El Día del Maestro en Venezuela se conmemora con una crítica deserción. Se calcula que 70 % de los docentes en Bolívar dejaron de ejercer para dedicarse a otros oficios de la economía informal.

Ciudad Guayana. El Día del Maestro en Venezuela se conmemora una vez más sin ninguna retribución para la labor de sus docentes. Marcela ejerció la docencia por 15 años en Valencia, estado Carabobo. Sin embargo, desde hace más de un año abandonó el ejercicio de su profesión. 

Su bajo salario como docente, el no poder cubrir los gastos mínimos para la alimentación y salud, la forzaron a dejar de asistir a la escuela donde trabajaba.

“Ni siquiera presenté mi renuncia. Un día no fui más. Me dediqué a vender tortas y helados, hasta que tomé la decisión de irme a las minas”, manifestó.

Como hicieron cientos de venezolanos, Marcela buscó refugio económico con el trabajo en las minas en el sur de Bolívar. 

Marcela trabaja directamente en los yacimientos extrayendo oro.

“Tuve mucho temor por todos los peligros que se habla de las minas, pero me arriesgué. Yo me fui con unos amigos que ya habían venido antes a las minas y me hicieron el enlace para trabajar aquí”, explicó.

Marcela, quien usó este nombre por seguridad, de maestra ahora dedica su vida a la minería artesanal en Tumeremo, municipio Sifontes.

“Con el trabajo de las minas puedo mandarle dinero a mi mamá para sus medicinas y pagar los estudios de mis hijos. Me duele estar lejos de ellos tanto tiempo, pero la situación del país no obligó a esto”, lamentó.

Como Marcela, cada vez son más los maestros que decidieron no regresar a sus labores. Hasta el año pasado, el Colegio de Profesores de Venezuela en Bolívar estimó una deserción docente de 70 % solo en Ciudad Guayana.

Vender helado es mejor

Entre ese 70 % está Fiorella Rojas. En las mañanas daba clases en una escuela en Puerto Ordaz, y en las tardes se dedicaba a ser cajera en una feria de hortalizas.

“Ganaba más en la feria, que además me daban una bolsa de hortalizas cada semana y con eso compensaba”, comentó.

Fiorella no volvió a las aulas para el año escolar 2020-2021. Con la cuarentena por la pandemia de COVID-19, se dedicó a la venta de tortas, helados y panes.

“A pesar de la cuarentena, gano más vendiendo otras cosas que siendo maestra. Hasta me voy a las colas de la gasolina a vender tetas de helado y en un día sacaba lo que me pagaban un mes en el ministerio”, afirmó.

De acuerdo con la secretaria general del Colegio de Profesores de Venezuela en Bolívar, Aida González, para el reinicio del año escolar 2020-2021 la mayoría de los docentes no se reincorporaron a sus labores.

“Para este 15 de enero no se hizo ninguna manifestación por el Día del Maestro, ya que los docentes no tienen cómo movilizarse. Además, temen contagiarse de COVID-19”, señaló.

Destacó que hay preocupación en las instituciones porque los docentes ya no quieren dar clases por míseros salarios. El Colegio de Profesores investiga también denuncias sobre presiones por parte de supervisores para que los docentes asistan.

Los docentes tampoco reciben apoyo alguno para mantener la modalidad de clases a distancia.

El gremio lamenta la situación de la educación en Venezuela y que este Día del Maestro se conmemora con docentes que reciban salarios de menos de tres dólares.

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