El anuncio de un incremento del “ingreso mínimo” para el 1° mayo ha generado dudas entre los caraqueños, quienes temen que la inflación devore rápidamente cualquier beneficio. En los mercados populares, los precios continúan al alza, y muchos dudan de la efectividad del ajuste en medio de una crisis sin solución a la vista.
Caracas. La promesa de un aumento «responsable» del salario mínimo, anunciada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez para el 1º de mayo, ha generado una mezcla de esperanza y escepticismo en los caraqueños.
Mientras el Gobierno asegura que el ajuste será una respuesta necesaria para aliviar la crisis, los ciudadanos se muestran cautelosos, temiendo que, como en años anteriores, el incremento se vea rápidamente absorbido por un nuevo auge de la inflación.
En los mercados de Caracas, la incertidumbre se palpa: con precios de alimentos disparados desde principios de 2026, la pregunta que persiste es si el aumento será suficiente para cubrir las crecientes necesidades de las familias venezolanas o si, por el contrario, se convertirá en otro alivio temporal en medio de una economía que no termina de estabilizarse.
Crónica Uno realizó un recorrido por los mercados municipales de Quinta Crespo y Guaicaipuro para sondear la opinión de los consumidores, quienes aseguran que los precios de los alimentos han aumentado de forma sostenida desde el inicio de 2026.
Según el último reporte del Banco Central de Venezuela (BCV), la inflación anualizada cerró en un 250 % en 2025, con un notable incremento en los precios de alimentos y productos básicos.
Este fenómeno ha afectado de manera particular a los sectores más vulnerables, quienes ven cómo sus ingresos se diluyen a medida que los precios siguen al alza. El BCV es la institución encargada de regular la política monetaria del país y emitir los datos oficiales sobre la economía.

“Es necesario, pero da miedo”
Auristela Laya, compradora frecuente de Quinta Crespo, señaló que su poder adquisitivo se diluye cada vez que acude al mercado debido al aumento constante de los alimentos; por ello, considera justo un incremento del salario mínimo el próximo primero de mayo.
“El aumento del salario mínimo es necesario porque el dinero no alcanza para nada, pero a la vez da miedo que todo se dispare como ha ocurrido en el pasado. Ahorita uno viene al mercado y la compra mínima son $ 30, es justo que mejore la capacidad de compra de los ciudadanos, pero esto no se puede quedar solo en un aumento, se debe controlar la inflación para que pueda rendir”,
expuso.
La docente, quien trabaja en una institución privada, recordó que en años anteriores, uno o dos días antes del Día del Trabajador, la mayoría de los comercios comenzaban a remarcar los precios, incluso sin conocer el porcentaje de aumento del ingreso mínimo.
“Yo conozco un negocio que desde hace años aplica la misma estrategia, el 30 de abril no abre, pero el 2 cuando retoman sus actividades, resulta que todos los precios están aumentados. Eso es lo que no debe ocurrir en esta oportunidad porque de lo contrario lo que aumenten perderá su valor en pocos días”, indicó.

Mayores aumentos
En medio de esta incertidumbre económica, muchos trabajadores informales y familias de clase baja temen que el aumento no sea suficiente para cubrir las crecientes necesidades.
El sector informal es aquel en el que las personas realizan actividades económicas sin un contrato formal de trabajo, y suele ser más vulnerable a los cambios bruscos en la economía.
En un informe reciente de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), más del 70% de los venezolanos afirmó que sus ingresos no son suficientes para cubrir el costo de la canasta básica.
La canasta básica es un conjunto de productos y servicios esenciales para la vida diaria, como alimentos, ropa, transporte y salud. Este dato refleja una crisis persistente que afecta la calidad de vida de millones de venezolanos, quienes se ven forzados a reducir sus gastos en alimentos, salud y educación.
Al consultarle a Laya cuáles alimentos han registrado los mayores incrementos en lo que va de abril, respondió que las verduras, las proteínas y algunos víveres encabezan el alza.
“El kilo de tomate está costando casi $4, hoy me pidieron Bs. 1800 por el kilo y no los compré. El aguacate sigue carísimo más $7 el kilo y el pimentón está en más de $6. Ya uno no sabe con qué va a sustituir las cosas, porque el ají dulce se puso a costar $5, casi igual de caro que el pimentón”, precisó.
Advirtió que algunas carnicerías dentro del mercado venden el kilo de carne por encima de $ 12, mientras que en los alrededores puede conseguirse entre $9 y $10.
“La carne la están aumentando poco a poco, no me extrañaría que después del 1º de mayo se vuelva a poner carísima, como hace algunos meses atrás. Esperemos que no suceda, pero ya son tanto años viviendo lo mismo, que uno siente que perdió las esperanzas”,
lamentó.

Foto: Luis Miguel Cáceres
Los precios pueden subir
Si bien algunos ciudadanos piden un control de precios para evitar el disparo de los costos, otros creen que una política más efectiva sería fortalecer la producción nacional y reducir la dependencia de importaciones, una de las principales causas de la inflación.
Las importaciones son los productos que el país compra del extranjero, lo que genera una dependencia de las divisas extranjeras. El Gobierno ha anunciado recientemente medidas para fomentar la producción agrícola y reducir los costos de importación, pero muchos se muestran escépticos de que estas iniciativas tengan un impacto real a corto plazo.
Dentro del mercado de Guaicaipuro, los comerciantes ya anticipan un posible incremento de precios. El encargado de un establecimiento reconoció que la actualización salarial del 1° de mayo suele presionar al alza los costos de los productos.
“La gran mayoría de la mercancía que yo vendo la compra en el mercado de Coche, si uno va para allá y los precios están altos, eso se va a reflejar en lo que uno venda aquí. Así es el negocio. Por eso yo sí creo que los precios van a aumentar a partir del 1º de mayo, porque el dólar está caro, el euro está caro, el bolívar se devalúa todos los días y si eso no cambia, se va a repetir lo mismo que en años anteriores”, manifestó el comerciante quien pidió mantener su nombre en reserva.
Sobre las posibles acciones del Ejecutivo para frenar la escalada de precios, el comerciante afirma que cualquier iniciativa contra la inflación será bienvenida, siempre que no implique retomar el control de precios.
“Esperemos que no haya un control de precios porque eso sería la muerte para muchos negocios y emprendimientos. Nadie quiere que vuelvan los bachaqueros y el desabastecimiento. Lo ideal es que se mejore el ingreso de los venezolanos sin sacrificar a nadie. La dolarización de los precios, yo creo que eso nos ha hecho mucho daño, eso se tiene que acabar”, dijo.

“Aceptaron que los sueldos se desvanecen”
Mientras compraba pollo en un mayorista de Quinta Crespo, Joaquín Peña expresó su escepticismo. Para este albañil, el incremento salarial de 2026 será insuficiente frente a unos precios que, a su juicio, volverán a dispararse.
“La señora Delcy lo reconoció por televisión. Ellos aceptaron que los sueldos en Venezuela se desvanecen por la inflación, como sucedió en años anteriores. Eso mismo va a pasar el 1º de mayo porque los precios aumentan todos los días, y si eso no se controla, el incremento que hagan también va a desaparecer”, expresó.
Indicó que en marzo pagó la milanesa de pollo en $5,60 por kilo y que, 15 días después, el precio de ese mismo producto subió a $7,90.
“Dentro de 15 días cuando vuelva a venir a comprar pollo, lo más seguro es que esté mucho más costoso, entonces si aumentan el sueldo mínimo, el bono de guerra, o lo que vayan a aumentar, y los precios van para arriba, entonces no vamos a ver ese aumento. La única manera es que lo lleven a $ 500 o $ 600 pero eso no va a suceder, porque además la señora Delcy ya dijo que sería un aumento responsable”.
Al igual que Auristela, Joaquín espera que la economía mejore para recuperar su calidad de vida, pero insiste en que, mientras las autoridades nacionales apliquen las mismas fórmulas en materia económica, nada cambiará.
“Si se mantiene la misma gente manejando la economía, nada va a cambiar. Esperemos que en unos meses no nos estemos arrepintiendo del aumento de sueldo mínimo, porque así ha pasado en los últimos años”, reflexionó.
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