A juicio del médico internista y exministro de Salud José Félix Oletta, es de esperarse un aumento significativo en los próximos días, luego de la flexibilización masiva decretada y el aumento de la movilización de las personas en sitios muy concurridos y donde no se cumplen las reglas básicas de distanciamiento ni el uso obligatorio del tapaboca.
Caracas. “Creo que estamos llegando al final de la luna de miel y es probable que en las próximas semanas, si la tendencia de aumento persiste, vayamos a una segunda ola”, advirtió a principios de diciembre el infectólogo Julio Castro en el encuentro de la Sociedad Venezolana de Infectología. Es un hecho que las unidades de COVID-19 están recibiendo un flujo de pacientes más elevado en las últimas dos semanas.
Martín Carballo, infectólogo del Centro Médico Docente La Trinidad, informó a Crónica.Uno que en ese centro de salud atendían un promedio de dos o tres pacientes durante la semana del 29 de noviembre, y a partir de la semana del 6 de diciembre la cifra aumentó a diez pacientes. “Ya vemos que viene la segunda ola”, afirmó ante la flexibilización total durante diciembre que permitió la administración de Nicolás Maduro.
El infectólogo detalló que tienen pacientes de todas las edades. El Centro Médico Docente La Trinidad tiene disponible para la unidad de COVID-19 un total de 60 camas, de las cuales 11 son de terapia intensiva. Carballo explicó que las habilitan a medida que sea necesario, y resaltó que usarán la experiencia que tuvieron en julio, cuando recibieron el número más grande de pacientes, para enfrentar el aumento de contagiados que se espera.
Entre julio y agosto las clínicas en Caracas consultadas por Crónica.Uno estaban a tope de pacientes. El flujo en los centros de salud era la alta de un paciente y, enseguida, el ingreso de otro. El número de camas que eran suficientes para los pocos pacientes de marzo tuvo que doblarse, y los médicos exigían la descentralización de las pruebas PCR como mecanismo para disminuir el tiempo de hospitalización de los infectados.
“Ya está ocurriendo, está iniciando la segunda ola”, afirmó la presidenta de la Sociedad Venezolana de Infectología, María Graciela López, y agregó que en el Hospital Universitario de Caracas también hay más de diez pacientes en emergencia.
A juicio del médico internista y exministro de Salud José Félix Oletta, es de esperarse un aumento significativo en los próximos días, luego de la flexibilización masiva decretada y el aumento de la movilización de las personas en sitios muy concurridos y donde no se cumplen las reglas básicas de distanciamiento ni el uso obligatorio del tapaboca. Resaltó que esto se verá en especial en las grandes ciudades, pero también en otras poblaciones medianas y pequeñas, por la amplia diseminación de la enfermedad en todo el territorio nacional.
En la Policlínica La Arboleda también ha aumentado el flujo de pacientes. La doctora Patricia Valenzuela informó que recibieron casos que no habían visto, como un niño de 10 años y un adolescente.
Tuvimos a tres caballeros que fueron a una misma parrilla de despedida de una persona que se iba de viaje”, alertó Valenzuela.
Precisó que en septiembre la unidad llegó a quedarse sin pacientes. A partir de octubre tuvieron un flujo de “entra y sale”. Pero en los últimos días ha incrementado la cantidad de personas que ella está controlando vía telemedicina.
“Nos estamos preparando porque se espera que en enero sea importante el incremento del número de pacientes”, resaltó Valenzuela, y agregó que la gerencia de la policlínica está comprando los medicamentos más usados contra la COVID-19, equipos de protección personal, esteroides y dispositivos como la cánula nasal de alto flujo. Además, esperan poder adquirir remdesivir directamente porque el Ministerio de Salud no les ha otorgado más tratamiento.

“Pandemia en diferido”
Hasta la noche del jueves 10 de noviembre, Venezuela acumulaba 106.280 casos confirmados de COVID-19 y 938 muertes. El ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, informó en el último boletín que había 428 nuevos casos.
Por su parte, Oletta comentó que en ese informe reportaron casos en 18 entidades, pero hace una semana fueron solo diez. “Oficialmente los casos con insuficiencia respiratoria grave vuelven a elevarse”, resaltó el médico. Sin embargo, recalcó que los reportes oficiales no corresponden al comienzo de la enfermedad, porque hay un retraso significativo entre la toma de la muestra, el procesamiento y el informe.
Estos dos retrasos sumados ubican a los casos informados hoy a una transmisión y un contagio activo de hace 2-3 semanas. Pandemia en diferido. Esto es una muestra inequívoca de un sistema de vigilancia epidemiológica muy ineficiente”, subrayó Oletta.
Julio Castro expuso durante la conferencia de la Sociedad de Infectología hecha vía online el pasado 3 de diciembre que el monitoreo de la Encuesta Nacional de Hospitales, que analiza 40 de los centros de salud más importantes del país, por diversas razones, las PCR que se hacen no reflejan lo que pasa en el país y cree que, de alguna manera, en el ambiente hay una sensación de que la epidemia está bajo control.
Visto desde lo que ocurre en la región, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) aseguró en su sesión informativa del 9 de diciembre que las Américas registran el nivel más alto de casos de COVID-19 desde el comienzo de la pandemia, y ya acumula 28,5 millones de casos y 753.000 muertes, un motivo que los llevó a recomendar a las naciones reforzar sus medidas durante Navidad.

