Los voceros del Ejecutivo en las últimas semanas han manifestado que las líneas del segundo plan socialista están vigentes, pero son pocos los caraqueños que lo conocen o han escuchado hablar de él.

Caracas. “Tanto que habla —Nicolás Maduro— que no sé qué es el Plan de la Patria. Un día habla de una cosa, al día siguiente de otra”, comentó Juana Nieves, una jubilada de 66 años mientras tomaba un descanso luego de haber estado horas en una cola para comprar productos básicos en los locales del bulevar de Catia.

El Presidente Nicolás Maduro, el diputado Diosdado Cabello y otros miembros del Gobierno, han reiterado en las últimas semanas que el modelo a seguir en el país es el socialismo y que las líneas estratégicas están plasmadas en el Plan de la Patria.

El cumplimiento de esos lineamientos se evidenció hace dos semanas cuando algunos miembros del gabinete admitieron fallas en la nacionalización de empresas, pero el sector más radical del oficialismo lo criticó, como fue el caso del diputado del PSUV, Elías Jaua, con el presidente de Pdvsa, Eulogio Del Pino.

“¿Será que olvida que hay un Plan de la Patria aprobado por el voto popular y hecho ley de la República? ¡Viva Chávez!”, le respondió  Jaua el pasado 28 de julio, a través de su cuenta de Twitter, a Del Pino, cuando este reconoció errores en la política de toma de empresas.

El Segundo Proyecto Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019 o Plan de la Patria “va más allá de un simple plan de gobierno”, llegó a decir el fallecido presidente Hugo Chávez sobre su proyecto, que luego se convertiría en ley —aprobada por la Asamblea Nacional (AN) el 3 de diciembre de 2013—  y que continúa su sucesor.

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En un recorrido realizado por Crónica.Uno en el popular bulevar de Catia y el centro de Caracas, se constató que son pocos los que saben el contenido del Plan a pesar de las constantes cadenas nacionales del mandatario.

Juana Nieves desconoce que uno de los objetivos plasmados del programa es “lograr la soberanía alimentaria para garantizar el sagrado derecho a la alimentación de nuestro pueblo”, algo que para ella es una burla. “Ahora es que falta para alcanzar eso. Estoy molesta, porque todos los días es salir a hacer una cola para no conseguir nada”.

Foto: Crónica Uno / Mariana Mendoza
En el bulevar de Catia, pocos han escuchado sobre el programa del Gobierno, aprobado en el 2013

Entre dudas y desconocimiento, varios ciudadanos expresaron que no les interesa el Plan, para ellos hay prioridades en el país como la comida, la medicina y la seguridad, que van más allá de un programa.

Al borde de la plaza Bolívar se encontraba el señor Luis Rivas, quien con periódico en mano manifestó no tener conocimiento del proyecto de Gobierno. “El plan debe ser muy bonito y perfecto en la teoría, pero en la práctica no se debe llevar a cabo”.

El Plan de la Patria tiene como líneas fundamentales incrementar el número de consejos comunales y comunas, impulsar la propiedad social y propiedad comunal para restarle espacios a la propiedad privada, sustentar el modelo en la renta petrolera, mantener los controles y conformar un sistema de grandes misiones.

Rivas, por ejemplo, no quiere saber mucho de los consejos comunales y prefiere mantenerse alejado del que hay en su casa, en San Bernardino, dado que para él, ellos solo “trabajan para su lado” y aunque lo censaron para la distribución de las bolsas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), solo en febrero recibió la primera y, hasta ahora, la única bolsa de comida.

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Foto: Crónica Uno / Mariana Mendoza
Sin conocer los objetivos del plan, caraqueños indicaron que poco se ha logrado en estos años de Gobierno Foto: Crónica Uno / Mariana Mendoza

Al igual que Rivas, Carla Ramírez, desde el bulevar de Catia, reconoció no haber escuchado del plan de Gobierno. Si bien en su comunidad hay consejos comunales, aseveró que “no creo que sirvan mucho. Y si ayudan, serán entre ellos mismos. Prefiero verlos de lejitos. Aquí lo que puede solucionar la situación es que pongan a producir al país, sino vamos a seguir igual».

Esta semana la ministra de Agricultura Urbana, Lorena Freitez, apuntó que «el socialismo es posible» e insistió en que el modelo debe seguir, dado que solamente hay 367 empresas de producción social. Para la funcionaria eso es poco y demuestra que «el socialismo apenas empezó en Venezuela».

En la plaza Bolívar Mairé Suárez, de 49 años, es la única de los vecinos consultados que indicó que leyó el Plan Socialista, y a su parecer “todo se ha cumplido”, pero al preguntarle si el objetivo de lograr la soberanía alimentaria se ha cumplido, de manera dudosa contestó “que todavía no se ha logrado al 100 %”. De hecho, considera que hay una crisis pero “algo positivo se saca de la situación”, mientras espera una mejora.

Con el primer y segundo plan socialista la participación del Estado en áreas estratégicas se incrementó, lo que ha implicado el establecimiento de regulaciones y restricciones a la producción, cuya consecuencia ha sido la escasez de comida, medicinas, pañales, papel higiénico, así como una elevada inflación que evapora el ingreso de las familias.

Fotos: Mariana Mendoza


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