.
La falla, sin embargo, quedó asociada a un transformador que los vecinos deben costear. Corpoelec alegó, según los habitantes, que no dispone del equipo necesario.
Bloqueos e interrupciones en Carabobo
El descontento también se extendió por Carabobo. El 30 de septiembre, vecinos de al menos seis municipios protestaron después de soportar interrupciones de más de diez horas.
En Guacara, habitantes de Malavé Villalba, La Floresta y La Juventud protestaron frente a la sede local de Corpoelec con quema de cauchos. La movilización se extendió hasta la ARC, donde vecinos de Guacara y San Joaquín bloquearon tramos de la autopista.
En San Diego, residentes de El Tulipán, El Sendero y El Remanso salieron con pancartas y cacerolas hasta las inmediaciones de la avenida Don Julio Centeno. Las familias denunciaron cortes de hasta 11 horas.
Los Guayos registró protestas en Paraparal y la urbanización Roraima. En Libertador hubo manifestaciones cerca del Campo de Carabobo.
En Naguanagua, vecinos de La Granja y Las Quintas denunciaron que las interrupciones excedieron el esquema anunciado por el gobernador Rafael Lacava. El plan contemplaba dos bloques de tres horas al día, pero los habitantes señalaron que los cortes se prolongaron durante buena parte de la jornada.

Táchira bajo absoluta desinformación
Táchira acumuló 48 horas de protestas por la crisis eléctrica. En La Fría, municipio García de Hevia, vecinos de El Arrescotón bloquearon durante las noches del martes y miércoles la autopista San Cristóbal-La Fría.
Los habitantes reclamaron cortes de más de 10 horas diarias, distribuidos en dos bloques. Marisol Rodríguez, habitante de la zona, explicó que las interrupciones afectan la refrigeración de los alimentos y el uso de los aires acondicionados durante la ola de calor.
El reclamo tampoco es nuevo. Dos semanas antes, habitantes de Abejales, municipio Libertador, y del sector Caño Real, en el municipio Panamericano, protestaron por las fallas.
La ausencia de información de Corpoelec agrava el problema. Desde junio de 2020, según el material consignado por los corresponsales, la empresa no ofrece un cronograma que permita conocer con anticipación los horarios de las interrupciones.
Táchira cuenta con 70 megavatios de la Planta de Generación Termoeléctrica de La Fría y 1.200 megavatios del complejo Uribante-Caparo. Esa generación, sin embargo, se incorpora al Sistema Eléctrico Nacional y no queda destinada exclusivamente al consumo regional.

En Sucre sufren el colapso comercial
En Sucre, vecinos del sector Areo, en la parroquia Bolívar del municipio Bermúdez, protestaron la noche del 30 de septiembre contra los cortes eléctricos.
Los manifestantes exigieron a la gobernadora Jhoanna Carrillo intervenir en la crisis de los servicios públicos. Al lugar acudieron comisiones de la Policía y de la Guardia Nacional Bolivariana.
Cumaná también acumuló protestas durante septiembre. En la calle La Casabera de Malariología, en Tres Picos, los habitantes permanecieron 48 horas sin electricidad por la ruptura de una línea de alta tensión.
La Cámara de Comercio, Industria y Producción de Cumaná expresó su preocupación por el impacto económico de las interrupciones. El gremio señaló en un comunicado que los cortes reducen 40 % la jornada laboral semanal y afectan a trabajadores y comunidades.
La organización agregó que el escenario amenaza la operatividad básica de las empresas y puede profundizar el deterioro de la economía regional.
En Macuro, los habitantes permanecieron más de 25 días sin electricidad por daños en el bombeo de la planta eléctrica. El sistema fue reinstalado este miércoles, de acuerdo con el reporte vecinal.
La sucesión de protestas en estas cinco entidades muestra cómo el apagón dejó de ser únicamente una interrupción del servicio para convertirse en el detonante de reclamos comunitarios. La exigencia se repite con pocas variaciones: electricidad, información sobre los cortes y respuestas ante una crisis que se prolonga.
Con información de: Glenn Requena, Jhoalys Siverio, Armando Díaz, y Maryerlin Villanueva.
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